«No supone un aumento significativo»


El Gobierno de Pedro Sánchez, con su nueva ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant, a la cabeza, llevan semanas hablando sobre las cifras «históricas» que se manejan en los nuevos Presupuestos Generales del Estado 2022 en el capítulo de Ciencia. Entre los datos desgranados, se afirmó que el montante destinado a investigación científica aumentará un 34% o el ‘gran pellizco’ que recibirá el sector de los Fondos Europeos. De hecho, la propia Morant afirmaba este jueves en rueda de prensa que, a semejanza del sistema público de salud, su intención era crear «un sistema público de ciencia de excelencia». Sin embargo, los científicos desdicen estas rimbombantes cifras y señalan que la inversión en proyectos de investigación públicos apenas verán con estas nuevas cuentas un incremento de un nimio 3,8%.

«Los proyectos de investigacion pública no tienen un aumento significativo», afirman a ABC fuentes de la Confederación de Sociedades Científicas de España (Cosce). «Con estos presupuestos no se solucionan los problemas de base». Porque dentro de los datos ofrecidos este jueves hay cierto ‘truco’. La partida con un aumento del 34% destinada a Investigación Científica se ha visto incrementada porque este año, aparte de la que corresponde a la financiación del Consejo Superior de Investigación Científica (CSIC), también se han integrado los presupuestos del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria de España (INIA), del Instituto Geológico y Minero (IGME) y del Instituto Español de Oceanografía (IEO), que en los presupuestos anteriores computaban de forma aislada. «Solo se trata de reacomodar las cifras», señala Alicia Durán, portavoz del sindicato CCOO CSIC. Así, el aumento real en realidad baja hasta el 3,8% con respecto al año anterior, «algo casi ridículo poco superior a la inflación».

Fondos europeos con ‘trampa’

Por otro lado, la gran ‘lluvia de dinero’ procedente de los Fondos Europeos también tiene ‘truco’. Aunque se ha afirmado que se destinarán 5.418 millones de euros a innovación, un 60% de este dinero recaerá en el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital para invertir en ‘digitalización‘. Es decir, proveer de servicios digitales a la Administración, «lo que sin duda es algo muy necesario, pero que no encaja de ninguna manera en innovación», asegura Durán. Y su afirmación no es caprichosa: «La mayor parte de las actividades programadas en digitalización, aunque muy importantes, no son innovación porque no entran en el Manual de Oslo». Este documento es una guía para la realización de mediciones y estudios de actividades científicas y tecnológicas que define conceptos y clarifica las actividades consideradas como innovadoras y que son referencia para los organismos públicos. «Lo hemos dicho por activa y por pasiva, pero hacer oídos sordos».

Desde CCOO señalan que los datos, lejos de ser ‘históricos’, se encuentran en niveles por debajo de 2009, en plena crisis. «No pedimos tanto, tan solo volver a como estábamos. Cuando la lluvia de millones de Europa se acabe en 2024, los investigadores del sector público vamos a tener que mendigar por conseguir financiación en España cuando en otros lugares nos ofrecerían el doble», afirma Dueñas. «Siguen relegando al sector público, el que construye ciencia cada día». Desde Cosce inciden en que «la financiacion de los proyectos de investigación necesita un incremento continuado año a año» y ven con preocupación que se aumenten los recursos, pero no así los medios.

Tasa de reposición del 120%

Morant recalcaba en rueda de prensa que, al igual que ocurre con médicos y docentes, «el personal científico-técnico será considerado personal prioritario a efectos de empleo público». Así, la tasa de reposición del personal científico-técnico «se situará en el 120%, teniendo la misma consideración que los profesionales sanitarios y educativos», con el objetivo de «rejuvenecer plantillas y recuperar la Oferta de Empleo Público que no se hizo en años anteriores».

Aún así, desde CCOO CSIC son excépticos: «En los últimos tiempos sí que se han cubierto las jubilaciones, pero es que veníamos de una situación que se lleva dando cinco o seis años. Y no es que solo necesitemos cubrir las jubilaciones, sino que existen necesidades de aumentar las plantillas. Incrementar en 2.000 los contratos no es nada si lo comparamos con la cifra de censados que en los últimos diez años se ha tenido que marchar: 25.000 investigadores», señala la portavoz.

«En resumen: mucho ruido y pocas nueces -dice Durán-. Cuando despertemos en 2024, sin ayudas europeas, nos daremos cuenta de que detrás del espejismo sigue estando la realidad de un sistema descapitalizado que asiste como convidado de piedra a una lluvia de millones que solo ve pasar».


Fuente: ABC.es .

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