El azar deseó que el PNV exhibiese un nuevo «trofeo» justo el día que celebraba su 125 aniversario. Desde Bilbao, un alegre Andoni Ortuzar se vanagloriaba de la nueva cesión del Gobierno central: «No somos una Comunidad Autónoma más, somos diferentes. Euskadi es otra cosa, es una nación», exclamaba el líder de los nacionalistas vascos tras ganar otro pulso a un Pedro Sánchez que, para hacer realidad su ansiada «fotografía» de unidad con Iñigo Urkullu en la cima de La Rioja, se vio forzado a cumplir con las demandas de los que son sus asociados preferentes en el Congreso de los Miembros del Congreso de los Diputados. De nuevo.

A buen seguro ciertos asistentes a la cima de el día de ayer, en la que se abordó el reparto del fondo europeo de 140.000 millones de euros para combatir la crisis del coronavirus, se sorprendieron al advertir la presencia del lendakari, quien hasta apenas unas horas ya antes del comienzo de la asamblea sostenía tajante su negativa a participar en ella.

Mas la situación había dado un giro de 180 grados: los gobiernos central y vasco anunciaban a la primera hora de la mañana un pacto «in extremis» a través de el que el País Vasco dispondría de un propósito de déficit del dos con seis% para este año, como de una capacidad de deuda pública del 15,9%.

Como notificó el Ejecutivo de Vitoria, dichos porcentajes son susceptibles de ser cambiados en la Comisión Mixta del Concierto que por último se festejará la primera quincena de septiembre. Esta era la línea roja que puso el lendakari para asistir a la cita de San Millán de la Cogolla.

Pacto con nocturnidad
Desde Ajuria Enea, la sede de la presidencia vasca, apuntaban que el acuerdo fiscal entre las dos administraciones es fruto de «semanas de intensa negociación». Aunque es un hecho que las demandas del Ejecutivo autonómico vienen de lejos -el gabinete de Sánchez admitió en el mes de mayo festejar la Comisión Mixta del Concierto, si bien hasta el momento no le había puesto data- y que los nacionalistas habían aumentado sensiblemente su presión en los últimos días, los equipos negociadores no forzaron la marcha hasta exactamente la misma madrugada del viernes, apenas horas antes que diese inicio la cima (10.00 horas).

Con nocturnidad y a espaldas del ojo público, los gabinetes de Sánchez y Urkullu acordaron una serie de ventajas fiscales para la Comunidad Autónoma vasca semejantes a las que se habían adoptado anteriormente en Navarra.

¿Qué supone este pacto para el País Vasco? Primordialmente, un cambio en las reglas de juego que el PNV y el Gobierno central establecieron ya antes del comienzo de la pandemia, cuando dispusieron que la autonomía debía terminar el ejercicio con «déficit cero». Un fin «imposible», en palabras de Jorge Tejedor, maestro del departamento de Economía Financiera de la Universidad del País Vasco (UP/EHU), debido al actual contexto de crisis económica y social provocado por el coronavirus.

El País Vasco dispone de un sistema fiscal particular que vira en torno al Concierto Económico y al Cupo. Algo semejante ocurre con Navarra. Esta es la razón por la cual las dos autonomías quedaron excluidas del cuarto tramo de los fondos europeos, una suma de cinco.000 millones de euros que va a ser repartido entre las Comunidades de «régimen común». Y por este motivo, el Ejecutivo de Vitoria venía demandando a Sánchez un aumento de su capacidad de deuda y de déficit que le dejara mitigar la caída de ingresos provocada por la crisis, que estima próxima al 20%.

De entrada, el déficit queda fijado en el dos con seis% de Producto Interior Bruto. Esto supone más o menos 1.700 millones de euros, apunta Tejedor. En paralelo, se dejará al País Vasco lograr una deuda pública del 15,9%. En todo caso, el especialista de la UPV presagia que la caída de ingresos va a ser «bastante superior» a esos 1.700 millones.

Otra de las peculiaridades del País Vasco con respecto al resto de Comunidades Autónomas radica en que las diputaciones forales (Vizcaya, Álava y Guipúzcoa) van a ser compensadas en el caso de que su reducción de ingresos sea superior al remanente o bien superávit del que dispongan. La fórmula para esto va a ser fijada en la Comisión Mixta del Concierto de septiembre.

Sobre la posibilidad de que este acuerdo entre el Gobierno y el País Vasco pueda suponer un agravio comparativo con respecto al resto de autonomías, el maestro de la IE Business School Rafael Pampillón apunta que primero es preciso conocer el déficit público que se marcha a aprobar en todos y cada una de ellas. En este sentido, arguye que el primordial «privilegio» se encuentra en la ocasión que los nacionalistas tienen para acordar con el Gobierno estos temas.

De las más ricas
Pampillón resalta que la situación vuelve a virar a favor del País Vasco, exactamente unas de las Comunidades más ricas y «que más se favorecen en términos relativos de la coyuntura económica española». Este hecho produce esenciales diferencias de ingresos con respecto a las autonomías de régimen común, mantiene.

Por contra, y también
l Gobierno de alianza niega cualquier trato de favor como denunciaron desde el PP. «La peculiaridad vasca es una realidad reconocida en la Constitución», adujo el lendakari.

El día de ayer Sánchez no dio una conferencia de prensa tras la asamblea como sí habituó a hacer a lo largo de las videoconferencias con los líderes autonómicos en los meses de confinamiento. Fue la ministra de Política Territorial, Carolina Darias, quien compareció para explicar el pacto con Urkullu concisamente y hacer cómputo de la Conferencia de Presidentes.

Preguntada por los beneficios fiscales al País Vasco, Darias aseguró lo mismo que anteriormente habían protegido ciertos presidentes autonómicos socialistas. «Tanto el País Vasco como Navarra tienen un régimen foral distinguido del resto, y no son parte del régimen común», esgrimió la ministra de Política Territorial. «Esta semana se ha cerrado el pacto con Navarra y asimismo con el País Vasco, no hay trato discriminatorio», siguió.

La ministra defendió además de esto que la colaboración multilateral y la colaboración a dos bandas son «elementos indispensables de la cogobernanza del país».

Fuente: ABC.es

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *