En relojería se llaman complicaciones a las distintas funciones que puede ofrecer un reloj y que no son las esenciales del mismo (hora, minutos, segundos o bien data). Por servirnos de un ejemplo, se comprenden por dificultades de un reloj todas y cada una aquellas funciones que elevan el valor del propio reloj y que requieren una mayor dificultad mecánica en sus calibres y movimientos: el calendario anual, el calendario perpetuo, las fases de la luna, el tourbillon, el cronógrafo, la reiteración de minutos, etc. son dificultades que nos podemos localizar en los modelos más apreciados en alta relojería. ¿Reiteración de minutos? Esta es una de las dificultades más complejas y que más pasiones lúcida entre los apasionados a la relojería. Para muchos, es la complicación mecánicamente más bastante difícil de lograr. La reiteración de minutos hace sonar las horas a solicitud a través de la activación de un pulsador. Hay distintos grados de precisión en esta complicación. Tenemos por poner un ejemplo la reiteración de cuartos, que toca las horas y los cuartos, y la reiteración de minutos, que emplea diferentes timbres para hacer sonar las horas, los cuartos y los minutos.

Patek Philippe 5078G-010 Reiteración de Minutos

Patek Philippe es una de las marcas que mejor ha logrado plasmar esta complicación en sus relojes. Los relojes de reiteración de minutos de Patek Philippe emiten 3 sonidos diferentes: las horas se anuncian con un timbre grave, los cuartos de hora con una secuencia de 2 timbres y los minutos a través de un timbre agudo. Por servirnos de un ejemplo, si son las 04:37 horas, el reiteración de minutos va a tocar cuatro timbres graves que representan las cuatro horas, 2 secuencias de timbres que representan los 30 minutos y 7 timbres agudos que representan los siete minutos. Como curiosidad hay que resaltar que a fines de la década de los 50, la tradición de fabricar reiteraciones de minutos había desaparecido prácticamente entre las marcas de alta relojería. No obstante, Philippe Stern, precedente Presidente de Patek Philippe, decidió relanzar su producción en 1989 para celebrar el 150 aniversario de la compañía y también incluirlos de nuevo en su compilación de relojes de pulsera. Desde ese instante, otras marcas top de la alta relojería (Vacheron Constantin, Breguet, A.Lange & Sohne unos años después, etc) volvieron a fabricar modelos con esta complicación.

Patrinony calibre 1731

¿De qué manera suenan estos timbres? Las horas, los cuartos y los minutos suenan merced a unos enanos martillos que impactan en gongs de diferente entonación: espirales y muelles de acero encorvados de forma circular por la parte interna de la circunferencia de la caja son parte de un increíble entramado mecánico en el que se pueden distinguir piezas como los caracoles, levas, cremalleras, rastrillos, etc. que reúnen sus funciones en un “baile” donde todo encaja. Prácticamente todos los fabricantes están conformes en que la reiteración de minutos supone la cúspide relojera en tanto que demanda un maridaje perfecto entre la innovación tecnológica y el aporte humano, que solo se logra con la experiencia que tienen poquísimos maestros relojeros en sus mesas de trabajo. En Patek Philippe, por poner un ejemplo, solo cuando todos y cada uno de los componentes están acabados, ensamblados y puestos de forma inmejorable se puede ofrecer una sonería de precisión y crear un sonido perfecto. De ahí que todos y cada uno de los relojes con reiteración de minutos producidos por Patek Philippe deben pasar una prueba de audición frente al presidente de la firma relojera. En el momento en que recibe su aprobación, el timbre se graba y se guarda en los ficheros de la manufactura para la posteridad. data-YouTube-vid> El trabajo de hacer un reiteración de minutos requiere habilidad y mucha paciencia en tanto que ya antes de poder ajustar apropiadamente los timbres, los relojeros deben consolidarlos en el movimiento, activar los martillos y afinarlos. Si el sonido no es perfecto, hay que regresar a desmontar los timbres. Se suprime una fracción del metal, los timbres se encorvan ligerísimamente y se vuelven a encajar en el movimiento para revisarlos nuevamente a través de golpes consecutivos del martillo. Y de esta forma todas y cada una de las veces que haga falta hasta lograr el sonido perfecto y deseado en un proceso que puede perdurar meses. Para incorporar más dificultad al tema, hay que decir que un reiteración de minutos es un rompecabezas acústico complejo, mecánico y multidimensional que puede verse perjudicado por todo género de variables. Por servirnos de un ejemplo, un elevado número de dificultades en un movimiento puede afectar el sonido de un reloj.

La reiteración de minutos supone la cúspide relojera Además de esto, la manera de la caja y el grosor del material tienen relación con la calidad del sonido. Este es el caso del platino, que si bien sea el más apreciado de los metales, realmente no es el más ideal para la transmisión del sonido y acostumbra a difuminarlo, al tiempo que una caja redonda de oro rojo puede suministrar un sonido más genuino. No obstante, aun un modelo idéntico efectuado en exactamente el mismo metal jamás sonará precisamente igual que otro. Esta es la grandiosidad de esta complicación relojera.

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