En el sudoeste peninsular ya se han desactivado todas y cada una de las alarmas. La Dana (depresión apartada en niveles altos) se ha trasladado, ya con menos fuerza, al centro, mas su espectro prosigue latente. Esta gota fría, la más desastrosa en 140 años en la zona, ha barrido todo el paisaje desde Almería hasta Alicante y dejado tras de sí 6 fallecidos, el desalojo de más de tres.500 vecinos y daños que traspasan lo material. Mari Carmen Zaplana, de Orihuela, tiene anegada la casa hasta los 2 metros de altura; la huerta en la que trabaja al lado de su familia, anegada; los animales que pudo salvar de las lluvias, desperdigados; y mucha desesperación. «No son los electrodomésticos ni los muebles, son los recuerdos, el ahínco con el que he levantado lo que tengo y que ha quedado reducido a lodo», comentaba a este diario. Mas en ayuntamientos como Rojales, Almoradí o bien Dolores no se podía iniciar siquiera a hacer una primera evaluación del estropicio. El día de ayer, una nueva ruptura de la mancha del río Segura en el puente de la Algorfa provocó otra riada sobre estas poblaciones. El agua asimismo anegó los accesos de la Daya Vieja y discurrió de manera fuerte cara San Fulgencio. Cruz Roja, Protección Civil, la UME, Guarda Civil, los bomberos y la Policía local actuaban sobre el terreno para evacuar a la población y repartir comestibles y fármacos. Prácticamente dos.000 personas fueron auxiliadas en la provincia de Alicante, muchas procedentes de 2 cámpines, en Crevillent y Guardamar del Segura. Asimismo se evacuó a un bebé con fiebre en lancha y a una pedanía entera, la de Heredades, de unos 200 habitantes. Por la tarde, además de esto, brincó una nueva alarma por la desaparición de un holandés de 66 años tras caer por una acequia de Mayayo, Dolores. Se sospecha que pudo ser arrastrado bastantes quilómetros por la corriente, con lo que el Conjunto Singular de Actividades Subacuáticas de la Guarda Civil amplió el perímetro de busca. A pesar de que a lo largo de todo ayer las autoridades solicitaron a la población extremar la cautela ante nuevas riadas, a última hora de la tarde, la Generalitat valenciana, la Delegación del Gobierno en esta comunidad y la Unidad Militar de Urgencias mandaron un «mensaje de tranquilidad» . La «situación cada vez es más optimista», por el hecho de que, aseguraron, ya no se aguardan nuevas subidas del Segura y la ruptura de la mancha en Almoradí «está controlada». Catástrofe agrícola Las lluvias torrenciales que han azotado la Comunidad Valenciana desde la madrugada del miércoles han destrozado calles, moblaje urbano, residencias, turismos y hectáreas de cosechas. La situación agrícola en las más de 150.000 de superficie de cultivos que van desde Elche hasta Pilar de la Perforada, alcanzando asimismo Villena-La Encina, es desoladora y se trata de una «catástrofe agrícola». Era una zona de gran necesidad hidríca, mas los más de 500 litros/m2 caídos en unas pocas horas en Orihuela y sus pedanías, otros términos de la Vega Baja y Villena, han provocado pérdidas agrícolas millonarias, todavía por cuantificar, y daños sin precedentes, conforme la Asociación Agraria de Jóvenes Agrocultores. Desde su departamento técnico aseguran que se ha perdido el 100% de los cultivos hortícolas en la Vega Baja y Villena. Dadas estas fatales consecuencias, el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, lamentó el «impacto económico» del temporal, sobre todo, en la Vega Baja alicantina, donde «muchas personas se quedarán sin trabajo», en tanto que «el ámbito agroalimentario ha quedado totalmente arruinado». Puig anunció el día de ayer que se va a poner en marcha una suerte de Plan Marshall «con ayudas del Gobierno y de la Unión Europea». No solo hay que tomar medidas urgentes, se «requiere ir más allá», afirmó. Se precisa arrancar, de forma directa, «un plan de reconstrucción de la comarca». Además de esto, el gobierno valenciano notificó de que desde el día de hoy mandará 130 técnicos para valorar los daños en las residencias de las zonas perjudicadas por esta Dana. Launidad tiene como función «valorar la seguridad de las casas a fin de que las familias que se han visto obligadas a desamparar sus hogares puedan regresar lo ya antes posible», explicó el consejero de Residencia y Arquitectura, Rubén Martínez Dalmau. La ronda de asambleas se empezará esta mañana primero en el consistorio de Orihuela y más tarde en el de Ontiyent. Por su lado, el Consejo de Gobierno de la Zona de Murcia, festejado de forma extraordinaria el día de ayer en el Centro de Coordinación de Urgencias, solicitó la declaración de «zona catastrófica» para toda Murcia. El jefe del Ejecutivo murciano, Fernando López Miras, apuntó que «cuando pase el agua, va a haber imágenes duras, mas indudablemente, lo más esencial es que estamos todos».

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