Mitin con chimenea de central de energía térmica en el fondo. «Pablo, esta chimenea te perseguirá allá donde vayas», informó Alberto Núñez Feijóo a Pablo Casado, que desvió su senda cara Bilbao para acompañar al aspirante en As Pontes y formar tripleta con el presidente andaluz Juanma Moreno. Si en jornadas precedentes los mensajes iban centrados en la movilización y la centralidad, este sábado Feijóo improvisó un alegato en clave industrial para denunciar el maltrato al que el Gobierno de Pedro Sánchez está sometiendo a Galicia basándonos en «decisiones injustas y también injustificadas» y que tienen nombre propio: Alcoa, As Pontes, Ence, Navantia o bien las compañías en las franjas de litoral de dominio público.

A la entrada del acto le aguardaban treinta camioneros perjudicados por el cierre de la térmica. Ya no tienen lignito que transportar del puerto de Ferrol a la central, una vez que Endesa decidiese cerrarla, en un marco gubernativo «ideológico» conveniente a terminar con esta clase de energías fósiles. «Ahora hay que ponerse medallas por ser un país sin centrales de energía térmica, por ganar un puñado de votos y dejar sin empleo a miles y miles de personas», lamentó el aspirante popular, mas «no vamos a admitir esta decisión» pues «es mala para España, es completamente injusta y demagógica, todos y cada uno de los ingredientes de un engaño».

As Pontes tiene un regidor socialista que asuela en las municipales. No es un cualquiera. Valentín González Formoso encabeza la Diputación y el Partido Socialista en la provincia de A Coruña. «Yo solicito el voto para la gente que votó al Partido Socialista en As Pontes, directamente», proclamó, «y me voy a poner conforme con el regidor para proteger la central hasta el final», pues «si Partido Popular y Partido Socialista se ponen conforme, As Pontes no se cierra». Feijóo ya no oculta que busca a los votantes más moderados del socialismo gallego, que tiene en Formoso uno de sus primordiales y más identificables semblantes.

Maltrato
La crítica de Feijóo al Gobierno fue de las más duras que se han escuchado en lo que va de campaña. «¿Por qué razón nos tratan de esta manera?», se preguntó al referirse a casos como la carencia de estatuto de las electrointensivas para Alcoa, la cancelación de la prórroga de Ence en la ría de Pontevedra, la carencia de carga de trabajo inmediata en Navantia Ferrol o bien la cancelación de las concesiones a industrias instaladas en el litoral. «No nos habíamos metido con absolutamente nadie, deseábamos continuar aportando a la riqueza y al empleo de España con la capacidad industrial instalada en Galicia».

«¿Desean que me calle? ¿Que calle dado este atropello y este incumplimiento sistemático y progresivo?», censuró Feijóo, «me duele que se le tome el pelo a la gente y que se le engañe, ya comienzo a sospechar si esto es una estrategia para desarticular industrias en terrtorios no prioritarios para el Gobierno español». El presidente gallego estaba en especial molesto por la visita de Sánchez a A Coruña y que su única referencia a Alcoa fuera solicitarle que no utilizara el tema «electoralmente». «Ojalá mañana Pedro Sánchez se percate de que España no es la Castellana, que España precisa la energía eléctrica que desde hace décadas se hizo aquí».

«No sé qué va a pasar en las elecciones, mas no me hallarán en la calle diciendo que soy cómplice del cierre de As Pontes, de Alcoa, Ence, de la carencia de trabajo en Navantia o bien del cierre de conserveras», proclamó, «prefiero ser jefe de la oposición tras haber protegido Galicia que ser presidente con los que están en el Gobierno de la villa de Madrid mudos y viendo de qué forma se toman resoluciones injustas, desmedidas y también indignas contra nuestra industria, que ha dado trabajo a miles y miles de personas». «Si no nos defendemos , no nos defenderá nadie», dejó como mensaje final Feijóo.

Por la mañana en Pontevedra, Casado destacó que es esencial que el Gobierno de Sánchez intervenga para salvar la planta de aluminio primario de Alcoa, y que lo haga a través del coste de la energía. Es la forma, aseguró, de que la compañía pueda ser competitiva, se sostenga la producción y se salven los puestos que están en proceso de EREen este instante. Tras los ataques de Sánchez a Feijóo, el presidente del Partido Popular defendió al aspirante a la reelección a la Xunta y aseguró que «se ha dejado la piel» en defensa de Alcoa. Casado recordó que los populares han llevado en su programa electoral el estatuto para las electrointensivas.

Fuentes del Partido Popular apoyaron al presidente gallego con su propuesta a fin de que se intervenga Alcoa, con dinero procedente del fondo de rescate para las compañías estratégicas con inconvenientes de solvencia. Estas fuentes aseguran que esa iniciativa no supone en ningún caso «una nacionalización parcial» de la fábrica. Se trataría de una intervención temporal hasta el momento en que se pudiese establecer un coste de la energía competitivo.

Moreno, entregado
Aparte de un Pablo Casado que conoció de primera mano el drama de los camioneros y trabajadores de la central, Juanma Moreno fue a As Pontes a rendir honores a Feijóo. «Es un referente para muchos de los presidentes autonomicos, es el espéculo donde nos miramos en el momento de gestionar», aceptó sin rubor, «yo copio políticas de Feijóo en Galicia, no me duele prendas. Cuando se hace algo adecuado y se toman resoluciones que dan frutos, copio esas ideas y las traslado a Andalucía». Moreno asimismo reconoció que su gobierno miró al de Feijóo a lo largo de la administración de la crisis sanitaria. «Que haya sido la Comunidad con menor incidencia no es casualidad ni suerte».

«Alberto representa, y lo sabe bien Pablo Casado, el modelo de administración de la sensatez, del equilibrio, de la sinceridad, del sentido común», destacó, «El modelo de administración que nos hace a muchos mirar a Galicia con interés, con curiosidad, con admiración».

Fuente: ABC.es

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