La absoluta discreción prosigue dominando para resguardar el gobierno de alianza con el que el Partido Socialista Obrero Español y Podemos pretenden percibir las navidades. Estar extraños al estruendos mediático y haber reducido al límite los equipos negociadores ha favorecido a Pedro Sánchez y a Pablo Iglesias en la confección de su «casa común».El edificio de la alianza está ya cimentado al completo como la negociación que entronca la parte programática del futuro Ejecutivo. No quedan flecos que anudar ni en la conformación del Consejo de Ministros ni tampoco en las medidas que va a poner en marcha la nueva Moncloa. Conforme ha podido saber este diario, la alianza está ya lista ya, mas no se va a dar a conocer hasta el momento en que la Investidura sea una realidad, como los propios líderes de cada partido notificaron un par de días tras las elecciones. Si bien no ha habido vetos, Pedro Sánchez sí ha «vencido» en el terreno económico, que va a depender solamente del Partido Socialista Obrero Español, enmarcado bajo el poder de la vicepresidenta económica, Nadia Calviño. Sánchez consigue de esta forma el «win-win» con el que pretenderá imponerse frente a la vertiente crítica que revienta dentro y fuera de su partido contra el pacto con Podemos y la negociación con ERC y asimismo, frente a las elites económicas. El propio Pablo Iglesias aceptó en una carta a la militancia que a su capacitación le tocaría ahora «ceder mucho» en pro de la nueva alianza. Los de Iglesias, en el camino de la negociación renunciaron a encabezar el ministerio de Residencia al aceptar que «no podremos parar desahucios, ni regular el alquiler», conforme aseguraba un miembro del Congreso de los Diputados. Con Nadia Calviño, los de Iglesias no van a poder arrancar ciertas de sus medidas bandera como el impuesto a la banca, creación de una compañía pública energética o bien bajar el coste de la luz y también intervenir el mercado del alquiler. Sí ha habido acuerdo en una subida progresiva del Sueldo Mínimo Interprofesional; una de las demandas clave para Podemos. Mas, el Partido Socialista Obrero Español no ha cedido a la completa derogación de la reforma laboral, que sí aparecía en general en el pacto para los Presupuestos Generales pactados el año pasado. De esta manera, el Ministerio de Trabajo –que recaerá en la figura de Yolanda Díaz– va a estar desgajado de la Seguridad Social.El partido morado asimismo ostentará la cartera de Igualdad, encabezada por Irene Montero, –aunque la vicepresidenta Carmen Pelado podría proseguir guardándose peso en esta materia y como vicepresidenta política– y, van a ser asimismo los titulares de Universidades, sillón que, en último minuto, Pablo Iglesias ha decidido ceder a los comunes, con la intención de que en el nuevo Consejo de Ministros estén representadas todas y cada una de las sensibilidades del partido. El propio Pablo Echenique habría dado un paso atrás a fin de que sea un catalán el que ocupe la cartera, si bien el perfil escogido de En Comú Podem no ha sido desvelado, mas sí está descartado el de Jaume Asens. En lo que se refiere a la materia de Ciencia que se separa de Universidades, no peligra el nombre de Pedro Duque, puesto que ciertas fuentes apuntan a que Sánchez no estaría presto a dejarle caer debido al perfil científico valoradísimo en el Gobierno. No hay dudas sobre la continuidad de José Luís Ábalos, actual ministro de Promuevo y de María Jesús Montero, responsable de Hacienda, en el Gobierno. La cartera de Transición Ecológica proseguirá bajo la mano de Teresa Ribera y no se aguardan importantes cambios para el titular de Agricultura, Luis Llanas. Los únicos nombres que están en duda, mas que podrían ocupar otras responsabilidades, son el de la ministra de Trabajo, Magdalena Valero y María Luisa Carcedo, Sanidad.Serán 3 o bien 4 ministerios los que encabece Podemos, –unidos a la vicepresidencia social de Pablo Iglesias– que están cerrados, si bien no se den a conocer. Todo apunta a que, en caso de que los morados hayan firmado ya 4 departamentos, va a ser el líder de IU ese número 4 –negociado a última hora– y que podría liderar una cartera de menor peso, Juventud o bien Comercio, desgajado, probablemente de otro ministerio. En todas y cada una de las quinielas precedentes se contaba con que Alberto Garzón accediese como alto cargo, mas desde IU se había encarnado en los últimos días una lucha de poder para lograr que el nombre su organizador federal entrase en la cuota morada. Cargos de IU sospechaban de que fuera Yolanda Díaz y no Garzón el que entrase en el Gobierno. En el partido han confeccionado un organigrama partiendo de la premisa de escoger a los mejores perfiles, sin dudar de la calidad del organizador de IU. De esta manera, si en esa alianza ya cerrada se han mantenido los 17 ministerios actuales de Sánchez, el gabinete podría componerse de 20-21 ministros, toda vez que por último se cree una cuarta parte ministerio.Los sacrificios de Partido Socialista Obrero Español y Podemos se hallan ahora en cerrar los apoyos precisos para dar luz verde a la Investidura. Si bien los dos partidos ya hayan cerrado ese gobierno de alianza, la abstención de ERC se torna indispensable. En el Congreso de los Miembros del Congreso de los Diputados, en estos días, el entorno que se describe en los corredores es de confianza y en verdad cargos del partido morado aceptan que el liderazgo lo debe llevar el Partido Socialista Obrero Español, al paso que deben sostener «la discreción». El propio Iglesias de esta forma lo reconocía esta semana si bien daba por descontado que por Nochebuena habría un Gobierno de alianza.

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