La trombofilia es un conjunto de trastornos de la coagulación que acrecientan el peligro de sufrir una trombosis. La trombofilia puede ser hereditaria o bien adquirida, puesto que hay factores genéticos y ambientales que influyen sobre el proceso de coagulación. Por lo tanto, la trombofilia es una predisposición adquirida o bien innata a padecer un acontecimiento trombótico.

Causas de la trombofilia

Factor genético

Está probado que factores genéticos tienen repercusión definitiva en la aparición de la trombofilia y que habitualmente se adquiere por vía hereditaria. Los factores hereditarios más influyentes en predisponer a la trombosis venosa son deficiencias genéticas de los anticoagulantes naturales (antitrombina, proteína C y proteína S) y polimorfismos genéticos.

La trombofilia se puede asociar asimismo a otros factores como enfermedades (por poner un ejemplo, el cáncer), exposición a medicamentos (como los anticonceptivos orales) o bien a una condición específica (como el embarazo y el consecuente parto).

Síntomas de la trombofilia

Síntomas no evidentes

Por norma general no hay síntomas anteriores a la trombosis. En tanto que la trombofilia implica el peligro de desarrollar coágulos de sangre, el primer síntoma de tener este trastorno puede ser de manera directa el desarrollo de un coágulo de sangre anormal. En ciertos casos, los coágulos no generan daños y desaparecen por sí mismos. Otros, en cambio, son potencialmente fatales. Los síntomas de un coágulo de sangre dependen de la una parte del organismo que esté implicada.

Diagnóstico de la trombofilia

Análisis complejos

El diagnóstico se apoya en distintos análisis clínicos. Los estudios para la trombofilia hereditaria entienden una cantidad de complejas pruebas de coagulación al lado de otras pruebas genéticas. La interpretación de los resultados no es fácil y deben tenerse en cuenta muchos factores distintos. Por poner un ejemplo, los resultados no sirven si se efectúan a lo largo de la fase aguda de un episodio trombótico, puesto que distintos elementos pueden afectar a los resultados. Asimismo hay que tomar en consideración qué medicación se le administra al enfermo.

Tratamiento y medicación de la trombofilia

Anticoagulantes

Normalmente, el médico receta fármacos anticoagulantes para las personas que desarrollan coágulos de sangre anormales. En ciertos casos, aconseja asimismo medicación precautoria (tomar anticoagulantes a lo largo de periodo no demasiado largo) y otros hábitos como emplear medias de compresión o bien efectuar ejercicio como una parte de la rutina diaria.

Prevención de la trombofilia

Labores rutinarias

Hay una serie de consejos para prevenir la aparición de coágulos. Se trata de adquirir unos hábitos vitales y proseguirlos a diario. El primordial es sostener las piernas en movimiento a través de paseos diarios largos caminando o bien corriendo. Asimismo es útil emplear medias de compresión. Y en el caso de las mujeres hay que observar el nivel de estrógenos y, por consiguiente, debe consultarse con el médico el empleo de medicación alta en estrógenos (como los anticonceptivos orales).

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