«Nunca viviremos como un cerebro descargado en internet»


El célebre neurocientífico Antonio Damasio (Lisboa, 1944) tiene una propuesta interesante en su último libro, ‘Sentir y saber. El camino de la consciencia’ (Destino). Mientras muchos de sus colegas conciben la consciencia como un fenómeno que nace en algún lugar del cerebro, para el portugués eso no es suficiente. Según explica, hace falta también un cuerpo para tener esa experiencia de representarse a uno mismo en el mundo. Lejos queda la idea de una máquina que reconozca su propia identidad como lo hacemos nosotros, que proteste por defender sus derechos o se angustie ante la idea de la indiferencia humana. Y aquí, dice el director del Instituto del Cerebro y la Creatividad en la Universidad del Sur de California en Los Ángeles (EE.UU.), los sentimientos juegan un papel fundamental.

-La vida no necesita ser consciente para existir y tener éxito. Tenemos innumerables ejemplos. Para empezar, las bacterias. Entonces, ¿para qué se creó la consciencia? ¿Para qué sirve?

-La consciencia fue seleccionada en la evolución porque mejoró la regulación de la vida y la hizo menos vulnerable.

-¿Y qué es exactamente ser consciente?

-La consciencia permite a cada organismo conectar todo tipo de representaciones mentales a su yo único, anclado en su propio cuerpo.

-Es algo que caracteriza a muchos animales. ¿Qué nos distingue a nosotros?

-Todo lo que desarrollamos después de que lo hiciéramos con consciencia, mejores percepciones y capacidad de memoria, razonamiento, lenguajes y creatividad.

«Las máquinas jamás serán conscientes como nosotros»

-Una de las ideas más interesantes de su libro es que la mente consciente no solo está en el cerebro, sino también en otras partes del cuerpo. ¿Como es eso?

-La mente consciente requiere una interacción de cuerpo y cerebro.

-¿Acaba eso con la fantasía futurista de vivir como un cerebro descargado en la web?

-Sí, desde luego.

-Si un sistema nervioso y un organismo son necesarios, ¿las máquinas alguna vez serán conscientes?

-No, no pueden ser conscientes de la misma forma que nosotros.

-Se burla del panpsiquismo, la idea de la filosofía de la mente de que todo el el universo es consciente. ¿Disparate?

-No necesitamos panpsiquismo para explicar la consciencia de manera satisfactoria. No creo que el panpsiquismo sea una tontería pero creo que la solución no es convincente.

-Coloca los sentimientos, algo subestimado o incomprendido hoy, como base de la consciencia, ¿por qué?

-Porque los sentimientos son natural y espontáneamente conscientes y porque debieron de haber llegado muy temprano en la evolución.

-¿Qué los diferencia de las emociones?

-Los sentimientos son subjetivos de las experiencias. Las emociones son conjuntos de acciones.

-Y también dice que los sentimientos se pueden entender científicamente.

-Sí. Sabemos lo que pueden hacer los sentimientos, para qué sirven, y estamos empezando a comprender cómo pueden construirse mediante una interacción del cuerpo y el sistema nervioso.

-¿Cree que son incluso más importantes que la inteligencia?

-No. ¡Lo necesitamos todo!

¡El sufrimiento personal es muy esclarecedor! Nos ayuda a comprender a los demás

-Sugiere que los sentimientos negativos nos han hecho más humanos que positivos, ¿por qué?

-¡El sufrimiento personal es muy esclarecedor! Nos ayuda a comprender a los demás.

-¿Es la comprensión de la muerte el precio más caro que pagamos por la consciencia humana?

-No estoy seguro de que sea el precio más caro, pero ciertamente es alto.

-¿Los sentimientos humanos son los mismos que en la Edad de Piedra o han cambiado?

-Quizás hayan cambiado, al igual que nuestros cuerpos deben de haber cambiado, pero probablemente la esencia sigue siendo la misma.

-La consciencia, ¿es el germen de la moral y la ética?

-Es indispensable para construir el edificio del comportamiento moral.


Fuente: ABC.es .

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