La pericarditis es la inflamación y también irritación del tejido, membrana en forma de saco, que envuelve el corazón (pericardio). Acostumbra a ser aguda puesto que comienza de forma repentina y dura poco tiempo. La mayoría de los casos son leves. Su causa puede ser indeterminada o bien síntoma de otros trastornos. Asimismo existe la pericarditis tardía o bien síndrome de Dressler que puede aparecer semanas tras un ataque cardiaco o bien de haber pasado por una cirugía cardiaca. Lo común es que no deba administrarse ningún tratamiento.

Causas de la pericarditis

Indeterminada, infección viral, síndrome de Dressler o bien trastornos sistémicos

En la pericarditis, el saco pericárdico de 2 capas que rodea el corazón y contiene una pequeña cantidad de líquido lubrificante, se inflama. La fricción que resulta de esa inflamación genera dolor en el pecho que en la mayor parte de los casos no se puede determinar la causa puesto que se presenta de forma repentina y remite de manera rápida. En estos casos se puede sospechar de una infección viral como origen inflamatorio.

Asimismo puede haber una pericarditis tras un ataque cardiaco o bien una cirugía cardiaca. Entonces recibe el nombre de síndrome de Dressler, síndrome pospericardiotomía, síndrome de infarto postmiocardial y síndrome de lesión poscardíaca.
El lupus y la artritis reumatoide asimismo pueden presentar entre sus síntomas una pericarditis. Aparte, otras causas pueden ser:
– Lesiones en el corazón o bien en el tórax, por servirnos de un ejemplo por un accidente de tráfico.
– Insuficiencia nefrítico.
– SIDA.
– Tuberculosis.
– Cáncer.
-Ciertos fármacos.
Géneros de pericarditis:
– Aguda. Dura menos de 3 semanas. No es continua.
– Muy frecuente. Aparece a lo largo de menos de 3 meses. Es continua.

– Recurrente. si se manifiesta más o menos de 4 a 6 semanas tras una pericarditis aguda con un intervalo sin síntomas entre los dos capítulos.
– Crónica. Los síntomas duran más de 3 meses.

Síntomas de la pericarditis

Dolor punzante o bien leve y incesante en el pecho

Los signos de pericarditis son:
Dolor punzante intenso en el pecho o bien leve y incesante de intensidad variable, tras el esternón en el lado izquierdo del pecho. Puede trasladarse al hombro izquierdo y al cuello. Puede ser más intenso al toser, tragar comestibles o bien aspirar de forma profunda. Sentarse o bien agacharse acostumbra a calmar el dolor.
Otros síntomas son:

– Fiebre.
– Escalofríos o bien sudoración, si hay infección.
– Hinchazón de tobillos, pies y piernas.
– Ansiedad.
– Complejidad para respirar al acostarse.
– Tos seca.
– Fatiga.
Las dificultades de la pericarditis pueden ser:
– Pericarditis constrictiva por inflamación crónica que acarrea engrosamiento, cicatrización y contracción del pericardio impidiendo que el corazón trabaje adecuadamente. Genera complejidad para respirar y también hinchazón intensa de piernas y abdomen.
– Taponamiento cardiaco por acumulación de líquido en el pericardio. Puede ser peligrosísimo por el hecho de que reduce el flujo de sangre al corazón y genera hipotensión arterial. Puede ser mortal. Debe tratarse de emergencia en el centro de salud.

Diagnóstico de la pericarditis

Auscultación, electrocardiograma y pruebas de imagen

La descripción de síntomas sobre el género de dolor y las áreas en que aparece es clave para el diagnóstico. Ahora el médico efectuará la auscultación cardiaca con un estetoscopio y controlará los sonidos cardiacos buscando el llamado “roce pericárdico”.
Para descartar o bien confirmar infecciones se efectuarán análisis de sangre y, además de esto, se completará el estudio con pruebas diagnósticas como:
– Electrocardiograma (ECG).
– Radiografía de tórax.
– Ecocardiograma.
– Tomografía computarizada (TC).
– Resonancia imantada del corazón.

Tratamiento y medicación de la pericarditis

Depende de la causa

El tratamiento de la pericarditis depende de la causa con lo que es clave identificarla. Si el origen es una infección se va a tratar con antibióticos, si la causa es bacteriana; y con antimicóticos si es por hongos.
Para reducir la inflamación se prescribirán dosis altas de antinflamatorios no esteroides (AINES), como el ibuprofeno, con colchicina. Estos fármacos reducir el dolor y la inflamación del pericardio. Los diuréticos para suprimir el exceso de líquido.
Además de esto, en ciertos pacientes, asimismo se pueden prescribir corticosteroides, como la prednisona.
A nivel quirúrgico se puede practicar:
– Un drenaje del líquido del saco (pericardiocentesis), se puede hacer usando una aguja guiada por ultrasonido (ecocardiografía) en la mayor parte de los casos. Hacer un pequeño orificio (ventana) en el pericardio (pericardiotomía subxifoidea) para dejar que el líquido inficionado drene cara la cavidad abdominal. Este procedimiento lo efectúa un cirujano.
– Una pericardiectomía para recortar o bien extraer una parte del pericardio que se practica en casos de pericarditis crónica con cicatrización o bien rigidez del tejido alrededor del corazón.

Prevención de la pericarditis

No hay

No se han descrito medidas precautorias en frente de la pericarditis.

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