Solo una semana una vez que el Tribunal Constitucional (TC) fijase la nueva doctrina sobre la posibilidad que las bajas médicas fuesen causa de despido objetivo, la multinacional Atento la ha usado para despedir a la presidente del comité de empresa de su filial en Lleida.
Tal y como consta en la comunicación del despido, la trabajadora entre marzo y abril padeció tres periodos de baja de 18 días hábiles en un periodo de un par de meses –42 hábiles–. Las ausencias fueron de cuatro, 1 y 13 días hábiles cronológicamente por incapacidad temporal. El porcentaje de ausencias es del 42,86%, el doble de lo que fija la ley como causa de despido. Asimismo excedía el límite que fija la legislación en el último año: amontonaba 18 faltas sobre 249 días hábiles, el siete,23%, por lo tanto superior al cinco%.

Álvarez (Unión General de Trabajadores) informa que es un “atentado a la representación sindical y al derecho a la salud”

Fuentes de la compañía negaron que la resolución este vinculada a la sentencia y aseveraron que “se trata de un despido objetivo por absentismo en razón del artículo 52.d del Estatuto de los Trabajadores, procedimiento que se emplea para combatir el alto absentismo laboral independiente de la condición del trabajador o bien trabajadora”. En el término absentismo que defiende la Organización Internacional del Trabajo (OIT) no se incluyen las bajas por enfermedad como las de la trabajadora despedida. El secretario general de Unión General de Trabajadores, Josep María Álvarez, aseguró el día de ayer que “si no fuese presidente del comité de empresa no la hubiesen despedido” y que la resolución de Atento representa “un doble atentado a la representación sindical y al derecho a la salud de la trabajadora”. Esta semana Álvarez y su análogo en CC.OO. Unai Sueco se conjuraron para denunciar todos y cada uno de los despidos que se generen a raíz de la doctrina del TC.

El artículo 52 del Estatuto de los Trabajadores deja ex­tinguir el contrato si se falta en el 20% de las jornadas hábiles en un par de meses seguidos, si bien ­estén justificado, siempre y cuando se haya ausentado de su puesto en el cinco% de jornadas del último año. No se pueden sumar las bajas concedidas para un periodo ­superior a 20 días ni por tra­tamientos oncológicos y en­fermedad grave, entre otros muchos supuestos a los que se aúna la violencia sexista.
La trabajadora era presidente del comité de empresa de la compañía en Lleida, motivo por el que Unión General de Trabajadores ve la causa de despido como “inaceptable” al prescindirse de una representante de los trabajadores que denunciaba las condiciones laborales.

La indemnización que recibe la empleada suma 15 días de sa­lario por carencia de aviso previo. El sindicato aprovechó el despido para cargar contra la sentencia famosa la semana pasada. “Esta ­sentencia acredita el despido por faltas reiteradas al sitio de tra­bajo, si bien exista una causa justificada, y es inaceptable para los derechos constitucionales de los trabajadores”, comenta. “Prioriza la libertad de empresa sobre el derecho a la salud y al trabajo de las personas trabajadoras”, prosigue.
Desde el sindicato apuntan que con este género de sentencias y despidos “es todavía más evidente la necesidad de derogar las reformas laborales, que no han hecho otra cosa que entregar más poder al empresario y menos derechos a los trabajadores”.
Además, el sindicato habla de “persecución sindical” y piensa que los 200 trabajadores de Atento Lleida quedan sin una ­representante que “desde hace meses demanda la deriva de los derechos laborales” de los ­empleados.

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