En los últimos días han salido a la luz múltiples casos en los que «hackers» son capaces de acceder a las cámaras Ring, entrando en los hogares de bastantes personas.

El caso más reciente es el de una familia en el estado de Norteamérica de Tennessee. La madre se percató 4 días tras adquirir una cámara y también instalarla en la habitación de sus hijas, de que un hombre hackeó el dispositivo y empezó a charlar con una de ellas.

Conforme «The Washington Post», poco tras las ocho de la tarde del pasado cuatro de diciembre, la cámara empezó a producir la versión de Tiny Tim de «Tiptoe Through the Tulips», una canción que apareció en una escena de la película de terror sobrenatural «Insidious» (2010).

Ahora, como muestra un vídeo, se escucha de qué forma el hombre le afirma a la pequeña de 8 años que es Santa Claus y le pregunta si desea ser su «mejor amigo». Además de esto, el «hacker» hizo que sonara música por medio de la cámara Ring.

Poquitos días después, otra mujer publicó por medio de Twitter imágenes de la cámara Ring de una amiga. En el vídeo se escucha a un hombre procurando despertar a la mujer, que estaba dormida, con chillidos y aplausos.

La compañía ha asegurado que sus servicios no se han visto comprometidos y ha remarcado que pese a que ha investigado los últimos casos, no ha encontrado pruebas de «intrusiones no autorizadas» en su red.

«La confianza del usuario es esencial para nosotros y nos tomamos la seguridad de nuestros dispositivos y servicios de forma exageradamente seria», ha señalado Ring en un comunicado recogido por Portaltic.

Ring ha indicado que una de las posibles razones por las que se generen estas intromisiones sea por el hecho de que sus clientes del servicio usen exactamente el mismo nombre de usuario y clave de acceso para múltiples cuentas.

Por esta razón, la compañía ha recomendado a sus usuarios que usen claves de acceso seguras y que las cambien con regularidad. Además de esto, ha instado a sus clientes del servicio a no dar su información de comienzo de sesión a otras personas y caso de que deseen compartir el acceso a su cuenta, que les añada como «usuario compartido».

Amazon, que adquirió la compañía a inicios de 2018 por 1.000 millones de dólares estadounidenses, explicó en una carta que los vídeos de estas cámaras pueden ser pedidos, guardados de forma indefinida y compartidos por la Policía. Además de esto, las autoridades no precisan ninguna prueba de delito para crear la petición.

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