El protocolo de emisión de imágenes de accidentes en la Fórmula 1 se pone en cuestión tras lo ocurrido con el de Romain Grosjean en Bahréin. Solamente terminar la carrera, un indignado Daniel Ricciardo criticó con toda la dureza de la que fue posible las incesantes reiteraciones con las que se «amenizó» la larga espera ya antes de la reanudación de la carrera. El conduzco de Renault lo calificó de «espectáculo innecesario». «Estoy enfadado por la forma que han escogido para enseñar el accidente, con reiteraciones y más reiteraciones del fuego y el turismo partido por la mitad», afirmó el conduzco australiano. «Y después, además, las imágenes de la cámara a bordo…».

Ricciardo, de la misma manera que el resto de los pilotos, pudo visionar esas imágenes tanto en el garaje de su equipo como en las pantallas gigantes instaladas en el circuito: «¿Por qué razón precisamos ver eso? Íbamos a conducir nuevamente en una hora. Juegan con nuestras emociones. Su familia debió ver eso, todas y cada una nuestras familias… Es muy desapacible. Esto no es un entretenimiento».

El futuro corredor de McLaren atacó de manera directa a Liberty Media, poseedora de los derechos de la F1: «Esto no es Hollywood, no es algo ‘cool’. Podían haber escogido instruir las imágenes un día siguiente, mas no hoy».

Ricciardo no fue el único conduzco crítico. Asimismo Valtteri Bottas mostró su disconformidad: «Imagino que los apasionados deseaban ver las imágenes, mas hay un límite. Podrían haber mostrado imágenes de tras el accidente, no el turismo en llamas ni a Grosjean saliendo de él».

Este malestar contrasta con la entendimiento que han mostrado los jefes de equipo de las escuderías, incluyendo el de Haas. Gunter Steiner defendía en Autosport.com la emisión de imágenes duras aun antes que siguiera la carrera: «Habrá 2 creencias en esto, mas la mía es que si todo terminó bien y no pasó nada malo, ¿por qué razón no mostrarlo? No soy especialista en moral televisiva, mas a mi parecer se mostró algo bueno».

Asimismo Toto Wolff, jefe de Mercedes, valoraba de forma positiva la emisión de las imágenes: «Lo que se ve es horrible, mas si no eres transparente como organización tienes el peligro de que alguien más muestre cosas que están fuera de tu control».

Decide dirección de carrera
El protocolo de la F1 para los accidentes dicta que las imágenes han de ser cortadas inmediatamente hasta conocer el alcance real de lo ocurrido. La regla es que si hay heridos graves no se vuelve a reiterar nada. «Los procedimientos están establecidos, tras un accidente se cortan todas y cada una de las señales de las cámaras a bordo, del helicóptero… Hay comunicación directa entre la Dirección de Carrera y el centro de retransmisión», explicaba en Autosport un portavoz de la organización.

«No se muestran imágenes hasta el momento en que se confirma que el conduzco está bien. En un caso así se enseñó a Grosjean en la ambulancia, sin casco y caminando con ayuda».

Es la dirección de carrera, así como la Federación Internacional del Vehículo (FIA), quienes aprueban que se emitan reiteraciones de las acciones más tráficas. Solo se hace una vez se sabe que pilotos, comisarios, asistentes de pista y médicos están fuera de riesgo.

El último accidente fatal en la Fórmula 1 se generó el cinco de octubre de 2014, cuando bajo una intensa lluvia Jules Bianchi perdía el control de su Marussia y se estrellaba contra la grúa que estaba salvando el turismo de Adrian Sutil. No hubo imágenes ese día, sí fotografías. Al día después un apasionado sí subió a una red social el vídeo en el que se recoge el impacto del bólido.

«El contexto es esencial, y a lo largo de las reiteraciones se habla de la relevancia del halo, de las mejoras de seguridad en los circuitos, del avance en los protocolos médicos…».

Fuente: ABC.es

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