La tecnológica china ByteDance, desarrolladora de la popular aplicación de vídeos TikTok, podría dejar de ingresar más de seis.000 millones de dólares estadounidenses (cinco.326 millones de euros) tras ser vetada por el Gobierno indio en el marco de la crisis entre Nueva Delhi y Beijing.

El portal digital privado «Caixin» cita el día de hoy fuentes de la compañía que dan esa cantidad, superior a las pérdidas combinadas a las que se encaran las otras 58 aplicaciones chinas prohibidas por India, entre aquéllas que asimismo figuran WeChat y Weibo, equivalentes en China de WhatsApp y Twitter.

Y es que I
ndia es el mayor mercado en concepto de usuarios para TikTok – tras China, si bien allá la aplicación tiene por nombre Douyin -, con más de 120 millones. Es más, en este territorio la aplicación fue descargada 611 millones de veces en el primer trimestre de 2020, prácticamente el doble que en todo 2019.

Este lunes, el Ejecutivo indio anunció el bloqueo de 59 aplicaciones móviles chinas al considerarlas «perjudiciales para la soberanía y la integridad» del país, en tanto que asegura que son usadas para «robar y trasmitir de forma subrepticia los datos de los usuarios sin autorización a servidores situados fuera de la India».

En su comunicado, Nueva Delhi arguyó que esa colección de datos sirve para la «elaboración de perfiles por elementos hostiles a la seguridad nacional y la defensa» del país y que, por este motivo, suponen una «profunda preocupación que requiere la toma de medidas inmediatas de emergencia».

El jefe de TikTok en India, Nikhil Gandhi, anunció en un comunicado que se reunirá con las autoridades para tratar el tema, mientras que defendió que la compañía cumple con todas y cada una de las demandas de la ley india y que no comparte información con el Gobierno chino: «Además, si nos lo solicitaran en el futuro, no lo haríamos».

ByteDance – que cuenta en India con unos dos.000 empleados – anunció en el mes de abril del año pasado una inversión de 1.000 millones de dólares estadounidenses (888 millones de euros) en el mercado indio para los próximos 3 ejercicios, y 3 meses después abrió un centro de datos para guardar la información de sus usuarios indios de forma local.

China se protesta
Además de esto, la Embajada china en India emitió un comunicado en el que condena la resolución y la considera «selectiva y discriminatoria»: «Va contra los requisitos de que los procesos sean justos y trasparentes, abusa de las salvedades de seguridad nacional y podría ser sospechosa de violar las reglas de la Organización Mundial del Comercio».

«Reclamamos a India que cambie sus prácticas discriminatorias, (…) que trate a todas y cada una de las inversiones y distribuidores de servicios de exactamente la misma forma y que cree un ambiente de negocios abierto y justo», añade la legación.

Al respecto, cabe rememorar que China es uno de los primordiales defensores del término de cibersoberanía y que, bajo ese pretexto, sostiene bloqueados en el país servicios extranjeros de internet como Google, Fb, Twitter, WhatsApp, YouTube o bien Instagram.

El veto a las 59 aplicaciones se anunció mientras que China y también India tratan de diluir la tensión liberada entre las dos potencias asiáticas tras el grave encontronazo fronterizo que protagonizaron el pasado 15 de junio en el Himalaya occidental, que dejó cuando menos 20 soldados indios fallecidos y más de 70 heridos.

Las fuerzas fronterizas indias y chinas se encararon en la línea divisoria del val de Galwan, en la zona india de Ladakh, y tras lanzarse acusaciones cruzadas sobre la responsabilidad del percance, altos mandos militares y diplomáticos han mantenido desde ese momento conversaciones para suavizar el choque.

Los 2 países sostenían desde mayo una escalada militar en esa frontera, tras otro enfrentamiento en otro punto de los cuatro.000 quilómetros de frontera que comparten, sin víctimas en aquella ocasión.

Fuente: ABC.es

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *