Hace unos meses probábamos el nuevo
Suzuki Jimny en una prueba usual que nos sirvió para revisar el esencial avance en tecnología y de desempeño que ha adquirido esta nueva generación.
Mas esta vez, la marca nos ofrecía la ocasión de hacerlo en un medio verdaderamente digno para sus destrezas, el
desierto. Bajo el nombre Jimny Desert Experience Suzuki nos ofrecía la posibilidad de probar en exclusiva su todoterreno bajo las condiciones más exigentes posibles. Un viaje de 5 días por el Marruecos más genuino.

Y es que la Jimny Dessert Experience fue el escenario ideal para revisar que este es un todoterreno a la vieja usanza, con un chasis de largueros y travesaños reforzado; la suspensión por doble eje recio con muelles y amortiguadores; su esquema de transmisión con 4×2, 4×4 y reductora y la altura libre y unos ángulos propios despejadísimos.
Estamos, por lo tanto, frente a un todoterreno de estructura y filosofía tradicional al que se le ha actualizado tanto la carrocería como su interior y acabados. Tampoco se ha desatendido su nuevo compromiso de seguridad con elementos como el control de estabilidad, de tracción, de mantenimiento de carril, de precolisión o aun de control de descensos, que ni llegamos a conectar.

Y no lo hicimos por el hecho de que por norma general este Jimny no precisa ningún control de descensos, en especial si se apoya en su excelente
reductora, asociada al cambio de marchas bastante cerrado y al buen hacer de su nuevo motor gasolina de 102
CV, una potencia más que suficiente para desplazar los 1.200 kilogramos de peso del Jimny.

En materia de consumos fue capaz de ofrecer medias de rodaje de siete con tres y siete con cinco litros/100 km los días más equilibrados y que solo se disparó por los largos y duros tramos de arena que reflejaron puntas de 12 litros. La media del viaje fue de ocho litros, algo verdaderamente interesante, puesto que en la prueba inicial nuestro gasto fue de siete con ocho litros, donde no hicimos ni de lejos tato off-road como en este Jimny
Desert
Experience.

La suspensión de ejes recios es ideal en las zonas más rotas y pedregales, donde un todocamino o bien SUV queda inhabilitado, al tiempo que en el caso de todoterrenos de suspensión independiente se verían obligados a viajar con considerablemente más cautelas.
Sus restricciones vienen por la parte de los neumáticos de serie, que son poco especializados para las piedras y están expuestos a padecer más pinchazos, mas a cambio asisten sobre superficies como la arena, donde su dibujo poco agresivo y la flexibilidad de su carcasa dejan bajar presiones y avanzar con más elegancia que en el caso de montar neumáticos de tacos.

En la arena, aparte de el beneficio de esos neumáticos hay que sumar otra vez la reductora, su entrega de posibilidades y ligereza le aseguran una agilidad poco frecuente entre los todoterrenos y como es natural, inaccesible para cualquier crossover.
En pistas veloces, nuevamente el Jimny no es el más cómodo de los todoterrenos, los ejes recios son demasiado firmes, mas a cambio asegura una altura incesante y una solidez fuera de toda duda.

Y robusto también es su interior, que pese al duro trato que le dimos no presenta ruidos, y crujidos de plásticos y otras partes móviles propias de los vehículos poco concebidos para estas situaciones.

Indudablemente, es un vehículo muy capaz para encarar grandes
viajes como esta Jimny Dessert Experience, sin embargo, si debemos procurarle algún defecto hay que decir que van a ser aventuras para 2 ocupantes, o bien como máximo 3, puesto que como veis, el espacio de carga es mínimo.

El maletero con 85 litros es minúsculo y esencialmente vamos a deber aprovechar el espacio de los asientos, abatidos, o bien no, para guardar el equipaje o bien todos y cada uno de los aparejos precisos para viajes de esta entidad.
Indudablemente, este es un todoterreno pequeño mas con mayúsculas, con poquísimos defectos salvo los comentados y que por desgracia, dado el éxito que tiene a nivel del mundo, en España no se puede servir con toda velocidad que se merecería un producto de esta relevancia.

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