La babesiosis es una zoonosis, una infección de los glóbulos rojos (eritrocitos) que causa el parásito Babesia que trasmite la ninfa de la garrapata del ciervo (familia Ixodidae). La Babesia invade los eritrocitos y los destruye. Es una enfermedad que afecta, por lo general, a los animales pero también puede darse en personas aunque los casos son muy raros. La mayoría de infecciones se dan en personas sanas de menos de 40 años. En algunos casos es potencialmente mortal.

Causas de la babesiosis

Picadura de ninfa de garrapata infectada por Babesia o transfusión

La ninfa de la garrapata, garrapata que busca un hospedador, infectada por el parásito ‘B. duncani’ o ‘B. divergens’ habituales en Europa; ‘B. venatorum’; o ‘B. microti’ frecuente en Estados Unidos. La picadura suele producirse en la época que va desde el inicio del verano hasta finales del otoño.

También se puede trasmitir por transfusión de sangre contaminada. La Babesia invade los glóbulos rojos (eritrocitos) donde madura y se divide en forma asexual hasta que se rompen los eritrocitos y se liberan microorganismos que invaden otros eritrocitos.

Síntomas de la babesiosis

Tienen una duración media de una a dos semanas

Los síntomas suelen manifestarse entre una y cuatro semanas después de la picadura de una garrapata infectada o de una semana a seis meses después de recibir una transfusión con sangre contaminada. La mayoría de síntomas tienen una duración de una a dos semanas pero la fatiga puede persistir durante varios meses. En los pacientes inmunodeprimidos o ancianos se pueden producir infecciones más graves y prolongadas con recaídas que requieran ingreso hospitalario. En estos casos la babesiosis es potencialmente mortal.

– Fiebre alta.
– Dolor de cabeza.
– Escalofríos.
– Dolores articulares.
– Dolores musculares.
– Fatiga por anemia hemolítica.
– Ictericia.
– Agrandamiento del hígado y del bazo.

Diagnóstico de la babesiosis

Análisis de sangre

Recordar la picadura de la garrapata es crucial para el diagnóstico porque los síntomas coinciden con otras enfermedades. Será necesario un análisis de sangre y pruebas serológicas Las tinciones de Giemsa y Wright para frotis sanguíneos identifican los parásitos en el interior de los eritrocitos. Se les identifica porque que tienen forma redonda, de pera u ovalada. La reacción en cadena de la polimerasa (PCR) puede confirmar el diagnóstico al detectar el ADN de Babesia en la muestra de sangre.

Tratamiento y medicación de la babesiosis

Antiprotozoario y antibiótico de amplio espectro

La pauta farmacológica, en casos de babesiosis leve a moderada consiste en atovacuona, fármaco antiprotozoario activo por vía oral; y antibióticos de amplio espectro como la azitromicina de siete a diez días. En casos de babesiosis grave se recomienda quinina oral y clindamicina intravenosa vía hospitalaria. Estos casos se debe mantener vigilancia ante posible aparición de efectos secundarios.

Prevención de la babesiosis

Evitar zonas endémicas y usar repelentes entre otros

En los viajes al extranjero se deben evitar las zonas endémicas donde es habitual la garrapata que trasmite la enfermedad como ocurre en el norte de Argentina y en Estados Unidos (partes del Medio Oeste, en la costa y las islas del sur de Nueva Inglaterra y Nueva Jersey).
Las principales medidas preventivas incluyen comprobar la piel en busca de garrapatas y meter las perneras de los pantalones por dentro de las botas, vestir camisas de manga larga y productos repelentes con dietiltoluamida (DEET). Nunca escoger pantalón corto o camisetas de manga corta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *