Una mujer, cuya identidad responde a las iniciales M.E.L, va a ser juzgada en Valladolid por herir con unas tijeras en el cuello a su amante, un funcionario policial al que acometió en el domicilio de este con dicho instrumento al poner punto y final la víctima a la relación íntima que sostenían tras enterarse él de que la acusada estaba casada.
En un inicio, el percance, ocurrido en el mes de marzo de 2018 en el piso del lesionado, sito en un pueblo cercano a la capital, recayó sobre el Juzgado de Instrucción número 1, en funciones de guarda, mas entonces pasó al Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 dirigido contra el propio agente de policía a consecuencia de la demanda por agresión interpuesta por ella.

La Fiscalía solicita diez meses de prisión por lesiones y la acusación particular diez años por tentativa de homicidio

Practicadas las diligencias pertinentes, la demanda de ella fue suspendida en el mes de abril de 2018, como de esta manera entonces ratificó la Audiencia de Valladolid conforme a el Ministerio Fiscal, y lo ocurrido derivó en un procedimiento seguido en Instrucción 1 ya solo contra la mujer. De esta manera, M.E.L. va a deber por último ocupar el banquillo para contestar del delito de lesiones que le imputa la acusación pública y de la tentativa de homicidio y demanda falsa que dirige contra ella la acusación particular, con solicitudes de pena de entre diez meses y diez años de prisión, respectivamente.

Los hechos se generaron a primera hora de la mañana 26 de marzo de 2018, cuando la acusada, que había mantenido una relación meramente sexual con el policía a la que este puso punto final tras revisar que estaba casada, asistió al piso de su examante a fin de que este retomara la relación, como de esta manera le había pedido con insistencia por medio de llamadas y mensajes. Tras llamar de forma insistente al timbre, accedió por último a que entrase en la residencia y una vez dentro se comenzó una discusión entre los dos, hasta el momento en que en un instante dado M.E.L. sacó de su bolso unas tijeras de enormes dimensiones y las dirigió contra su examante rozándole el cuello.

Perseguido por la residencia

Perseguido por la mujer por la vivienda, el agente cerró la puerta del salón golpeando con ella a su perseguidora, aunque esta consiguió entrar, pretendiendo lanzar más golpes con la tijera, lo que provocó que se iniciara un forcejeo entre estos que concluyó cuando el herido consiguió paralizar a la acusada y informar a la Guarda civil. A consecuencia de estos hechos, el agente padeció herida tajante superficial en palma de la mano derecha, herida en codo izquierda, puntada superficial en cara lateral del cuello y artritis traumática del cuarto dedo de la mano derecha, lesiones que precisaron para su sanidad una primera asistencia facultativa, tardando en sanar 20 días de perjuicio solamente básico.
En su escrito de calificación temporal, al que tuvo acceso Europa Press en fuentes jurídicas, el fiscal pide para la mujer una condena de diez meses de prisión, la prohibición de la acusada de acercarse al lesionado a una distancia de 500 metros, como de acercarse a su domicilio, sitio de trabajo y comunicarse con él por cualquier medio(escrito, telemático, telefónico) a lo largo del tiempo de un año y diez meses, aparte del pago de las costas procesales.
En término de responsabilidad civil, interesa el pago a favor del perjudicado de una indemnización de 50 euros por cada uno de ellos de los 20 días que tardó en sanar, como al SACYL en la cantidad que se determine en ejecución de sentencia la asistencia sanitaria prestada.

La acusación particular, por su lado, pide diez años de cárcel por homicidio en grado de tentativa y, subsidiariamente, un par de años y medio por lesiones, y 6 meses de prisión por demanda falsa, como, en término de responsabilidad civil, el abono al policía de 1.660 euros por los daños ocasionados y otros cuatro.000 euros por daños morales.

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