¿Qué es el usufructo de una vivienda? Esto es todo lo que tienes que saber

Publicado el Por Alicia T.

El marco legal que rodea a las propiedades inmobiliarias cuenta con multitud de características y conceptos que, para las personas que no están familiarizadas con este campo, pueden generar cierto desconocimiento. Uno de estos términos es el usufructo, teniendo una relación directa con el ámbito mencionado previamente.

En este artículo definimos qué es un usufructo, cuáles son las características con las que cuenta y cuáles son las obligaciones del usufructuario. Además de diferentes informaciones de interés que pueden ayudarnos a entender con una mayor amplitud toda esta terminología.

¿Qué es un usufructo?

El usufructo es un derecho que permite el disfrute de un objeto ajeno del que no se tiene la propiedad. El usufructuario tiene derecho a su uso y disfrute durante un tiempo determinado que se recoge, y protege, un marco legal. Sin embargo, no tiene la propiedad del mismo en ningún momento.

De acuerdo al Artículo 467 del Código Civil, “el usufructo da derecho a disfrutar de los bienes ajenos con la obligación de conservar su forma y sustancia, a no ser que el título de su constitución o la ley autoricen otra cosa”.

El propietario del bien al que se hace referencia es denominado nudo propietario. Y es la persona que, pese a no disfrutar del objeto en cuestión, sí que conserva su propiedad. En el ámbito inmobiliario, el usufructo es un derecho que permite que una persona pueda usar una vivienda que no es suya. Es habitual que se produzca en aquellos escenarios en los que existe una herencia de por medio, por ejemplo. Puesto que el usufructo de una vivienda suele recaer sobre el cónyuge en el caso en el que existe un fallecimiento, siendo la nuda propiedad para los hijos del mismo.

Las características de un usufructo

  • El usufructuario tiene la legitimidad para poder utilizar un inmueble. En el caso de que éste presente rentas o rendimientos generados, es el usufructuario el que debe asumirlas o recibirlas, dependiendo del caso en cuestión.
  • El bien del usufructo sigue perteneciendo a su inicial propietario. Este propietario es el que puede gravarlo, venderlo o llevar a cabo diferentes acciones en materia de mejoras. Sin embargo, para ello es importante conocer que se debe respetar tanto la vigencia como la efectividad del derecho real de usufructo constituido.
  • El usufructo no puede ser indefinido, sino que tiene carácter temporal. Si no se ha pactado nada que lo contradiga, la extinción del derecho sólo se produce en el momento en el que el usufructuario fallece o mediante una renuncia expresa del derecho por parte del mismo.

¿Cuáles son las obligaciones del usufructuario?

  • El usufructuario debe llevar a cabo la redacción del inventario. Antes de disfrutar de los bienes, se debe llevar a cabo la tasación de los bienes y constatar el estado en el que se encuentran. El objetivo es el de poder garantizar la restitución del mobiliario en el caso que sea necesario. Así como poder recibir una indemnización en el caso de que se produzca un uso abusivo.
  • Otorgamiento de la fianza: La fianza tiene por objetivo garantizar que el inmueble se va a cuidar. En el caso de que exista un vínculo fraternal, no existe la obligación.
  • Se tiene la obligación de garantizar el pago de las contribuciones y de las cargas ordinarias.
  • El usufructuario debe llevar a cabo las reparaciones que sean imprescindible para poder mantener le bien. La excepción es que la necesidad provenga de la vejez, el vicio intrínseco del objeto o el deterioro grave del mismo.
  • También se tiene la obligación de utilizar con cuidado cada objeto.
  • Cuando se termine el usufructo, se debe entregar el derecho al propietario. Y, además, se deben restituir las cosas en igual género, cantidad y calidad.

¿Cuáles son los bienes más habituales que se dejan en usufructo?

Existen diferentes tipos de bienes que pueden desprender el usufructo de la vivienda. Entre ellos, destacan los siguientes:

  • Inmuebles: En el caso de que exista un matrimonio, la vivienda habitual de residencia adquiere el papel de usufructo vitalicio en favor del cónyuge de la persona fallecida. De este modo, se evita que cualquiera de los herederos, que normalmente son los hijos, puedan disponer de la vivienda antes de que el viudo fallezca. Preservando en todo momento su calidad de vida.
  • Acciones en una sociedad: Las acciones en una sociedad también pueden considerarse otro de los usufructos más habituales. En este caso, el usufructuario tendrá derecho a percibir los bienes que genere esta sociedad. El socio heredero asumirá el papel de nudo propietario.

Como hemos podido comprobar, el usufructo cuenta con diferentes características y obligaciones que merece la pena conocer. En caso de duda, acudir a un despacho de abogados especialistas en esta cuestión es una de las mejores inversiones por las que podemos decantarnos en materia de transparencia y tranquilidad.

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