Por qué los hombres no tienen grandes caninos como los chimpancés

Publicado el Por Sara Vargas


Los machos de gorilas, chimpancés y muchos otros primates tienen los caninos significativamente más grandes que las hembras, un rasgo que se relaciona con las peleas entre ellos por conquistarlas. Sin embargo, eso no ocurre entre los varones humanos, cuyos ‘colmillos’ son más pequeños, mucho menos amenazantes y, además, más similares a los de las mujeres. Al parecer, la reducción del tamaño de los caninos masculinos pudo suceder muy pronto en la historia de la
evolución humana, al menos desde hace 4,5 millones de años, según un estudio en el que ha participado el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH). Los científicos creen que esto pudo ocurrir por la selección femenina. Probablemente, ellas preferían parejas menos

 agresivas.

Desde que Darwin se fijara en esta particularidad de nuestra especie, los investigadores han estado preguntándose el cómo y el porqué de la misma. Sin embargo, hasta ahora, la aparición evolutiva de esta característica había quedado sin aclarar debido a la ausencia de un método fiable para determinar el dimorfismo sexual (diferencias entre los dos sexos) en especies fósiles muy antiguas. Los antepasados de humanos y chimpancés se separaron hace unos 7 millones de años, por lo que el cambio en el tamaño de los dientes tuvo que ocurrir en algún momento desde entonces.

El equipo liderado por Gen Suwa, de la Universidad de Tokio en Japón, midió las dimensiones de más de 300 dientes fósiles que abarcan 6 millones de años de evolución de los homínidos. Entre ellos, 24 de Ardipithecus ramidus, un antepasado de los humanos actuales que prosperó en lo que hoy es Etiopía hace unos 4,5 millones de años. Este homínido fue conocido gracias al
descubrimiento en 2009 de Ardi, el esqueleto parcial de una hembra que en vida no medía más de un metro veinte y rondaba los cincuenta kilogramos.

Los investigadores desarrollaron una técnica para diferenciar los dientes masculinos y femeninos. De esta manera, encontraron que los caninos superiores de los machos de A. ramidus eran 1,06 veces más grandes que los de las hembras, mientras que los caninos inferiores eran 1,13 veces más grandes. La sutil diferencia es similar a la que existe entre los hombres y mujeres modernos. En comparación, los de los chimpancés modernos, tanto los superiores como los inferiores, son aproximadamente 1,3 veces más grandes en los machos.

Comparación de los caninos superiores de un chimpancé común macho, Pan troglodytes (arriba a la izquierda), una hembra de chimpancé (arriba a la derecha), un A. ramidus macho (abajo a la izquierda) y una A. ramidus hembra (abajo a la derecha)

Amable como un bonobo

Las conclusiones, publicadas en la revista
Proceedings of the National Academy of Science (PNAS)
, sugieren que los antepasados humanos masculinos han tenido caninos relativamente pequeños durante al menos 4,5 millones de años. Esto puede significar que eran menos agresivos con otros machos y que este comportamiento era premiado por las hembras, que prefirieron aparearse con los machos más mansos y tranquilos. Probablemente, dicen los investigadores, esto es coincidente con la adopción de la bipedalidad.

Curiosamente, entre los primates existentes, se observan caninos masculinos relativamente más pequeños en especies que se caracterizan por sociedades en las que los machos son más tolerantes entre sí y las hembras también dominan, como es el caso del
bonobo o el mono araña lanudo. «Nuestro estudio demuestra que el dimorfismo sexual de los caninos en cada una de estas especies (de homínidos antiguos) era prácticamente indistinguible al de los humanos modernos, y muy inferior al del bonobo, que es el menos dimórfico y conductualmente menos agresivo de los grandes simios actuales», señala Sileshi Semaw, arqueólogo del CENIEH.


Fuente: ABC.es .

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