A mediados de julio, cuando España empezaba a respirar tras el primer embate de la Covid-19, mas todavía absolutamente nadie imaginaba que la segunda oleada llegaría a las poquitas semanas, Seat anunciaba una inversión de cinco.000 millones de euros hasta 2025 de cara al desarrollo de nuevos modelos, en especial eléctricos. El reto, que la planta de Martorell -la mayor factoría de vehículos de Epaña, de la que en 2019 salía un vehículo cada 40 segundos- sea capaz de generar vehículos no contaminantes desde ese año. En charla con ABC, el nuevo presidente de la compañía designado el día de hoy, Wayne Griffiths, lo dejaba claro. En tiempos de inseguridad, hay que meditar a medio y a largo plazo. Un mensaje claro de confianza.

Desde este mediodía al frente de la automovilística de España, el de la electrificación es indudablemente el primordial reto que encara Wayne Griffiths, junto, evidentemente, el de proseguir adquiriendo volumen -afianzando Seat, y Cupra, como la marca europea de mayor desarrollo en los últimos tiempos- y rentabilidad.

De momento, y inmediatamente, Seat empezará la semana próxima la fabricación en la planta de Martorell del nuevo Cupra Formentor, que se transformará en en el producto de mayores posibilidades lanzado jamás por la compañía, confirmando un salto de escala y cobertura de nichos que empezó con el lanzamiento del SUV Ateca, cuando la compañía hizo su «turning point». En los próximos mese le proseguirá el lanzamiento del León híbrido enchufable, versiones nuevas del Ateca y el Tarraco, y, sobre todo, el nuevo Cupra «el Born», el debut de la firma en los 100% eléctricos.

El hecho de que este último modelo se vaya a lanzar bajo la marca Cupra y no Seat señala que la apuesta del conjunto por su submarca deportiva es firme y estratégica, y si se estimaba que Cupra podría llegar a aportar hasta el 10% de toda la facturación -lo habría conseguido en este ejercicio si no fuera por el impacto de la Covid- la previsión ahora ha quedado corta.

El mercado de eléctricos aún no está maduro, y no es lo suficiente rentable, para los utilitarios pequeños, con lo que un «el Born» Cupra ofrece, esta es la previsión, mayor valor añadido. Sí tiene clara la compañía que la apuesta por lo eléctrico a escala masiva va a llegar a España en pocos años, y ahí está la apuesta de empezar a generar este género de automóviles en Martorell en 2025. Para el conglomerado Volkswagen, Seat debe proseguir siendo la puerta de entrada al conjunto de los clientes del servicio más jóvenes.

La apuesta por lo eléctrico no es opcional, y para esto, ya lo ha advertido el propio Griffiths, Seat no puede pasear sola. Solicita el acompañamiento del Gobierno -ayudas, mas no solo, tambiémnregulación…-, y la confianza en que maduren proyectos de largo alcance y estratégicos como el que podría representar la instalación de una planta de fabricación de baterías en los viejos terrenos de Nissan en Barna (LG es ahora la primordial preferida), clave a fin de que Seat, y España en conjunto, se suban al «carro» de la electrificación.

La competitividad en el ámbito, y en el propio conjunto es fiero, y el hecho de que VW paralizase el encargo a Seat a fin de que desarrollara para todo el conjunto la plataforma de fabricación de los eléctricos pequeños lo prueba. Aquella resolución señaló que en tiempos de inestabilidad, ningún proyecto está asegurado. En charla con ABC exactamente el mismo Griffiths aseguraba que esa resolución estaba vinculada a la opción, asimismo, de inmovilizar la entrada en China en asociación con JAC.

Como se afirmó en su instante, en tiempos turbulentos, es el instante de priorizar, reenfocar, buscar la rentabilidad, medrar todavía más en el mercado europeo… Y a corto y en un medio plazo, poner a punto a la compañía para la descarga eléctrica que sacudirá el ámbito en el futuro próximo.

Fuente: ABC.es

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