Las pequeñas de 12 años no saben identificar el clítoris en su cuerpo. Tampoco pintan un puntoen la parte superior de los labios femeninos cuando se les solicita que dibujen los órganos genitales en la anatomía de una mujer. Exactamente la misma ausencia se genera en los dibujos de los pequeños varones. Ninguno conoce el término. Esa laguna resulta sintomática de su deficiente educación sexual porque el clítoris es el único órgano del cuerpo humano que sirve solamente para otorgar placer y desempeña un papel central en la sexualidad femenina.
La falta de conocimiento de la existencia del clítoris en la anatomía femenina es una de las revelaciones de un amplio
estudio sobre la educación cariñosa sexual de los escolares de primaria realizado por las estudiosas antropólogas Bruna Álvarez y Estel Malgosa, miembros del conjunto AFIN de la Universitat Autònoma de Barna (UAB). La investigación perseguía conocer qué sabían los pequeños sobre la sexualidad y la reproducción, de qué manera charlan con los adultos y cuáles son las restricciones de progenitores y maestros en el momento de charlar con ellos. Se ha desarrollado a lo largo de 2 cursos académicos y ha contado con la participación de 600 niños, 112 profesores y 78 progenitores y madres.

Cuando se pregunta a los de seis.º de primaria qué es pornografía afirman que “es algo que sirve para aprender”

“La sexualidad en la escuela prosigue explicándose por medio de la reproducción humana y se restringe al coito”, señala Bruna Álvarez y “los pequeños entre no saber y apreciar saberlo todo cogen lo que tienen a mano y eso son los vídeo porno”.
Preguntados los pequeños de 11 años qué es el sexo responden que es una actividad limitada a los adultos, entre un hombre y una mujer y centrada en el coito. Bajo esa lógica, el placer masculino es preciso para procrear mas el femenino queda invisibilizado, como cualquier género de diversidad sexual.

Conforme el estudio, de los 10 a los 12 años los pequeños procuran información sobre sexualidad fuera del círculo de los adultos próximos, puesto que perciben que es un tema tabú. Preguntan entre iguales (hermanos, primos, compañeros mayores) y, muchos, teclean la palabra sexo en la red de redes fuera de la presencia de los adultos puesto que expresan que es una cosa que les está vetado. “Y no les salen vídeos con explicaciones de una sexualidad cariñosa sana”, explican las autoras. “Lo que ven es porno con todo cuanto implica”. Cuando se les pregunta a los de seis.º de primaria, qué es el porno, afirman que “es algo que sirve para aprender”.

La diversidad sexual tampoco está presente en la educación que reciben

El estudio destaca la diferencia de las contestaciones en temas de sexualidad por géneros. “Cuando les solicitas que dibujen los cambios que experimentarán sus cuerpos, las pequeñas representan los cambios en mujeres y asimismo en hombres. Hacen 4 figuras, pequeño-pequeña, hombre-mujer. Los chicos solo 2, los dos varones en etapa infantil y adulta, y dibujan penes de medidas desmedidas para los mayores”, señala Estel Malgosa.
Las chicas piensan en la sexualidad de la pareja y charlan del campo relacional. Al paso que los chicos destacan su placer individual. De esta manera, se animó a los pupilos a poner oraciones en un “árbol de la sexualidad”. Los chicos ponían más énfasis en el placer del varón, bien logrado con otra persona o bien en soledad (“la masturbación es para divertirse, para pasarlo bien”, escribían) al paso que las pequeñas charlaban de que la sexualidad “es una relación de dos” y no incluyeron en ningún instante la palabra joder o bien masturbación.
El estudio pone de ejemplo a un pequeño que dibujó a una pareja de un hombre y una mujer estirada en una cama con un bocadillo de cómic sobre el varón que afirmaba “¡Qué a gusto me he quedado!”. Las dinamizadoras le preguntaron por las sensaciones que pensaba que debía tener la otra figura del dibujo. “Pues no sé, supongo que asimismo está bien”, respondió.

“Los pequeños edifican su sexualidad con mayúsculas”, señala Álvarez. “Dibujan penes gigantes, charlan de ‘follar’ y chillan y bromean unos con otros. En las sesiones, las pequeñas que formaban conjuntos entre ellas charlaban en voz baja, compartían dudas y no dibujan vulvas explícitamente”.
Al terminar las sesiones asimismo se advirtieron diferencias entre unos y otras. Las chicas asistían a consultar a los maestros curiosidades generadas a lo largo del taller al paso que los chicos se quedaban al lado en un rol de hombre que sabe y no pregunta. No obstante, en un baúl en el que podían dejar preguntas escritas, aparecían textos tanto de chicas como de chicos que no elaboraron en voz alta.
Por otro lado, la diversidad sexual tampoco está presente en la educación que reciben, ni en las clases de educación socioafectiva ni en el resto. En los inconvenientes de matemáticas, por servirnos de un ejemplo, acostumbra a aparecer un padre y una madre que comprarán, mas no aparecen 2 progenitores o bien 2 madres. “Construyen un imaginario que es más pobre que la realidad que les envuelve y ciertos pupilos no se va a ver representado”, opinan las antropólogas.

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