La comunicación interauricular o bien defecto cardiaco innato es una anomalía innata (existe desde el nacimiento) consistente en la presencia de un agujero en la pared que aparta las 2 cavidades superiores del corazón, llamadas aurículas. Habitualmente este inconveniente no provoca ninguna complicación y en ocasiones el orificio se cierra por sí mismo; mas en ciertos casos puede desembocar en inconvenientes pulmonares o bien cardiacos que requieran aun de cirugía para solucionarlos.

Causas de la comunicación interauricular

Sin causa definida

No hay una causa específica identificada. Los trastornos cardiacos que existen desde el instante del nacimiento (innatos) son producto en general de un mal desarrollo del corazón en los primeros meses de embarazo. Hay factores ambientales y genéticos que pueden influir.

El corazón está dividido en 4 cavidades, 2 en todos y cada lado, que son usadas para bombear la sangre cara todas y cada una de las zonas del cuerpo. La comunicación interauricular hace que la sangre recién oxigenada vaya desde la cavidad superior izquierda hasta la cavidad superior derecha donde se mezcla con la sangre desoxigenada y sale bombeada cara los pulmones. El inconveniente es que si la comunicación interauricular es demasiado grande provoca una sobrecarga en los pulmones y fuerza al lado derecho del corazón a trabajar de más. Mientras que no se administra un tratamiento, el lado derecho del corazón se amplía y pierde fuerza. Además de esto, este proceso produce hipertensión pulmonar.

Primordiales géneros de comunicación interauricular:
– De tipo secundum. El agujero aparece en el tabique interauricular, en medio de la pared entre las aurículas. Es el más usual.
– De tipo primum. El orificio está en la parte baja del tabique interauricular. Puede haber otros defectos innatos cardiacos.
– Del seno venoso. Es poco usual. Aparece en la parte superior del tabique interauricular.
– Del seno coronario. Asimismo es poco usual y es la ausencia de parte de la pared que es parte del sistema venoso del corazón y la aurícula derecha.
Se ha probado que ciertos factores a lo largo del embarazo pueden acrecentar el peligro de dar a luz a un bebé con un defecto cardiaco. Uno de estos factores es tener una infección de rubeola.

Otros son tener diabetes o bien lupus o bien sufrir obesidad. Para finalizar, asimismo puede influir de manera negativa el hecho de que la madre consuma tabaco, drogas o bien alcohol.
En la mayoría de los casos, la comunicación interauricular jamás provoca problemas arduos y puede curarse sin intervención externa a lo largo de la niñez. En casos más graves puede ocasionar insuficiencia cardiaca, arritmias, incremento del peligro de sufrir un accidente cerebrovascular y también, aun, tener una expectativa de vida más reducida.

Síntomas de la comunicación interauricular

Ausencia de síntomas habitualmente

Habitualmente, los pequeños que nacen con comunicaciones interauriculares no presentan síntomas. En el caso de los adultos, pueden presentarse síntomas desde los 30 años o bien considerablemente más tarde. Cuando aparecen, los síntomas más usuales son:
– Sensación de cansancio.
– Inflamación en los pies.
– Soplo cardiaco.
– Complejidad para respirar cuando se hace ejercicio.
– Padecer un accidente cerebrovascular.

Diagnóstico de la comunicación interauricular

Pluralidad de pruebas

Cuando el médico desea confirmar el diagnóstico recurre a una pluralidad de pruebas comenzando por un ecocardiograma que deja a los especialistas médicos ver las cavidades del corazón y su funcionamiento. Como apoyo, el médico solicitará la realización de radiografías de tórax, electrocardiograma, resonancia imantada y tomografía.

Tratamiento y medicación de la comunicación interauricular

Muchos casos se resuelven sin tratamiento

Muchas veces, las comunicaciones interauriculares se cierran por sí solas a lo largo de la niñez. En los casos en los que no se cierran, en ocasiones tampoco precisan ningún tratamiento, mas con el tiempo las comunicaciones interauriculares que perviven requieren cirugía de corrección. Complementariamente, pueden recetarse fármacos para reducir los síntomas. Los más usuales son los betabloqueantes y los anticoagulantes. Si es preciso recurrir a la cirugía, esta puede hacerse mediante un cateterismo o bien de una intervención a corazón abierto.

Prevención de la comunicación interauricular

Chequeos periódicos

No se puede prevenir la comunicación interauricular. Es recomendable, en el caso de las embarazadas o bien de las mujeres que planeen estarlo, charlar con el médico y someterse a una prueba de inmunidad a la rubeola, revisar los antecedentes familiares y revisar que no están tomando medicación inapropiada.

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