El desprendimiento de retina es un trastorno grave del ojo que puede llevar a la pérdida de visión permanente. Se genera cuando la capa interna de la retina (retina neurosensorial) se aparta de forma espontánea de su capa externa (epitelio pigmentario). La retina es la capa ocular encargada de percibir la luz y mandar las imágenes al cerebro dando la visión limpia que precisamos para leer, conducir…. El desprendimiento de retina es más frecuente en personas mayores de 40 años y, si bien puede afectar a los dos sexos, es más frecuente en hombres que en mujeres.

Causas del desprendimiento de retina

Factores de peligro

El desprendimiento de retina acostumbra a precisar 2 requisitos a fin de que se produzca: la degeneración del vítreo, el gel que ocupa la parte interna del ojo, tras el cristalino y ya antes de la retina; y la ruptura o bien desgarro de la retina. No hay dolor ni molestias. Tienen mayor peligro de que se pueda generar un desprendimiento de retina:
– Las personas con miopía, en especial si es magna (de más de seis dioptrías).
– Complicación en una cirugía de cataratas.
– Si hay un desprendimiento de retina en el otro ojo.
– Antecedentes familiares de desprendimiento de retina.
– Personas en edad avanzada.

– Si hay un desarrollo anormal del ojo.
– Si hay un traumatismo ocular.
– Si se sufre diabetes.

Síntomas del desprendimiento de retina

Moscas volantes y destellos

Los signos que ponen sobreaviso de que hay peligro de desprendimiento de retina son:
– La visión de “moscas volantes” (miodesopsias) o bien incremento de ellas. Son pequeñas máculas que semejan estar en el frente del ojo mas que, realmente, flotan en su interior. Son conglomerados de substancia gelatinosa del vítreo que se proyectan en la retina. Se acostumbran a ver en una superficie plana y de un color.
– La aparición de destellos en el campo de visión (luces parpadeantes o bien relámpagos de luz).

– Si hay un defecto en el campo visual como una cortina negra.
– Si hay inflamación dentro del ojo.
– Visión turbia en la parte central.
Si se tienen cualquiera de estos síntomas y las moscas volantes no se veían ya antes o bien los destellos de luz no pueden atribuirse a una jaqueca es clave asistir inmediatamente a emergencias.

Diagnóstico del desprendimiento de retina

Revisión del fondo de ojo

El oculista puede diagnosticar el desprendimiento de retina examinando el fondo de ojo con el oftalmoscopio tras la dilatación de la pupila (midriasis) de forma artificial con un colirio midriático. Es clave asistir regularmente a la revisión del oculista, sobre todo, si se está bajo riesgo. En un caso así el mínimo de las revisiones está en una por año. Quienes no tienen inconvenientes oculares deben pasar por la consulta del oculista cada años por lo menos.

Tratamiento y medicación del desprendimiento de retina

Láser precautorio

Si hay un desgarro en la retina y, por ende, todavía no hay desprendimiento, el oculista pueden proponer la fotocoagulación, un tratamiento precautorio aplicando láser; o bien la crioterapia, aplicación de frío.
Si hay desprendimiento se debe aplicar cirugía de cuanto antes para intentar conservar la visión. El paciente ha de estar en reposo postural absoluto.

Las opciones quirúrgicas son:
– Retinopexia neumática. Es ambulatoria y en ella se emplea una burbuja intravítrea de gas para adherir la retina y cerrar la rotura retiniana. La ruptura se cierra con láser transcurridas las 24 horas tras la inserción del gas. Se efectúa bajo anestesia tópica y en condiciones asépticas.
– Cirugía escleral o bien extraesclerar. Cierra las rupturas retinianas mediante la esclerótica, la capa exterior del ojo blanca y fibrosa.
– Vitrectomía. Requiere quirófano y anestesia local. Suprime la tracción del vítreo y recoloca la retina para, ahora, efectuar una retinopexia con endoláser.
Es vital proseguir rigurosamente todas y cada una de las recomendaciones tras la cirugía y, ante posibles dificultades, asistir inmediatamente a emergencias.

Prevención del desprendimiento de retina

Revisiones oculares periódicas

Para prevenir el desprendimiento de retina las personas bajo riesgo deben someterse a revisiones oftalmológicas usuales, por lo menos, una vez por año. Conseguir un diagnóstico precoz deja llegar a proponer un tratamiento precautorio con láser si hay desgarros en la retina si bien todavía no se haya producido un desprendimiento. Es clave asistir al especialista si aparecen “moscas volantes” o bien aumenta el número de las que se percibían, si se perciben destellos lumínicos o bien una cortina negra.

Se deben eludir los deportes de impacto (futbol, baloncesto, rugby, boxeo…) o bien actividades que puedan generar un traumatismo ocular. Asimismo es conveniente eludir la fatiga visual pasando tiempo al aire libre y dirigiendo la vista al horizonte. Se tiene que eludir pasar muchas horas al día mirando pantallas (PC, tablet o bien móvil).

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