Oír el sonido del claxon es normal en situaciones de atasco. La gente usa esta señal acústica como forma de queja y para enseñar su descontento. No obstante, en un caso así, su empleo no presenta soluciones sino solo sirve para aumentar la tensión y los nervios.
Existe la mala costumbre de asociar el claxon con funciones incorrectas. Así sea para lamentarse, para saludar a alguien, para festejar algo o bien para informar al conductor que nos antecede de que el semáforo ya ha alterado a verde… La polución acústica es un inconveniente real, sobre todo en las urbes, donde el número de automóviles y el bullicio frecuente es considerablemente más elevado. Esta situación fuerza a las administraciones a regular el nivel de ruidos para asegurar el confort y progresar la salud de los ciudadanos.

Como otros muchos ruidos, el empleo del claxon asimismo está regulado. En concreto, las reglas se recogen en el artículo 110 del Reglamento General de Circulación (si bien si consultamos nuestros libros de autoescuela, seguro que asimismo encontraremos todo cuanto tenemos que saber). Las multas no bajan de los 80 euros, con lo que merece la pena dar un repaso al temario.

La gente usa esta señal acústica como forma de queja y para enseñar su descontento, y esto es incorrecto
(Antonio_Diaz / Getty)

Generalmente, la señal acústica de nuestro turismo sirve para informar a otros conductores o bien a usuarios de determinados peligros. En este sentido, es lícito usar el claxon para prevenir un incidente cuando circulamos con baja visibilidad o bien por vías angostas, para informar de nuestra pretensión de adelantar al conductor que nos antecede o bien en el momento en que nos vemos obligados a circular como vehículo prioritario en servicio de emergencia (en esta situación hay que tocar el claxon de forma intermitente y acompañarlo de las luces de urgencia, asimismo puedes decantarse por agitar un pañuelo por la ventana).
Por otra parte, emplear el claxon en circunstancias incorrectas no solo aumenta la polución acústica, sino asimismo puede asustar y trastocar el comportamiento de usuarios vulnerables como viandantes y corredores. De ahí que ya se ha prohibido el empleo del claxon en ciertas zonas como centros de salud o bien zonas residenciales, salvo que sea para alertar de un accidente.

Si no deseas percibir una multa por el empleo incorrecto del claxon, es esencial que tengas presente cuáles son las situaciones o bien lugares en las que no vas a poder utilizarlo.

Utilizarlo sin motivo

Si el empleo del claxon no sirve para alertar de un accidente o bien para ciertos usos justificados legalmente, te pueden sancionar con 80 euros. Por tanto, si tu objetivo es emplear el claxon para saludar, o bien para protestar por un atasco, mejor que te lo pienses un par de veces.

Por lo general, la señal acústica de nuestro coche sirve para avisar a otros conductores o a usuarios de ciertos peligros

Generalmente, la señal acústica de nuestro turismo sirve para informar a otros conductores o bien a usuarios de determinados riesgos
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No obedecer la señal que prohíbe el empleo del claxon

Hay una señal que prohíbe el empleo de señales acústicas, que se conoce bajo el código R-310. Este es el que se pone cerca de centros de salud, viviendas para enfermos, o bien zonas sosegadas para alertar a los conductores de que no deben hacer empleo del claxon, salvo que sea rigurosamente preciso (o sea, para eludir un accidente). En el caso de no respetar la señal, los conductores se encaran a una multa de 80 euros.

Jugar a ser “policía” o bien “ambulancia”

Los automóviles de servicio prioritario, aparte de llevar luces, llevan asimismo señales acústicas singulares. Estas señales no se deben instalar en automóviles normales, y todavía menos debemos ir circulando con ellas instaladas. De ser de esta manera, no solo podemos poner en riesgo el tráfico, sino nos vamos a estar jugando una multa de 200 euros.

Alterar el sonido del claxon

Los cláxones de todos y cada uno de los turismos tienen un sonido muy específico que está aprobado por la ley. Si lo alteramos y lo reemplazamos por un sonido estridente podemos tener inconvenientes. Concretamente, una multa de 80 euros, aparte de la obligación de regresar a instalar un sonido normal.

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