Barcelona, con la alcade Ada Colau que se levantó como una luchadora contra las injusticias en materia de residencia y a la que se le recriminó a lo largo de su primer orden la inacción a este respecto, ha abierto ahora la caja de pandora en lo que se refiere a soluciones habitables con la conversión de viejos contenedores utilizados en el transporte de navíos en pequeños habitáculos para dar contestación a las situaciones de urgencia habitacional.

El proyecto ya tiene un bloque de 12 pisos en 4 plantas situado en el distrito Gótico y está ya listo para acoger a sus primeros inquilinos, que van a poder estar allá un máximo de 5 años. Bautizado con el nombre de Aprop (Alojamientos de PROximidad Temporales), ha despertado la curiosidad de múltiples administraciones. Fuentes municipales confirman a ABC que, una vez acabados los trabajos de montaje y la adecuación de las zonas comunitarias, los encargados del proyecto han efectuado múltiples visitas informativas.

Específicamente, se han interesado por la iniciativa miembros de la Generalitat valenciana -que se desplazaron a la capital catalana para conocer de primera mano su construcción y a quienes se ha facilitado información detallada a este respecto- y asimismo del Gobierno Vasco, como ayuntamientos catalanes como Castelldefels, Viladecans o bien Sant Boi de Llobregat o bien aun el gobierno de Singapur.

Además de esto, desde el gobierno municipal se ha presentado por deseo propio la iniciativa a la mayor parte de ayuntamientos del Área Metropolitana de Barna y del Consorcio del Besós. Además de esto, el gobierno catalán asimismo se ha mostrado abierto a implantar programas afines para acrecentar el parque público de alojamientos sociales.

Comodidades de la Generalitat
En verdad, la Generalitat presentó hace justo una semana un decreto ley de medidas urgentes para prosperar el acceso a la residencia, del que sobresale el hecho de que los grandes tenedores de residencias -como bancos y fondos de inversión o bien de capital peligro- van a ser obligados a ofrecer un alquiler social a personas o bien familias que lleven más de 6 meses ocupando una residencia sin contrato y que estén en situación de vulnerabilidad acreditada ya antes de comenzar una demanda judicial.

Entre otras muchas medidas, el decreto ley asimismo incluye comodidades para edificar alojamientos temporales, sin cédula de habitabilidad, en suelo destinado a equipamientos comunitarios para atender a situaciones de urgencia. Unas condiciones técnicas que dejarían la expansión de pisos-contenedor en todo el territorio catalán.

La renovadora idea de Barna, realmente, es una fórmula que se ha erigido de forma exitosa en grandes capitales como Amsterdam, Copenhague, Pekin, Vancouver o bien Phoenix. Entre sus ventajas, resalta el veloz proceso de creación de estos pisos: en el caso de la capital catalana se ha alargado un año y medio, plazo destinado sobre todo a la adecuación de los viejos contenedores para transformarlos en habitáculos sin dejar indicio de su precedente vida. La instalación de los módulos en un solar que estaba vacío se ha completado en menos de 4 meses.

El consistorio barcelonés remarca, además de esto, que al tratarse de edificios modulares y reaprovechables los APROP pueden llegar a reducir en un 58% los restos y asimismo se emplea mucha menos agua y material de construcción que en otra obra usual, con lo que los costos se abaratan -la construcción del primer edificio ha costado 940.000 euros-. Asimismo se pueden acomodar para ser absolutamente «eco»: los primeros APROP han logrado una certificación AA y pueden llegar a tener un consumo de energía entre 4 y 6 veces menor otro piso corriente, aseguran.

Para Colau, el proyecto ha supuesto un éxito y es «motivo de orgullo». La propia alcade, no obstante, había sido singularmente crítica meses ya antes con las condiciones de habitabilidad que ofrecen «pisos-colmena», un proyecto afín de microhabitáculos -considerablemente más pequeños- impulsado por la promotora Haibu y que en Barna ha sido enormemente perseguido. En otros puntos de España, al contrario, están abundando merced a la aceptación de ciertos municipios y a la alegalidad en otros ayuntamientos.

De este modo son
El primer Aprop tiene 4 pisos de 2 habitaciones (60 metros cuadrados de superficie) y otros 8 de una sola estancia (y 30 metros cuadrados). Como pudo revisar ABC in situ, todos son supuestamente normales, con un estilo muy funcional y que semejan cálidos, sigilosos y bien apartados. La testera, que tiene una cubierta vegetal que ahora comenzará a medrar, tampoco muestra indicio ciertos contenedores. Tras esta construcción, el Municipio ya prepara un segundo edificio en el distrito del Poblenou y que va a tener 42 alojamientos temporales.

Fuente: ABC.es

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