No coger el vehículo es el primer consejo a proseguir si hay aviso de riadas, si bien si a uno le sorprende un caudal conduciendo hay que salir del vehículo, si es preciso bajando las ventanas y subiéndose al techo. En todo caso, «la serenidad es tu mejor aliada», conforme las instituciones. La gota fría que golpea el sudeste peninsular, con lluvias de más de 300 litros por metro cuadrado, ha provocado ya tres víctimas mortales: 2 hermanos en un vehículo siendo arrastrados por la riada en la localidad albacetense de Caudete y un hombre en Almería que asimismo murió en un vehículo al acceder a un paso subterráneo anegado. Protección Civil ha publicado una serie de recomendaciones a tener en consideración con estas condiciones meteorológicas, entre ellas no usar el vehículo en zonas inundables, deambular por vías primordiales y, si nos sorprende una riada, salir del vehículo y dirigirnos a zonas elevadas. «Si bien puedas sentir temor, la serenidad es tu mejor aliada», recuerda Protección Civil, que destaca que en situaciones de peligro el autocontrol ayuda a tomar buenas resoluciones para uno mismo y para los que le rodean. En exactamente la misma línea, los bomberos solicitan calma y especifican que, si es preciso coger el vehículo, hay que ajustar la velocidad y la distancia con otros coches, explica a Efe Fernando Antón, jefe de bomberos del parque madrileño de Arganda del Rey, localidad que padeció inundaciones a fines de agosto. Si la lluvia arrecia y perdemos visibilidad y seguridad al volante, debemos meditar que lo mejor es estar en un punto alto: es el instante de parar en un sitio elevado. Hay que tener en consideración que cuando se amontonan unos 20 o 30 centímetros de agua, a la altura de media rueda, el vehículo ya no circula adecuadamente y se puede comenzar a mover sin rumbo, conforme el mando de bomberos, que insiste en que hay que detener el vehículo y bajarse, dirigiéndonos a un sitio alto. Hay que pararse a meditar y no parar debajo un puente o bien en zonas bajas, y si el agua comienza a entrar en el vehículo el propósito va a ser parar y salir, para lo que es preciso bajar las ventanas. «Contra el impulso que puede llevarnos a sostener cerradas las ventanas, para eludir que entre el agua, hay que bajarlas por el hecho de que llegaría un instante en que no podríamos abrirlas. Se deben abrir todas y cada una al lado de las que haya pasajeros y salir por ellas, agarrándonos bien, hasta el techo del vehículo», narra. El mando de los bomberos ha señalado que en las recientes inundaciones en Arganda (la capital de España) no hubo víctimas mortales por el hecho de que los vecinos tuvieron en psique estos consejos. La Dirección General de Tráfico han hecho recomendaciones afines en situación de fuertes lluvias. Protección Civil ha recordado este viernes los consejos que propagó desde el instante en que se dio el aviso por fuertes lluvias, como estar pendiente de las noticias, especialmente si se vive en una zona inundable, en la que se debe tomar la cautela de guardar los objetos de valor, documentos esenciales y productos tóxicos en lugares a los que no pueda llegar el agua. Es recomendable tener en un sitio específico y a salvo los fármacos habituales, pilas y agua embotellada, como un plan familiar que incluya instruir a los pequeños a llamar al 112, fijar un punto de encuentro si la riada sorprende a la familia separada, y rememorar cerrar el agua, el gas y la electricidad. No hay que bajar al sótano ni entrar en casa tras la riada si el suelo está anegado. En el campo hay que separarse de ríos, torrentes y zonas bajas, destaca Protección Civil.

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