Stefan Zweig, el poeta inédito


En la primavera de 1901, cuando aún no había cumplido veinte años,
Stefan Zweig publicó el poemario
‘Cuerdas de plata’ (Silberne Saiten)
. Hasta entonces, había escrito en prensa y revistas de prestigio, pero aquel libro significó su desembarco en la literatura, el primer desgarro. A ese siguieron otros dos volúmenes de poesía, que Zweig procuró apartar y ocultar de su bibliografía. Más de cien años después de ser editado por Schuster und Loeffler, el sello Fórcola publica por primera vez aquellos versos, hasta entonces inéditos en español, en una edición bilingüe traducida por Richard Gross.

En el prólogo que acompaña el libro, César Antonio Molina describe cómo en esta poesía juvenil, construida con ripios simbolistas, asoman los rasgos de

 personalidad del joven escritor, su carácter, sus incertidumbres ante la vida y su búsqueda personal de la belleza. «Mira, ¡la noche cuerdas de plata ha tendido en las sembraduras absortas en los sueños!», escribe en un joven Zweig en ‘Nocturno’. Las páginas de
‘Cuerdas de plata’
asoman los grandes temas que desarrollará el austríaco en su obra: el amor, la soledad, la nostalgia, la melancolía, la tristeza por la caída de los ideales e incluso la frustración del poeta y del escritor viajero ante la imposibilidad de conseguir sus orígenes. Además de la faceta de esteta implícita, –los poemas pertenecen a los años en los que Zweig está fascinado por la poesía de Émile Verhaeren y
Rainer Maria Rilke–, será durante esta etapa cuando elabore sus primeras ideas e incertidumbres sobre el judaísmo y el sionismo.

Sionismo

Los poemas reunidos en ‘Cuerdas de plata’ llamaron la atención del crítico literario Theodor Herzl, uno de los impulsores del sionismo, y que ya había publicado en ‘Die Welt’ –el órgano oficial de la Organización Sionista Mundial– los poemas de Adolf Donath, autoproclamado «sionista estético» a quien Zweig dedica algunos de los poemas agrupados bajo el epígrafe ‘En los viejos jardines’. La actitud europeista del joven Zweig, para quien el hombre estaba por encima de la raza o la nación, acusaba entonces una idea vaga del judaísmo, que recorre el libro como una corriente subterránea en poemas como ‘Cumplimiento’ o ‘Cadenas postreras’. Estos versos atisban un asunto al que dará respuesta Zweig en ‘Jeremías’, obra de teatro que, según César Antonio Molina, se entiende como «una especie de manifiesto en favor del judaísmo moral, universal, antinacionalista y antisionista».

Inéditos

¿Cómo es posible que estos libros no se hayan traducido hasta ahora? , se preguntó el editor Javier Fórcola mientras releía ‘El mundo de ayer’. «En sus memorias, Stefan Zweig deja por escrito cómo renunció a la idea de reeditarlos al cabo del tiempo. Le dieron cierto prestigio, porque los poemas fueron recibidos por la crítica con interés, como señalan sus biógrafos, pero él decidió abrirse camino de otra manera: será con las biografías, ensayos y novelas como alcanzará fama internacional», explica el editor. A pesar de que la obra de Zweig había sido publicada en español por la editorial Juventud durante los años cuarenta y cincuenta y de que Acantilado ha recuperado sus libros y actualizado las traducciones, la faceta del Zweig poeta ha pasado desapercibido para los editores en español.

«El silencio no corresponde tanto al olvido, como a la ignorancia de estas primeras obras». Para publicar ‘Cuerdas de plata’, Fórcola eligió la colección Singladuras, en la que se agrupan títulos tan variados como el testamento de Napoleón Bonaparte hasta brevísimos volúmenes sobre melancolía, libros y música. «Mi intención es recuperar libros singulares, significativos, con un peso relevante independientemente del género y a los que la historia ha dejado a un lado». Stefan Zweig publicó otros dos poemarios , que el sello Fórcola quiere recuperar, también ediciones bilingües y con la traducción de Richard Gross, quien en esta oportunidad procura respetar el aire modernista y lenguaje depurado del austríaco.

¿Buen poeta?

Si el propio Zweig se resistió a seguir escribiendo poesía y no quiso reeditar la que ya estaba publicada, cabe pensar que muy contento con su estilo no estaría. Al menos a juzgar por el discurrir de su obra, resulta evidente que en la prosa se encontraba mucho más cómodo que en el verso, como lo demuestran sus novelas y diarios. El escritor César Antonio Molina rescata en el prólogo algunos rasgos temáticos más que formales. Para él ‘Cuerdas de plata’ es el lugar donde pueden identificarse los matices y texturas de un pensamiento humanista, europeista y cosmopolita, así como la sensibilidad que vertebra toda la obra de Zweig.

«Él es, para mí, un buen poeta, en el sentido de que un gran poeta se hace a lo largo de la vida. Zweig es un poeta de la existencia, que habla de los asuntos esenciales: la vida, la muerte, el destino. Está siempre preocupado por el asuntos del destino y es ahí donde estos poemas engarzan con el resto de su literatura. Si leemos sus diarios y muchos de sus libros, vemos que la poesía está metida en ellos, en muchas narraciones e historias. Zweig es un genio y hay que estudiarlo desde todas las perspectivas y sus poemas son importantes y significativos».


Fuente: ABC.es .

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