La trombosis venosa profunda (TVP) o flebotrombosis, como la que causó la muerte de una mujer en Sevilla en 2016, es la formación de coágulos (trombos) de sangre en las venas profundas cuando las venas están lesionadas, se sufre un trastorno que produce la coagulación de la sangre o algo enlentece el retorno de la sangre al corazón. Los antecedentes familiares; la obesidad y el sobrepeso; el tabaquismo y tener más de 60 años aumentan el riesgo de padecer trombosis venosa profunda.

Causas de la trombosis venosa profunda

Cualquier razón que impida la circulación de la sangre

Una lesión en las venas, una cirugía, algunos medicamentos o la limitación del movimiento pueden llevar a que la sangre no circule correctamente o, incluso, se coagule favoreciendo la formación de trombos.

Los principales factores de riesgo para la TVP son:
– Factores hereditarios. Heredar un trastorno de coagulación de la sangre.
– Parálisis o estancia hospitalaria larga.
– Embarazo.
– Anticonceptivos orales o terapia de reemplazo hormonal.
– Sobrepeso u obesidad.
– Tabaquismo activo o pasivo.
– Algunos tipos de cáncer.
– Insuficiencia cardiaca.
– Enfermedad intestinal inflamatoria como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn.
– Tener más de 60 años.
– Permanecer sentado, sin facilitar el movimiento de las extremidad y el resto de cuerpo, durante varias horas como en vuelos transoceánicos o viajes largos en el coche sin paradas.

Síntomas de la trombosis venosa profunda

Inflamación en una pierna o un brazo, dolor, manchas en la piel o casi sin síntomas

Los síntomas de la trombosis venosa profunda pueden variar. Algunas personas apenas tienen síntomas pero lo más habitual es presentar:
– Hinchazón o inflamación en una pierna o un brazo.
– Dolor en la extremidad afectada. Si es en la pierna suele empezar en la pantorrilla y se siente como un calambre.
– Enrojecimiento de la piel o manchas en la zona afectada.
– Sensación de calor en la zona afectada.
Además, la TVP puede tener complicaciones como la embolia pulmonar, el síndrome posflebíticoo isquemia en la pierna por falta de flujo sanguíneo.

La embolia pulmonar es una complicación grave que produce un trombo que se desplaza hacia el pulmón desde su origen, normalmente desde la pierna, y acaba obstruyendo un vaso sanguíneo en el pulmón poniendo en riesgo la vida. Sus síntomas son:
– Dificultad repentina para respirar.
– Dolor o molestia en el pecho que empeora con la tos o la respiración profunda.
– Desmayos.
– Mareo o aturdimiento.
– Pulso acelerado.
– Tos con sangre.
El síndrome posflebítico, insuficiencia venosa crónica o síndrome postrombótico ocurre cuando algunos trombos se convierten en tejido cicatricial llegando a lesionar las válvulas de las venas.. Esto reduce el flujo sanguíneo y produce:
– Edema. Inflamación o hinchazón persistente en las piernas.
– Dolor en la zona afectada.
– Cambios de color en la zona implicada.
– Pies escamosa, con picor y de color marrón.
La isquemia es un gran trombo que causa una inflamación (edema) tan grande que bloquea el flujo de la sangre volviendo la piel pálida o azul y produciendo un dolor muy intenso. Si no se restablece el flujo de sangre puede haber gangrena.

Diagnóstico de la trombosis venosa profunda

Ecografía Doppler y análisis de sangre

No es fácil detectar una TVP, especialmente, si los síntomas no son muy evidentes. El especialista en angiología y cirugía vascular y cardiovascular es el profesional que conoce en profundidad esta enfermedad y sus consecuencias. Sin embargo, la mayor parte de los casos son tratados en urgencias y la pauta indica realizar una ecografía Doppler y un análisis de sangre para medir la cantidad de dímero-d, una sustancia liberada por los trombos. Estas pruebas, si no son concluyentes, deben repetirse pasada una semana.

Si hay síntomas de embolia pulmonar se solicitará una angiografía por tomografía computerizada o una gammagrafía pulmonar además de la ecografía Doppler.

Tratamiento y medicación de la trombosis venosa profunda

Heparina intravenosa

A nivel farmacológico ante la sospecha de TVP se prescribe y administra, vía intravenosa en el hospital, heparina. También se pueden administrar o prescribir anticoagulantes en píldoras. El objetivo es evitar que los coágulos sanguíneos aumenten de tamaño. Este tratamiento, si se hace con warfarina, requerirá análisis de sangre periódicos.
También se pueden administrar destructores de coágulos o trombolíticos y medicamentos denominados ‘filtros’ si no es posible tomar anticoagulantes.
Aparte, se recomendará el uso de medias de compresión, de pies a rodillas, para prevenir la hinchazón.

Prevención de la trombosis venosa profunda

Procurar moverse y medias de compresión

La mejor medida de prevención contra la trombosis venosa profunda es el movimiento. Conviene hacer ejercicio moderado y de forma regular para disminuir el riesgo de formación de coágulos. Esto es muy importante para las personas que deben permanecer mucho tiempo sentadas o realizan largos viajes con frecuencia.
Además hay que evitar la obesidad y el sobrepeso, no fumar, seguir una dieta saludable y equilibrada y utilizar medias de compresión en las piernas bajos las recomendaciones del especialista.

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