«Parece mentira que el PSOE haya llegado a estos extremos»


El rechazo a la reforma de la ley de Seguridad Ciudadana en los términos anunciados es de tal magnitud que esta semana habrá una movilización sin precedentes de las Fuerzas de Seguridad. El martes, los sindicatos policiales y las asociaciones de guardias civiles han convocado a las doce de la mañana concentraciones ante todas las delegaciones y subdelegaciones del Gobierno con el lema «Juntos contra la Reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana». Ya el sábado 27 de noviembre, los mismos convocantes tienen prevista una manifestación en la Puerta del Sol de Madrid que, según todas las fuentes consultadas, «será masiva, como ninguna hasta ahora».

A ambas se suman también sindicatos de policías autonómicas y locales, también directamente afectadas.

Incluso alguno de Prisiones, como Csif, ha anunciado su apoyo, entre otras razones porque ese colectivo lucha por ser considerado autoridad -y por tanto tener presunción de veracidad- desde hace mucho.

Un dato explica bien hasta qué punto las reformas anunciadas provocan rechazo: sindicatos policiales tan enfrentados como Jupol y el SUP, o asociaciones profesionales tan dispares como Jucil y AUGC, van a aparcar por unos días sus diferencias y se unirán en las movilizaciones convocadas. Y ello a pesar de que entre unos y otros hay acusaciones de haber instrumentalizado la protesta en su beneficio.

Al margen de las concentraciones, hay dos palabras que definen el estado de ánimo la Policía y Guardia Civil: estupor e incredulidad. Según las fuentes consultadas por ABC, nunca se pensó en que el PSOE, aunque gobierne en coalición con Podemos, iba a llegar a aceptar una reforma como la anunciada: «Primero, porque la actual ley de Seguridad Ciudadana
tiene el aval del Tribunal Constitucional
; y segundo, porque no es un debate que estuviera en la calle, no había la menor preocupación por ello».

Las mismas fuentes explican que da la sensación de que Podemos quiere resarcirse de los casos de Alberto Rodríguez, exdiputado de Podemos condenado por el Tribunal Supremo por golpear a un policía en una manifestación en Canarias, e Isa Serra, portavoz de la formación morada por un hecho similar ocurrido en Madrid durante un desahucio. En ambos casos la principal prueba de cargo contra ellos fue el testimonio de los agentes.

La preocupación en las Fuerzas de Seguridad es máxima, porque las modificaciones acordadas por PSOE, Unidas Podemos y algunos de sus socios, como el PNV,
afectan directamente al trabajo de los agentes
, en un momento de máxima sensibilidad porque desde el final de la pandemia las agresiones a policías y guardias civiles han aumentado en torno a un 40 por ciento en el primero de los casos. «Y esos cambios no hacen más que aumentar nuestra vulnerabilidad en las calles y ante los delincuentes», explican las fuentes consultadas por ABC. Añaden en el mismo sentido que «quién ha visto al PSOE y quién lo ve…». «Parecía imposible que pudiera llegar a esto».

Rectificación

El problema es delicado, porque la imagen de miles de policías y guardias civiles manifestándose en las calles contra el Gobierno es de máxima sensibilidad y le puede pasar factura. Quizá por ello mandos de la Policía y la Guardia Civil consultados por ABC aún esperan que la reforma no se lleve a cabo, o al menos ese cambio no vaya en el sentido anunciado: «Interior tiene a profesionales muy competentes que estarán alertando del peligro de esta decisión, y en todo caso la movilización será tan importante que les obligará a hacer modificaciones. No para beneficio de las Fuerzas de Seguridad, sino de los ciudadanos».

Sin embargo, no queda mucho margen para la rectificación, porque la reforma de la ley de Seguridad Ciudadana puede entrar esta misma semana en el Congreso.


Fuente: ABC.es .

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