El futuro de Ana Julia Quezada queda a cargo de los siete hombres y 2 mujeres del tribunal popular elegido esta mañana en la Audiencia Provincial de Almería. Como suplentes van a quedar un hombre y una mujer. Unos minutos ya antes de las 09:00 llegó la asesina confesa de Gabriel Cruz en un furgón de la Policía Nacional. Entró por una puerta lateral de la Audiencia Provincial de Almería que da de forma directa a los calabozos. Iba con el pelo suelto, una americana azul y un pantalón y camisa blancos. En los aledaños… silencio. Llamaba la atención que no hubiese ni una pancarta, ni un grito… a pesar de tratarse de uno de los casos más mediáticos de la crónica negra. Lo que sí había eran medios (hay 130 cronistas acreditados de 35 medios) aguardando en las puertas de la Audiencia la llegada de familiares del pequeño Gabriel y letrados. Sobre las 09:50 entró el letrado de Ana Julia, Esteban Hernández Thiel. Dos minutos después lo hacía el letrado de los progenitores Francisco Torres, justo antes que comenzasen con la selección del jurado popular. Las partes debían seleccionar 9 titulares y 2 suplentes de entre 36 personas escogidas por sorteo. Comienzan los descartes. Las amigas de una chavala joven brincan de alegría al revisar que se ha librado. Cuando prácticamente son las 11 de la mañana todavía no se ha constituido el jurado. En los corredores se arremolinan cronistas, familiares y público. En suma, van a acceder a la sala 56 personas: 40 que han venido como público, 8 cronistas y 8 familiares. Entre los asistentes, se repite la figura de estudiantes y recién licenciados en derecho. Es el caso de Alejandra Rodríguez, de 24 años: “Soy criminóloga y jurista. Deseo acudir a este juicio para aprender, por el hecho de que es un caso esencial. Mas, aparte de aprender, me resulta interesante la verdad”, reconoce. A unos pocos metros está Mustafá Oubouaid. “Vengo por el hecho de que me resulta interesante profesionalmente. He ido a otros juicios mas este es el primero al que voy con jurado popular”, asevera. Un caso bien diferente es el de Francisca Soto. Ella ha venido con su madre por el hecho de que “seguimos el caso con gran detalle y el día de hoy no me lo quería perder. Espero que le pongan la cárcel permanente revisable. No hay derecho, le tenía manía al niño”, explica. Eso sí, “no me agradaría que me hubiesen escogido para ser jurado popular”, agrega. De los 36 llamados por sorteo para ser jurado, 5 adujeron que no podían por diferentes motivos. Por último, los nueve miembros y dos suplentes del jurado popular son elegidos. Ahora, tras el mudo a fin de que los fotógrafos puedan tomar instantáneas, las distintas partes van a hacer su exposición. Ahora, Ana Julia, la autora confesa de la muerte del pequeño Gabriel, testimoniará. Se encara a la cárcel permanente revisable. La Fiscalía asimismo solicita imponer a la acusada la prohibición de radicar o bien asistir al sitio en el que se cometió el delito o bien en el que vive la familia de la víctima por un periodo de 30 años, como 2 penas de 5 años de cárcel por los delito de lesiones psíquicas a la madre y al padre del pequeño. La Defensa, en cambio, se va a centrar en proteger que fue un homicidio irresponsable y en el peor caso un homicidio doloso.

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