Un mechón de pelo confirma que Toro Sentado tiene parientes vivos

Publicado el Por Sara Vargas


Ernie LaPointe se presenta a sí mismo como bisnieto de Toro Sentado, el legendario jefe indio de la tribu de los sioux, motivo por el que en su día reclamó sus reliquias y viaja por todo EE.UU. dando conferencias como representante de los cuatro parientes vivos del gran jefe. Ahora, su identidad ha podido ser confirmada gracias al análisis del ADN extraído de un mechón de pelo del gran líder. Según publica ‘Science Advances’, se trata de la primera vez que se utiliza ADN antiguo para confirmar una relación familiar entre individuos vivos e históricos.

La confirmación fue posible gracias a un nuevo método para analizar linajes familiares utilizando fragmentos de ADN antiguos, desarrollado por un equipo de científicos de la Universidad de Cambridge y el Centro de Geogenética de la Fundación Lundbeck.

Mechón de pelo de Toro Sentado

La técnica difiere de los enfoques tradicionales para el análisis de ADN, que buscan una coincidencia genética entre el ADN específico en el cromosoma Y transmitido por la línea masculina o, si la persona muerta hace mucho tiempo era mujer, el ADN específico en las mitocondrias transmitido de la madre a su descendencia. Según los investigadores, ninguno de los dos es particularmente confiable, y en este caso ninguno podría usarse, ya que Lapointe afirmó estar relacionado con Toro Sentado por parte de su madre.

En su lugar, los investigadores buscaron ‘ADN autosómico’, nuestro ADN no específico de género, en la muestra corporal. Dado que heredamos la mitad de nuestro ADN autosómico de nuestro padre y la mitad de nuestra madre, esto significa que se pueden verificar las coincidencias genéticas independientemente de si un antepasado está en el lado paterno o materno de la familia.

El equipo comparó el ADN autosómico del mechón de pelo de Toro Sentado con muestras genéticas de Ernie Lapointe y otros Lakota Sioux. La coincidencia resultante confirmó que Lapointe es el bisnieto de Toro Sentado y su descendiente vivo más cercano. «Nos complació descubrir que coincidía», dice Eske Willerslev, responsable del estudio.

Los científicos tardaron 14 años en encontrar una forma de extraer el ADN utilizable del mechón de 5-6 cm de pelo de Toro Sentado. El cabello estaba extremadamente degradado, después de haber permanecido almacenado durante más de un siglo a temperatura ambiente en el Museo Smithsonian de Washington antes de ser devuelto a Lapointe y sus tres hermanas en 2007.

Un enterramiento adecuado

Tatanka-Iyotanka, mejor conocido como el jefe nativo americano y líder militar y espiritual Toro Sentado (1831-1890), dirigió a 1.500 guerreros Lakota en la Batalla de Little Bighorn en 1876 y aniquiló al general estadounidense Custer y cinco compañías de soldados. La hazaña empapada de sangre, también conocida como ‘la batalla de la hierba grasienta’, simboliza la lucha de los nativos americanos por preservar su estilo de vida tradicional como cazadores de búfalos nómadas. Toro Sentado fue asesinado en 1890 por la ‘Policía India’, actuando en nombre del gobierno de los Estados Unidos.

«Toro Sentado siempre ha sido mi héroe, desde que era niño. Admiro su coraje y su empuje. Por eso casi me atraganto con mi café cuando leí en una revista en 2007 que el Museo Smithsonian había decidido devolver el pelo de Toro Sentado a Ernie Lapointe y sus tres hermanas, de acuerdo con la nueva legislación estadounidense sobre la repatriación de objetos de museo», afirma Willerslev. El investigador escribió a Lapointe y le explicó sus intenciones, que fueron bien recibidas.

Hasta este estudio, la relación familiar entre LaPointe y Toro Sentado se basaba en certificados de nacimiento y defunción, un árbol genealógico y una revisión de registros históricos. Por eso, «a lo largo de los años, muchas personas han tratado de cuestionar la relación que yo y mis hermanas tenemos con Toro Sentado», apunta Lapointe. Este nuevo análisis genético proporciona una línea adicional de evidencia para fortalecer su afirmación.

Para el bisnieto, el resultado es muy importante, ya que cree que le dará autoridad para poder enterrar los huesos del gran líder nativo americano en un lugar más apropiado. En la actualidad, los restos se encuentran en Mobridge, Dakota del Sur, en un lugar que no tiene una conexión significativa con el gran líder nativo americano y la cultura que representaba. A Lapointe también le preocupa el cuidado de la tumba. Hay dos sitios de entierro oficiales para Toro Sentado, en Fort Yates, Dakota del Norte, y Mobridge, y ambos reciben visitantes.

Los autores señalan que antes de que los restos del cementerio de Mobridge puedan volver a enterrarse en otro lugar, deberán analizarse de manera similar a la muestra de cabello para garantizar una compatibilidad genética con Toro Sentado. Según la ley de EE.UU., Lapointe posee los derechos sobre los datos genéticos de Toro Sentado, por lo que puede decidir quién debe realizar el análisis.

De Jesse James a los Romanov

La nueva técnica se puede utilizar cuando se dispone de datos genéticos muy limitados, como fue el caso en este estudio. Para los investigadores, el trabajo allana el camino para la realización de pruebas de ADN similares que comprueben la relación entre muchas otras figuras históricas muertas hace mucho tiempo y sus posibles descendientes vivos.

Además, podría usarse para responder preguntas importantes basadas en ADN humano antiguo que anteriormente podría haberse considerado demasiado degradado para analizar, por ejemplo, en investigaciones forenses.

«En principio, puedes investigar a quien quieras, desde forajidos como Jesse James hasta la familia del zar ruso, los Romanov. Si hay acceso a ADN antiguo, que normalmente se extrae de huesos, cabello o dientes, se pueden examinar de la misma manera», asegura Willerslev.


Fuente: ABC.es .

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