La enfermedad de Whipple es una infección bacteriana por ‘Tropheryma whipplei’ que tiene una prevalencia bajísima. Afecta al tracto digestible provocando malabsorción de nutrientes en el intestino delgado. Asimismo implica a las articulaciones, los ganglios linfáticos, el corazón, el sistema nervioso, los pulmones y otros tejidos. La mayor cantidad de casos se han registrado en varones entre los 40 y los 50 años. Es poquísimo usual.

Causas de la enfermedad de Whipple

Comensal

Se sabe poquísimo de la ‘Tropheryma whipplei’ a menos que es un germen comensal que se halla en saliva, jugo gástrico, mucosa digestible y heces). Se piensa que se adquiere vía oral y puede continuar en los tejidos sin ocasionar síntomas a lo largo de años. Se ignora la causa por la que se activa y se transforma en patógeno. La infección se desencadena vía sanguínea o bien linfática.

La ‘Tropheryma whipplei’ afecta primero a la mucosa del intestino delgado generando lesiones pequeñas en la pared intestinal y dañando las vellosidades del intestino delgado.

Síntomas de la enfermedad de Whipple

Dolor en las articulaciones y otros

Los síntomas de la enfermedad de Whipple empiezan de forma lenta con dolor en las articulaciones (tobillos, rodillas, codos, dedos de la mano…). Otros síntomas son:
– Articulaciones inflamadas.
– Dolor abdominal.
– Diarrea.
-Fiebre.
– Hiperpigmentación de la piel expuesta al sol.
– Dolor abdominal y calambres en el abdomen que pueden empeorar tras las comidas.
– Pérdida de peso involuntaria.
– Fatiga.

– Debilidad.
– Anemia.
– Fiebre.
– Tos.
– Agrandamiento de los ganglios linfáticos.
– Agrandamiento del bazo.
– Dolor en el pecho.
– Desorientación.
– Pérdida de memoria.
– Daño visual.
– Complicad para pasear.
Si no se advierte y trata la enfermedad de Whipple, si bien es poco usual, es progresiva y potencialmente mortal, sobre todo, si la infección se extiende al sistema nervioso. Esto ocurre por el hecho de que el diagnóstico puede ser tardío.

Diagnóstico de la enfermedad de Whipple

Examen físico y biopsia

El examen físico, la historia clínica, el análisis de sangre y la endoscopia superior para efectuar una biopsia del recubrimiento del intestino delgado son las pruebas para llegar a un diagnóstico de enfermedad de Whipple.

Tratamiento y medicación de la enfermedad de Whipple

Antibióticos

El tratamiento de referencia son los antibióticos, vía intravenosa, que pasen la barrera hematoencefálicas como el cotrimoxazol o bien ceftriaxona para eludir recaídas neurológicas. Se deben efectuar biopsias del intestino a lo largo de los 5 años siguientes al diagnóstico si hay afectación intestinal. En el resto de casos debe hacerse a lo largo de, por lo menos diez años. Las recaídas son comunes y pueden generarse aun años tras el primer diagnóstico y tratamiento.

Prevención de la enfermedad de Whipple

No hay medidas precriptas

No existen medidas de prevención precriptas en frente de la enfermedad de Whipple debido a lo poco que se sabe sobre las bacterias. A raíz de la malabsorción de nutrientes que acarrea la enfermedad el médico puede aconsejar un refuerzo auxiliar de vitamina liposoluble D, ácido fólico, calcio, hierro y magnesio merced a la ingesta de suplementos de vitaminas y minerales.

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