Quiénes son las MariCorners que enamoran a Irene Montero


Cuatro profesores e investigadores de áreas muy diferentes (Historia, Lingüística, Arquitectura y Comunicación Audiovisual) compartieron hace cuatro años la necesidad de que hubiese más material de conocimiento con perspectiva ‘queer’ (sin distinción por sexos, la corriente ideológica que se basa en que la persona construye socialmente su género, que no viene determinado por el órgano genital de nacimiento) y reivindicar que hay parcelas del mundo universitario donde lo académico aún no ha salido del armario. Así nació el Congreso Internacional de Estudios Interdisiplinares LGTBIQ+,
también llamado MariCorners
. La iniciativa fue promovida de manera espontánea por docentes jóvenes que usan el unicornio rosa como seña de identidad. «Nos liamos la manta a la cabeza… El unicornio representa a todos los que nos salimos de la regla», dice a ABC el presidente de MariCorners, Miguel Sánchez.

Este profesor de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), lingüista y traductor, comenta a este diario que el espejo en el que se miraron para impulsar este «espacio de intercambio» fueron las avalanchas de ‘queer studies’ o estudios de este tipo que se ponen en común en países como Reino Unido y EE.UU. «Hay muchos estudios y lenguaje e investigaciones LGTBIQ+ en inglés, todos realizados en países de la órbita anglófona, pero nada en castellano», protesta. «Lo que comprobamos es que cada vez que organizaban un congreso en la Universidad, el mundo LGTBIQ+ quedaba relegado a la última ponencia del último día. No teníamos un foro como tal con esta especialidad». Y con esa reflexión en la mano se gestó en 2019 la primera edición del congreso, organizado en la Escuela Superior de Arquitectura de la UPM. El nombre escogido, «sonoro», denota que «
las maris o investigadores de cuestiones LGTBIQ+ siempre estamos en los corners», denuncia Sánchez.

Dos de los fundadores trabajan en la UPM, una universidad que tiene al rector Guillermo Cisneros al frente y que fue la única que les facilitó un espacio para celebrar el congreso, comenta Sánchez. Además, el joven profesor aclara que no reciben dinero público. Es un congreso «autogestionado, independiente, sin ánimo de lucro» y que se financia con los hasta 40 euros que cuesta la inscripción, según las mesas redondas y eventos en los que el asistente quiera participar. «Agradecemos a la Universidad que nos dé soporte logístico, precisamente en una institución donde dominan las carreras técnicas y faltan charlas de diversidad afectivo-sexual», agrega.

Esta iniciativa para ‘queerizar’ las aulas universitarias, como dicen, contó en el año prepandemia con cien participantes; mientras en 2020 tuvo que aplazarse por el Covid y ha vuelto a celebrarse los pasados días 6, 7 y 8 de octubre. Este año ha sido un éxito: 250 personas de 15 países se inscribieron. En el comité científico que selecciona las ponencias -«de manera anónima sin evaluar su identidad en ningún caso», realza Sánchez-, hay profesores de universidades suizas, Oxford y de distintas disciplinas de universidades españolas. El programa contiene ponencias, con ‘perlas’ que Sánchez asume son títulos «sugerentes» como cebo para seducir al público. Algunos versan sobre el lenguaje inclusivo en las aulas (o la necesidad de «tortillearlas o amariconarlas», tal y como expuso un ponente); otros sobre la «ensoñación lúbrica de un chapero cinematográfico antes de la pornovisualidad». El presidente del congreso destaca que se abordó con citas «de Mari Fe de Triana, Lola Flores e Isabel Pantoja» porque la copla tiene mucho de disidencia y mundo ‘queer’. «Falta voluntad política para extender el lenguaje inclusivo; pero ahora mismo a nosotres nos basta con que no se cuestione su uso. La lengua, al final, surge de la gente que la habla», destaca el lingüista.

Receptividad de Igualdad

Sánchez no oculta que uno de los reclamos del éxito de esta segunda edición ha sido contar con la apertura a cargo de la ministra de Igualdad, Irene Montero, que se vanaglorió en su intervención precisamente del hecho de que por primera vez un representante del Gobierno asistiese a un congreso para hacer más visibles a las
«personas no binaries», dijo. «Hay que contar con elles», arengó. Montero se hizo eco de que este Ejecutivo va a trasladar parte de las reivindicaciones del colectivo transgénero en la ‘ley Trans’ que impulsa su departamento. Además, criticó que hace no mucho tiempo los nuevos doctorandos «recibían consejo para que no trabajasen en ‘temas conflictivos’ como estos para poder avanzar en sus carreras» y señaló, seducida por los MariCorners, que todavía queda «por prescribir mucho material de conocimiento en perspectiva ‘queer’», palabras que recogió la agencia Europa Press.

«La receptividad del departamento de Igualdad fue total. Bastó un correo electrónico dirigido a la ministra para que aceptase venir a la apertura», que se produjo a las 13.30 horas del 6 de octubre, en un día en que la ministra compaginó esta tarea con la presentación del anteproyecto de la nueva Ley de Protección y Derechos de los Animales (cuño del Ministerio de la líder de Podemos, Ione Belarra) y de una entrega de condecoraciones en la Policía Nacional. Otras entidades sociales y de mujeres denuncian a
ABC que sus peticiones para sentarse a la mesa con Igualdad no son tan rápidamente escuchadas como lo fue en este caso. Pero lo cierto es que Montero estuvo cómoda en un congreso que reivindica reclamar
espacio fuera de los márgenes disciplinares y pide más diversidad en ámbitos como el académico.

El presidente de MariCorners, que el año pasado se graduó en uno de los pocos másteres LGTBIQ+ (el que oferta la Complutense de Madrid), reivindica la necesidad de contar con más espacios de discusión y el respaldo al lenguaje inclusivo para avanzar en «los derechos de todes» también en la enseñanza.


Fuente: ABC.es .

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