«Un asteroide de 140 metros destruiría una ciudad. Y hay unos 25.000»


Luis Rodríguez, ingeniero de software del Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins (EE.UU.), es miembro del equipo de DART, la primera misión que desviará un asteroide a través de un impacto cinético. La roca, llamada Dimorphos, pertenece al sistema binario de Dydimos y no supone ninguna amenaza para la Tierra, pero es la «opción perfecta» para probar este método de defensa planetaria. La nave se lanzará el miércoles y llegará en 2022. El técnico justifica el ensayo: «El pánico es para los no preparados».

—¿Por qué se ha elegido Dimorphos, la luna de un asteroide, como objetivo del impacto?

—Dimorphos es miembro de un sistema binario. Es la luna de otro asteroide más grande llamado Didymos.

 Al impactar con el pequeño, podemos mas fácilmente medir la diferencia en su órbita alrededor de Didymos, algo que sería mucho mas difícil de medir empujando un asteroide que viaja a velocidades mucho mas altas alrededor del Sol. Este sistema está considerado como un objeto cercano a la Tierra (conocido como NEO, por sus siglas en inglés). Esto quiere decir que puede pasar dentro de unos 50 millones de kilómetros de la órbita de la Tierra, lo que no permite medir el impacto de DART con telescopios terrestres.

Luis Rodríguez, desarrollador de software de vuelo e ingeniero de DRACO, la cámara de DART

—¿Qué le pasará a Dimorphos cuando se produzca el impacto?

—DART le dará un empujón, lo que cambiará su trayectoria alrededor del asteroide mas grande, Didymos. En estos momentos, Dimorphos le da la vuelta a Didymos en 11 horas y 55 minutos. Después del impacto, esa orbita se reducirá 10 minutos. Este pequeño cambio en su período confirmará que, efectivamente, podemos desviar un asteroide a través de un impacto cinético.

—¿Por qué lo desviamos en vez de hacerlo explotar?

—Al desviar el asteroide podemos entender el nivel de impacto y caracterizar el éxito de nuestra prueba. Si lo hiciéramos explotar, se convertiría en muchos más objetos con sus propias trayectorias. En este caso, la roca no esta en una órbita que intercepta con la Tierra, pero si en el futuro hubiera un asteroide que presentara ese caso, es mucho mejor entender el cambio de trayectoria de un solo objeto que crear miles a través de una explosión.

—¿Qué probabilidad hay de que utilicemos la tecnología para salvar la Tierra de un asteroide?

—En estos momentos no sabemos de ningún asteroide de esa magnitud que venga en rumbo contra la Tierra, así que no hay de qué preocuparse por ahora. Pero si se diera el caso, un asteroide de alrededor de 140 metros de diámetro podría destruir una ciudad metropolitana y sus alrededores. Se cree que hay más o menos 25.000 asteroides que tienen alrededor de ese diámetro orbitando el Sol, pero la NASA estima que solo hemos encontrado el 40%. Por esta razón es tan importante entender los alrededores de la Tierra, encontrar los asteroides de ese tamaño y explorar nuestras alternativas para salvar la Tierra en tal escenario.

—Recuerde a los dinosaurios…

—Sabemos dónde están el 100% de los asteroides como el que mató a los dinosaurios (12 km), porque son grandes. Y no conocemos ningún asteroide que suponga una amenaza. Pero misiones como DART son importantes porque nos ayudan a no entrar en pánico en el futuro. Ya entendemos la tecnología que podemos usar para defendernos. ¡A través de esta misión, la dedicación del Johns Hopkins, la NASA y todos nuestros colaboradores, la humanidad estará preparada!

—¿Hay otras alternativas para desviar un asteroide?

—Sí. Por ejemplo, el tractor gravitacional, que utilizaría la masa de una nave próxima para cambiar la trayectoria del asteroide. El método que usemos depende del asteroide que queramos desviar y de cuánto tiempo tengamos desde la advertencia.


Fuente: ABC.es .

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *