Mientras todos miraban por el rabillo del ojo a PS cinco, Xbox ha tratado de reventar la futura generación de consolas ya antes de su comienzo. La adquisición de Bethesda -y con ella de Fallout, Doom o bien The Elder Scrolls- no solo ha obligado a más de uno a repensar la consola que comprará el mes próximo de noviembre. Asimismo se ha transformado en el movimiento más esencial que ha experimentado el ámbito en su historia. Por lo menos, económicamente. Hasta el instante, ninguna empresa de juegos había pagado tanto dinero (siete.500 millones de dólares americanos) de una sola tacada para adquirir una compañía que, en un caso así, consta de 8 estudios desarrolladores diferentes.

De momento, el anuncio de la adquisición ha ayudado a que, en estos instantes, sea prácticamente imposible hallar una tienda en la que se pueda reservar la Xbox Series X, la enorme consola con la que Microsoft desea dar guerra en la próxima generación. Más fácil, sin embargo, es ver ofertas para adquirir la Series S, que en el primero de los días de reservas ha tenido una acogida más moderada. Fuere como fuese, y pese al buen recibimiento inicial que tiene la futura sobremesa por la parte del consumidor, el plan a futuro de Microsoft es considerablemente más extenso que el de poner todos y cada uno de los sistemas posibles el 10 de noviembre.

La tecnológica lleva años mirando al futuro a los ojos. En especial desde el instante en que Phil Spencer, el vicepresidente ejecutivo de la división de juegos de Microsoft, tomó el timón de la nave. A lo largo de los últimos tiempos, la compañía ha logrado desarrollar, y popularizar, Xbox Game Pass. Una plataforma que aspira a transformarse en el Netflix de los juegos y que, en estos instantes, cuenta en su interior con más de cien juegos pertenecientes a 4 generaciones de consolas diferentes. Tanto exclusivos como multiplataforma. Su costo va de los nueve,99 euros por mes a los 12,99, y en los próximos meses se va a ver enriquecido por un buen puñado de obras pertenecientes a las franquicias con más solera de Bethesda.

Estos juegos no solo van a estar libres en consolas de la compañía. El servicio de Game Pass asimismo cuenta con versión para computador. Además, Microsoft ha efectuado un esmero para desarrollar la plataforma xCloud, que deja a los usuarios jugar a través del «smartphone» o bien la tableta a los títulos contenidos en esta plataforma; si bien, de momento, se halla en fase beta. La finalidad, meridianamente, es democratizar el planeta de los juegos y ponerlos al alcance de todo el planeta. Sin tener en consideración dónde y de qué forma se desee gozarlos. Está claro que la llegada de las obras de Bethesda dejará progresar los 15 millones de usuarios con los que cuenta el servicio en la actualidad. Que es, exactamente, lo que la compañía espera con este movimiento. No obstante, no está tan claro que la adquisición transforme de cuajo a franquicias como Fallout en exclusivas de Microsoft.

Lo que desee Microsoft
La primordial fortaleza de Microsoft en estos instantes es que ZeniMax Media, empresa matriz de Bethesda, es de su propiedad. En consecuencia, puede hacer con sus franquicias y derivados lo que desee. Sí desea que «The Elder Scrolls VI» sea exclusivo de Xbox Series X, de entrada, y salvo que Bethesda tuviera cerrado previamente su aterrizaje en PS cinco, nada se lo impide. Lo mismo ocurre, entre otros muchos, con Wolfenstein, Fallout, Doom, Prey, Rage, The Evil Within o bien Dishonored. Mas esto no implica que, desde este momento, todas y cada una de las obras de estas franquicias vayan a incluir en su carátula la oración «Solo en Xbox». Microsoft no marcha de esta manera y su directivo general, Satya Nadella, tampoco.

La compañía lleva tiempo sin darle un enorme valor a la exclusividad de los títulos en consola. De este modo lo prueba su marcada apuesta por que sus obras estén libres en la mayor cantidad de dispositivos posibles; así sean sobremesas, móviles, tabletas o bien ordenadores. Asimismo las palabras de Nadella recogidas por Bloomberg, en las que aseveraba que la meta de Microsoft es que sus juegos estén «ampliamente disponibles» para los jugadores. Phil Spencer, por su lado, reconoció en exactamente el mismo medio que el plan de la compañía era seleccionar «caso por caso» las propuestas que van a ser exclusivas de Xbox y las que van a estar libres en los sistemas de la competencia.

Desde «Minecraft» hasta «The Outer Worlds»
Recordemos que Microsoft ya ha tolerado previamente que ciertos de sus títulos cuenten con versiones en consolas de la competencia. Al respecto el caso más conocido es el de «Minecraft». En 2014 la compañía estadounidense adquirió Mejang, el estudio tras el reconocidísimo título de construcción, a cambio de unos dos.000 millones de dólares americanos (1.700 millones de euros). No obstante, el juego prosiguió estando libre en las consolas de la competencia. Lo mismo se ha visto con otras obras, como «Cuphead», «Super Lucky’s Tale» o bien «Ori and the Blind Forest». La primera cuenta con versiones en PS4 y Nintendo Switch; las 2 últimas solo en la híbrida de Nintendo. En todos y cada uno de los casos se transformaron en multiplataformas 2 o bien 3 años tras su lanzamiento exclusivo en Xbox One.

Caso de que Microsoft optara por emplear una política afín con los juegos facturados por los estudios de ZeniMax, el usuario de PS cinco, la futura consola de Sony, podría tener que aguardar múltiples años para jugar los nuevos exponentes de las grandes franquicias de Bethesda. No obstante, atendiendo a las palabras de Spencer, no va a haber una forma de actuar prefijada. Cada juego va a tener su público, que puede ser solamente el de Xbox o bien el de todas y cada una de las consolas. Así sea exactamente el mismo día de lanzamiento o bien tiempo después.

Cabe rememorar que, como dueña de los estudios, Microsoft no solo decide dónde se pueden jugar sus títulos. Asimismo elige en qué momento empieza su desarrollo, el día de lanzamiento y cuál es el costo que tienen. Una estrategia inteligente sería obligar al usuario de PS5 a abonar 69,99 euros para jugar a un presumible nuevo Fallout; al tiempo que quien tenga una cuenta en Xbox Game Pass puede gozarlo desde el día de lanzamiento sin sobrecoste. Y es que es ahí, en el Netflix de los juegos, donde se halla, sobre el papel, la clave de la adquisición de ZeniMax Media.

El mejor ejemplo de esta política lo hallamos el año pasado con «The Outer Worlds». El título, editado por el estudio de Microsoft Obsidian y reconocido de forma extendida como de las mejores propuestas de 2019, salió al mercado en todas y cada una de las plataformas al tiempo menos en Switch, donde llegó meses después. En Xbox Game Pass aterrizó sin costo, en PS cuatro el usuario debió abonar los 69,99 euros de rigor. Y toda vez que alguien cogió uno del anaquel de la tienda y se lo llevó a su casa, de una forma o bien otra, estuvo metiendo dinero en la cuenta de Obsidian y, por ende, de Microsoft.

Más ventas en juegos. Más Game Pass
Al lado de las resoluciones que vaya tomando Microsoft con sus nuevas franquicias, no cabe ninguna duda de que el trato servirá para progresar enormemente las cantidades de ventas de software. Conforme la información compendiada por Statista, en la que se tienen presente los datos del último trimestre de 2019, Microsoft se halla en cuarto sitio entre las compañías con más facturación por venta de juegos con dos.831 millones de dólares americanos (dos.418 millones de euros). Primeramente se halla el gigante chino Tencent (cinco.225 millones de dólares americanos). En segundo, Sony, el enorme dominador de la presente generación de consolas con PS cuatro (tres.879 millones de dólares americanos). En tercero aparece Apple, que cada vez apuesta con más resolución por el ámbito (dos.887 millones de dólares americanos).

Gráfico en el que se muestran las ventas de juegos por empresa a lo largo del último trimestre de 2019

STATISTA
Obviamente a fin de que la venta de títulos sea mayor, lo idóneo es que los juegos estén libres en la mayor cantidad de sistemas y dispositivos posibles. Y eso es una cosa que Sony asimismo sabe. La compañía nipona, que de forma tradicional ha sido muy protectora con sus franquicias, ya deja a los usuarios de computador gozar de uno de sus puntales de PS4: «Horizon: Zero Dawn». Además, la firma reconoció últimamente, mediante su Informe corporativo anual, que se estudia la llegada de más títulos exclusivos a computador para progresar la rentabilidad. Lo que implica que no sería extraño que en los próximos meses aquellos que no deseen adquirir una PS puedan jugar del mismo modo a propuestas como «God of War» o bien «The Last of Us 2».

Fuere como fuese, Microsoft y Xbox llevan la delantera con claridad. No solo en el momento de poner juegos en dispositivos diferentes, sino más bien a la de ofrecerlos como servicio. De este modo lo prueban los 15 millones de subscritores de Game Pass con los que cuenta la compañía estadounidense. Una cantidad que está a años luz de los poco más de dos millones que tiene PS Now, su equivalente en PS4 y, desde noviembre, en PS5. Estos datos ganan aún más peso si se tiene presente que, hasta la data, se han vendido unos 50 millones de unidades de Xbox One, la presente consola de Microsoft, al tiempo que Sony ha logrado poner más de 100 millones de PS cuatro en el mundo entero.

La marcada diferencia, probablemente, se va a ver aún más acusada con la llegada de las franquicias de Bethesda a Xbox Game Pass, como con la incorporación de EA Play en la plataforma, que se materializará a fines de año. Merced a ello lo usuarios van a poder jugar a sagas como Need for Speed, Battlefield, Mass Effect o bien Los Sims sin sobrecoste alguno. Por los mismo nueve,99 euros que cuesta el pase en la actualidad en su versión básica. Una apuesta por el futuro que no comprende de exclusividades. Solo de negocio.

Fuente: ABC.es

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