Aspecto cuidado, una buena fotografía de perfil y una descripción de sus puntos fuertes. No se trata de una persona, sino más bien de su casa. En una entrevista de trabajo la meta es venderse. Exactamente la misma actitud es la que debe sostener el dueño de una residencia al percibir y tratar con sus posibles compradores. No obstante, “el propio vendedor es, habitualmente, el mayor freno a fin de que resulte posible efectuar una venta exitosa”. Esta es la definitiva opinión de Jesús Duque, vicepresidente de Alfa Inmobiliaria. “La lógica inexperiencia y la carga sensible que acarrea la venta de nuestra casa”, agrega, influye en que una operación se extienda más de lo preciso y se acabe vendiendo bajo su coste. Para eludir cometer los fallos más habituales, Alfa Inmobiliario alarma de los que, en su experiencia, son “Los 8 pecados capitales en el momento de vender una casa”.1. Poner un coste sobre el mercado. “Aquellas residencias que en un inicio se ofertan por un coste superior al del mercado, acaban vendiéndose bajo su precio”, alarma Jesús Duque. La explicación es fácil. El primer mes de exposición es cuando más personas van a ver la residencia. Si sobrestima la propiedad posiblemente esta “se queme” y pierda a los compradores.2. No contar con la documentación precisa. Los inconvenientes legales acostumbran a ser una de las primordiales interrupciones que frustran la venta. Por este motivo hay que tener listos documentos como las escrituras, cancelación de la hipoteca sobre la residencia (si la hubiese), certificado de eficacia energética, manual del edificio, memoria de calidades, etc.3. Una decoración exageradamente recargada o bien personal. Los compradores no tienen por qué razón compartir su gusto por la decoración. La opción mejor es presentar la residencia lo más despersonalizada posible, tratando de destacar sus puntos fuertes, y haciendo más fácil el que cualquier persona se imagine viviendo en ella.4. Educar la casa en mal estado. Desprenderse de su residencia no debe ir unido a desatender el inmueble. Es esencial adecentar, reparar los pequeños desperfectos y enseñar la residencia en las horas en las que esta tenga más luz natural.5. No estimar negociar. En España negociar es frecuente. Mas una cosa es que haya margen de negociación, y otra bien diferente es subir el costo en un 20%, o bien al contrario solicitar un descuento del 20%. Por fortuna, en el presente instante de estabilización de la oferta y demanda, las negociaciones rondan el cinco% o bien seis%, apuntan desde Alfa Inmobiliaria.6. Rehusar la primera oferta. Vender la casa veloz no es homónimo de malvenderla. Esta creencia está muy extendida. No obstante, «cuanto más tiempo continúe un piso en el mercado, menor va a ser el coste que podamos sacar por él», asevera Duque. Además de esto, los compradores acostumbran a sospechar de los inmuebles que llevan meses en venta, entendiendo que «algo malo van a tener». En suma, no rechace la primera oferta aguardando a que llegue otra mejor.7. Malas fotografías del anuncio. La escasa calidad de los documentales gráficos de residencias en venta prosigue siendo frecuente. Para revisarlo es suficiente con entrar en cualquier portal inmobiliario. Conforme Alfa Inmobiliaria, llamar a un fotógrafo no es tirar el dinero. Mas, para aquellos que no deseen hacerlo, adecentar y ordenar la residencia, buscar un buen encuadre y tomar una imagen bien alumbrada, a la altura de los ojos y que muestre la mayor cantidad de espacio, habría de ser suficiente. Asimismo hay que ser espléndidos con la cantidad, incluyendo fotografías del exterior del distrito y sin olvidar subir un plano de la residencia.8. Una publicidad poco realista. Las patrañas tienen las patas cortas, y si bien una descripción bien trabajada puede ser el cebo idóneo para captar posibles compradores, si esta resulta falsa solo extenderá la venta.

Fuente: larazon.es

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