Existe una liturgia de confusión en torno al «Open Arms», ¿qué afirma el derecho marítimo cuando salvamento de personas? Se están mezclado áreas del derecho plenamente diferentes, desde el derecho nacional al internacional, pasando por el derecho marítimo o bien el derecho de asilo. Son cuestiones que no son de forma fácil conectables por el hecho de que cada área del derecho tiene su lógica y sus condicionantes. Hay que separar lo que es el puro derecho marítimo o bien derecho internacional del mar –un derecho poquísimo político, clarísimo y consolidado– del derecho de asilo, que es más político, equívoco y moderno. ¿Cuál es el puerto seguro más próximo? Tenemos un capitán que ha salvado a unas personas por el hecho de que es su obligación y ahora tenemos un inconveniente secundario, ligado a él, ¿qué hacemos con estas personas? Y acá es donde aparece la confusión por el hecho de que desde la perspectiva del derecho marítimo hay que ir al primer puerto seguro, que es meridianamente el más próximo. Estas personas que han sido salvadas en el mar con lógica del derecho marítimo no pueden ser llevadas allá por el hecho de que no es un puerto seguro desde el punto de vista político. Eso es ya otra situación diferente extraña al derecho marítimo y a toda la maquinaria del derecho internacional del mar, mas no se puede viciar el término de puerto seguro para hacer lo que no es. Un puerto seguro es el más próximo. Y si están cerca de Malta hay que llevar a esas personas a Malta y, si están cerca de Libia, a Libia. ¿Pueden estas embarcaciones dedicarse al rescate de personas en el mar? Todas y cada una de las organizaciones que se dedican a esto, desde el punto del derecho marítimo, cometen fallos desde el comienzo, por el hecho de que esos navíos ni están habilitados, ni dispuestos para hacer esta actividad. En rigor técnico jurídico no pueden hacer lo que hacen por el hecho de que no son navíos que reúnan las condiciones para hacer lo que hacen. Son embarcaciones que no están cumpliendo las reglas del derecho marítimo. Hay que rememorar que hace poco, el puerto de Barna no despachaba esta embarcación. Lo que hacía la Capitanía Marítima era lo adecuado. Si deseo sacar una embarcación no puedo hacerlo como desee, debo tener una titulación y cumplir una serie de requisitos y estas embarcaciones hasta donde se no los cumplen y de ahí que tienen inconvenientes jurídicos. ¿Sería el navío paralizado si llega a España? Si esa embarcación no cumple las reglas de los convenios internacionales marítimos o bien de la legislación interna de España sobre seguridad, puede tener inconvenientes al llegar como ya tuvo para salir de España. Yo creo que hay motivos para paralizarlo si llegan a este país. ¿Es adecuada la resolución de Italia de cerrar el puerto al navío? Desde el punto de vista técnico jurídico, el gobierno italiano podría decir que esta gente está cometiendo un fraude de ley, en tanto que recorrieron 800 millas desde Libia hasta Sicilia, a sabiendas de que no les iban a admitir. Hay una premeditación y el gobierno italiano puede aducir que está actuando con fraude de ley. Ahora bien, una vez ahí y ante hechos consumados, cualquier gobierno responsable no debería no permitir el paso. ¿Tiene el capitán del navío la última palabra? Un navío de bandera de España está sometido a la órdenes de la autoridad de España. Ahora bien, si hay un peligro inminente, el capitán tiene la última palabra.

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