Valgan, desde el comienzo, estos parágrafos como reconocimiento y elogio al que creo es uno de los grandes hoteles de Portugal. Una perfecta agrupación de arquitectura, diseño, buen gusto, paz, relajación y una muy aconsejable gastronomía. Aseguran, con razón, que una de las cosas más bonitas de la vida es viajar. Una palabra que abarca multitud de vertientes en función de las sensaciones que experimentas. Viajar, entre otras cosas, es descubrir; es asombrase; es felicidad; es aprender; es abrir la mente; es humildad; es conocer y conocerse; es salir y volver; es soñar; es contar lo vivido y es despertar en lugares únicos. En suma, algo tan inabarcable que resulta labor estéril intentar definirlo en resumen. Ahora bien, si escribimos “viajar al Alentejo” las sensaciones semejan fortalecerse, más todavía para los que amamos esta zona vecina. Todos tenemos en la psique unas ideas sobre este territorio portugués que, de forma segura, se aproximan mucho a la realidad: grandes extensiones de dehesas (“montados”), vinos con renombre, castillos con historia, una cultura culinaria sin parangón, urbes declaradas Patrimonio Mundial de la Humanidad, pueblos encalados de blanco, muchas horas de sol, la cordialidad de sus habitantes, un pasado fronterizo, unas espléndidas migas y gente hospitalaria muy orgullosa de sus tradiciones. Puesto que bien, imagínense que tenemos todo esto y, además de esto, aliñado con un marco tan inigualable como un hotel de 5 estrellas que guarda este sus paredes genuinos tesoros gastronómicos. La hospitalidad como razón de ser. Torre de Palma, que es como lleva por nombre, ubicado cerca de la localidad de Monforte (Alto Alentejo), es asimismo un alojamiento que agrupa muchas vertientes. Sería injusto, aparte de impreciso, destacar que es un espléndido 5 estrellas y quedarse solo en ello. Hay considerablemente más. Es asimismo la “casa” de unos grandes vinos alentejanos -vinos que se realizan y preparan en su increíble bodega-, es la calma que se experimenta al caminar entre viñedos, es una cata de estos caldos mientras que el sol de despide en el horizonte, es el cuidado y esmerado trabajo de decoración de sus estancias, es una tarea de restauración de lo que fueron unas edificaciones agrícolas en ruinas en la mitad del campo para volverle a dar vida como “ave fénix” que orgullosa renace de sus cenizas, es la historia de una insigne familia –en tiempos del imperio romano- y el legado pétreo que dejó a pocos metros, son los instantes de calma que ofrece su spa, es un huerto ecológico, es sentir la naturaleza en todos y cada poro de la piel, es la tradición y la modernidad que ofrece la cocina del chef Filipe Ramalho con sus sugerentes creaciones, es la exuberante pasión puesta por un matrimonio portugués –Isabel y Paulo- que apostaron de manera decidida por este “sueño alentejano”, es una piscina exterior rodeada de olivos y viñas, es la afición y el amor a los caballos, es historia y es vanguardia. En resumen, mil y una sensaciones que no se van a olvidar sencillamente. No creo errar cuando afirmo que es uno de los grandes hoteles de Portugal. Los galardones, reconocimientos y premios logrados a lo largo de estos años son prueba fehaciente de que se ha efectuado una enorme tarea. Méritos ganados a base de esmero, de innovación, de ganas de gustar, de mucho trabajo y de una enorme pasión: lograr que el huésped viva instantes indelebles en un escenario imborrable Era la tercera ocasión que tengo el placer de pernoctar entre esos muros. Volvieron a florecer nuevas sensaciones, todas y cada una positivas. Los recuerdos de estancias precedentes y la curiosidad de novedades que fui descubriendo hicieron más intenso mi paso por este gran hotel. Tuve la suerte de probar las preparaciones de su afamado chef en este bello restaurant, llamado Basilii en honor a esa familia romana que trabajó y merodeó en estas tierras muchos siglos atrás. Créanme, si procuran algo singular, si no se conforman con cualquier cosa, si aprecian los detalles recuerden este nombre, Torre de Palma, y ténganlo en cuenta para sus próximas escapadas. Por lo preciso, por la verdad y por lo preciso que resultan valgan las próximas palabras como justo elogio a esos años de dedicación de todo el equipo que conforma Torre de Palma por lograr que un bello sueño sea una emocionante realidad: “un trabajo bien hecho”. Web: www.torredepalma.com

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