Olazábal y Sergio García, dos espejos para Cabrera Bello


El mundo del golf es de lo más extraño. Igual estás arriba que abajo en función de que la bola bote para un sitio u otro; o, lo que es más inquietante, con el mismo nivel de juego se puede pasar de la cabeza de la clasificación a los últimos lugares sin una razón que lo justifique. Y esto es lo que le ha sucedido a Jon Rahm en las dos últimos torneos. Después de un esperanzador arranque en el Open de España, de repente se vino abajo el fin de semana sin una razón aparente. Los putts que antes teledirigía dejaron de entrar como por arte de magia y el pasado domingo se alejó de los puestos cimeros, lo que abrió la puerta del triunfo a un Rafa Cabrera, que se lo tuvo que pelear a Adri Arnaus en un vibrante desempate.

Se suponía que la vuelta a Valderrama iba a resultar un bálsamo para el vasco, pues es un campo que le gusta y donde ya fue segundo la anterior vez que participó. Pero ni por esas. Los greens volvieron a negársele, sobre todo el primer día, al no alcanzarlos tampoco en regularidad y perderse mucho fuera de las calles. Acabó la ronda con siete arriba después de no firmar un solo birdie, un premio que ayer no llegó hasta el hoyo 5. Es decir, 23 agujeros sin rebajar un golpe, algo insólito en su trayectoria de número uno mundial.

Dado que el bajón continuó en toda la vuelta (acabó con más diez, cinco por encima del corte) y no estará el fin de semana, las esperanzas de victoria volvieron a centrarse en el canario Cabrera Bello. Durante algún momento llegó a situarse como líder y a soñar con igualar un registrtambién a él le pegó el mazo de Valderramao histórico, pero y terminó a cuatro golpes de Romain Langasque (-4), una distancia recuperable para repetir victoria dos semanas seguidas. Este es un hito poco habitual para los españoles en los torneos que se celebran en nuestro país. De hecho, en los últimos tiempos solo lo han logrado Chema Olazábal (Open de Tenerife y Open Mediterránea de 1992) y Sergio García (Masters de Castellón y Andalucía Masters de 2011).

Cañizares, primer español

Como todos los años, el recorrido de Guadiaro provoca una enorme sangría entre los jugadores participantes (únicamente doce de los 126 han bajado del par después de dos rondas). La parte positiva es que diez españoles siguen en acción y Alejandro Cañizares (-2) acecha al líder francés desde la sexta plaza. El madrileño es socio de este club y se lo conoce como la palma de su mano, por eso hay razones para ser optimistas de cara a otro éxito hispano de un golfista inesperado.


Fuente: ABC.es .

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