La término definitiva es el 15 de julio de 2019. Ese día (casi cuatro abriles posteriormente de iniciar la campaña) el Reino Unido hará efectiva las restricciones para que los menores de permanencia no accedan a pornografía en Internet. Estamos hablando de controlar un tráfico que, de acuerdo con un estudio realizado por Pain Bottle, se sitúa en los 450 millones de usuarios a nivel mundial, diez veces más que Netflix. ¿Es posible hacer esto? La idea del gobierno inglés es que cuando algún acceda a una página de pornografía, se muestre una opción que diga +18 o -18. Hasta ahora muchos sitios tienen este «control», pero se comercio de uno muy inmoral y que cualquiera puede huir. La envés de tuerca, ideada por el gobierno sajón es que quienes pulsen en la primera opción, deberán demostrar la mayoría de permanencia. El primer paso es pretender un correo electrónico y un sistema de comprobación: SMS, polímero de crédito, pasaporte o permiso de conducir. Algunos sistemas asimismo ofrecen, ya mismo, un «pase de pornografía» que se puede comprar en tiendas. El responsable de controlar la mayoría de permanencia para penetrar a estos sitios será el British Board of Film Classification (BBFC), el organismao encargado de clasificar las películas en el país. Una institución que no es una experta en el mundo digital. La idea es que, al igual que con otras normativas, las páginas web que cumplan con lo dispuesto, lleven una marbete de aprobación por parte del BBFC, que certifique su compromiso con la ley. De lo contrario pueden ser multadas con hasta 270.000 euros. Hasta aquí el cómo. Ahora veamos el cuánto. De acuerdo con una estadística de Up Running, hay unos 4.500 millones de sitios en Internet. De ellos, el 4% –unos 180 millones– son de pornografía y generan el 30% del tráfico en la web. ¿De verdad es posible que un organismo como el BBFC controle 180 millones de páginas web? Dos personas dedicadas a controlar las etiquetas de la BBFC en turnos de 12 horas, y que solo visitaran durante un segundo cada una de las 180 millones de páginas, sin tiempo para adormilarse, ingerir ni ir al baño y sin retraso en la carga de cada página, tardarían casi tres abriles en verlas todas. Obviamente es una tarea inalcanzable. Eso siempre y cuando los menores de permanencia accedan a través de un proveedor de Internet del país. Pero, ¿qué pasará si usan una red imaginario privada o VPN? Las VPN se usan en diferentes países para penetrar a contenido prohibido por sus leyes. Básicamente lo que hacen es conectarse a un servidor en cualquier nación del mundo, excepto del país en cuestión, y desde allí difundir la solicitud de entrada. Gracias a ello, cualquier beocio que use una VPN no estará, virtualmente en el Reino Unido. Y si la idea es rodear todas las VPN, actualmente hay más de 1.000 y surgen nuevas cada día. Así que, otra tarea inalcanzable. Antiguamente de continuar, poco imprescindible: no estamos diciendo que esto no se deba hacer o que la pornografía deba ser accesible para todos, independientemente de la permanencia o poco similar. Lo que estamos haciendo es analizar la dificultad de implementar una ley como esta desde el aspecto tecnológico. Nadie más. Ahora sí: continuemos. Al igual que ocurre con otras medidas prohibitivas, sobre todo aquellas destinadas a los más jóvenes, esta probablemente genere actividades ilegales, como la liquidación de números de tarjetas de crédito y nombres o empujar a los menores con destino a sitios de transmisión de «malware», vídeos con contenidos (o personajes) peores con los que no hubieran estado en contacto de otro modo. Por eso es tan importante que, quien esté a cargo de la implementación del método de control sea un organismo o una empresa experta. Y la BBFC no lo es. Por eso, con criterio, el Gobierno está buscando compañías con experiencia en el dominio. La idea es que sea a través de un sistema hacedero, sencillo de implementar y difícil de falsificar. Y, lógicamente, que esté en consonancia con las leyes de privacidad en Internet. Para hacerse cargo de esta tarea tan difícil ya se han postulado Yoti (que se utiliza por ejemplo en supermercados y usa documentos tradicionales, pero asimismo cámaras con Inteligencia Fabricado para realizar una estimación de la la permanencia a través del observación del rostro…), AgeChecked, AgePass (que almacena los datos en formato blockchain) y MindGeek. Esta firma es una de las que tiene más papeletas a la hora de hacerse con el arreglo. MindGeek ha desarrollado un sistema falsificado AgeID (un sistema de control por pasos que puede ser usado en diversas plataformas. La empresa prórroga revisar aproximadamente 25 millones de usuarios este mes). Cómo harán todas estas empresas para evitar que nadie venda en la Internet su nombre de sucesor y su secreto, es poco de lo que no se palabra y será tambien muy difícil de controlar. Y , finalmente, otro detalle…beocio. Lo que no se menciona en ningún sitio de la web de MindGeek es que esta web asimismo es la propietaria de los sitios de pornografía más grandes del mundo, incluidos PornHub, YouPorn y RedTube. En pocas palabras, les estamos pidiendo a quienes crean contenido pornográfico que asimismo sean los responsables de controlar si los menores ven porno…

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