El presidente en funciones, Pedro Sánchez, volvió ayer a instar al Partido Popular y a Ciudadanos a abstenerse en su investidura para permitir que España «tenga Gobierno». El rechazo del líder socialista a dar entrada a ministros de Podemos en su futuro gabinete bloquea la posibilidad de articular una mayoría de izquierdas en el Congreso. Y eso obliga a Sánchez, a costa incluso de contradecir el discurso que abanderó durante toda la campaña electoral, a mirar a su derecha: «La responsabilidad de PP y Ciudadanos, como partidos que se dicen de Estado, es facilitar la investidura, no bloquear y garantizar una cierta estabilidad al Gobierno de España». Descontado el «no» de los 66 diputados de la bancada de Pablo Casado, la estrategia de Moncloa pasa por trasladar toda la presión al partido de Albert Rivera. El presidente insistió en que la formación naranja tiene ante sí la responsabilidad de «evitar el riesgo» de un adelanto electoral. Sánchez vuelve así a agitar el fantasma de unos nuevos comicios generales a la vuelta del verano tras haber constatado esta semana lo mucho que le separa de Pablo Iglesias respecto a la concepción que tiene cada uno de lo que debe ser un «gobierno de cooperación». Casado y Rivera, también en Bruselas, cerraron la puerta a la vía de la abstención, mucho más después del acuerdo del PSOE con los nacionalistas navarros que propició la entrada de Bildu en la Mesa de la cámara foral. Nada más pedir ayuda a PP y Cs, Sánchez no dudó en calificar a Podemos como su «socio prioritario». Aseguró que ya ha trasladado a Iglesias lo que los socialistas entienden por «gobierno de cooperación». No dio más pistas más allá de subrayar que los ciudadanos dejaron claro que quieren «un Ejecutivo liderado por el PSOE». Sus palabras, sin embargo, pueden interpretarse como un aval a las declaraciones de Carmen Calvo en las que desveló que la propuesta remitida a Podemos consiste en que los morados ocupen cargos intermedios en el entramado gubernamental –Secretarías de Estado, Direcciones generales, altos comisionados o responsabilidades en empresas públicas– pero nunca carteras que impliquen su incorporación al Consejo de Ministros. PNV no veta carteras moradas Iglesias contestó a Sánchez vía Twitter para pedirle respeto. En la formación morada no entienden que el presidente del Gobierno, tras pedir discreción a Podemos, haya optado por retransmitir y airear en los medios el curso de las conversaciones: «Si hay respeto por el aliado, cooperación y coherencia, se sacan adelante investiduras y gobiernos». Fuentes de la dirección del partido de Iglesias destacan que su estrategia va a seguir siendo la de «proteger la negociación» y afrontar ésta de forma «completa», esto es, centrándose en los nombres y en los equipos pero también en los acuerdos programáticos. «Creemos que hay una amplia mayoría de españoles que quieren vernos trabajar juntos», señalan desde el entorno del secretario general de Podemos. El equipo de Iglesias lamenta que mientras en muchas comunidades el PSOE y Podemos están llegando a acuerdos para la conformación de coaliciones de gobierno –con ambos partidos compartiendo sillones en el gabinete de estas comunidades–, el presidente en funciones siga sin los apoyos necesarios dos meses después el 28-A. De hecho, el anuncio realizado ayer de que PSOE y Podemos compartirán gobiernos en La Rioja, Canarias y Baleares –que se suman al ya conformado en la Comunidad Valenciana– no hace sino reforzar la tesis de Iglesias, que, también Twitter, puso a estos territorios como ejemplo. En la ecuación de una investidura de Sánchez apoyada por Podemos, otros dos de los elementos necesarios son el PNV y ERC. Fuentes parlamentarias confirman que ninguno de estos dos grupos parlamentarios, que suman 20 escaños, vetarían la presencia de Podemos en el Consejo de Ministros. De hecho, desde el Partido Nacionalista Vasco verían con buenos ojos que, con carácter previo a negociar su apoyo, el PSOE y Podemos hubieran sentado ya las bases de su programa de gobierno para la legislatura. Del mismo modo, un acuerdo de los socialistas con la formación morada acercaría a ERC a la abstención que Sánchez necesita. Rajoy insta al PSOE y a Cs a pactar un gobierno «moderado» El ex presidente del Gobierno Mariano Rajoy se sumó ayer a las voces del ámbito político y económico que vienen demandando en los últimos días que Ciudadanos levante el cordón sanitario al PSOE y apoye la investidura de Pedro Sánchez para evitar una situación de bloqueo que conduzca al país a unas nuevas elecciones generales como en 2016. El ex líder popular pidió ayer la conformación de un Gobierno «lo más moderado y centrado posible» y que esté respaldado por 176 diputados. Rajoy apuntó que ambos partidos tienen mayoría suficiente para acordar un programa de gobierno, «mucho más difícil de conseguir con otras fuerzas políticas». Y recordó que el PSOE y Podemos no llegan a esa mayoría: «Lo importante es conformar pronto un gobierno» que aplique «una política económica sensata».

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