Si sus pasos le llevan hasta el n.º 81 de Fulham Road, en el londinense distrito de Chelsea, aparecerá ante sus ojos una curiosa creación arquitectónica. Se trata de la Michelin House, que en su día fue la primera sede permanente de la firma de neumáticos en el R. Unido. La elección del sitio se debió a que Fulham Road era uno de los centros centrales de la ciudad de Londres. Los planos del edificio se acabaron el cuatro de abril de de 1910 y la obra estuvo lista para su entrega el 20 de enero de 1911. Su veloz edificación se debió en parte a la utilización de hormigón de conformidad con los métodos de Françoise Hennebique.

Este sistema se acomodaba de forma perfecta a la necesidad de edificaciones con grandes espacios libres en su interior , y por ende idóneo para guardar cerca de treinta mil neumáticos de forma eficaz, y al mismo tiempo contar con de una extensa zona sin columnas para desplazar los vehículos de los clientes del servicio. Asimismo se ha afirmado que se aplicó por su resistencia al fuego, muy temido por la naturaleza enormemente inflamable de los neumáticos. No obstante esta aseveración resulta controvertible puesto que ya en esta temporada se conocía las nulas posibilidades de apagar un incendio en un almacén de neumáticos. Otra de las innovaciones de la Michelin House fueron las puertas automáticas en el hall de entrada y una báscula en el área de montaje, para poder inflar los neumáticos con la presión conveniente al peso de los vehículos.

Un ingeniero
Los planos del edificio fueron obra de François Espinasse (1880-1925), un ingeniero que trabajaba en el departamento de construcción de Michelin, en la central de Clermont-Ferrand. Se piensa que asimismo podría ser el creador de la sede de Michelin en la ciudad de París, mas la sede londinense es su único trabajo reconocido en el campo de la arquitectura. Los planos de la Michelin House, delatan la naturaleza de ingeniero, que no de arquitecto técnico, de Espinasse.

Por eso no resulte simple acotar el estilo arquitectónico de la Michelin House. Fue desarrollada y construida en las postrimerías del Art-Nouveau; elementos de este estilo se pueden ver en la obra ornamental de metal, sobre la entrada al edificio. No obstante usó otros elementos edificantes que anunciaban las siguientes propuestas del Art-Decó.

Lo peculiar del diseño de la Michelin House, incluyendo el propio color del edificio, totalmente anormal en el ambiente arquitectónico londinense, le semeja más que a un edificio, a un stand de aquellas grandes ferias internacionales de principio del siglo veinte. En los años siguientes, solo las grandes estaciones de servicio emplearían los recursos ornamentales con que la casa Michelin de la ciudad de Londres se adornaba por las noches.

Las vidrieras
La construcción cuenta con una esencial serie de vidrieras –algo ya infrecuente en la temporada de su construcción- 3 de ellas de importante tamaño ubicada una de ellas en la testera primordial y las otras 2 en las testeras laterales. Sus diseños están basados en los conocidos carteles de Michelin de la temporada, con Bibendum como protagonista. A nivel de la calle, en las testeras que dan a Sloane Avenue y Lucan Place, hay una compilación de escenas, conformadas con azulejos pintados, que representan gestas en competiciones de la temporada, protagonizadas por pilotos al volante de vehículos pertrechados con los neumáticos de la firma, y de ases del ciclismo. 2 bóvedas de vidrio (con iluminación interior), que enmarcan la testera primordial, representan neumáticos sobrepuestos, una incesante en diferentes elementos ornamentales.

 

Al atravesar el vestíbulo, el visitante es recibido por un mosaico en el suelo, mostrando a Bibendum tal y como lo creó el artista Marius Rosillon, más conocido como O’Gallop, que mantiene en alto una copa llena de turcas, pernos y otros riesgos, mientras que proclama «Nunc Est Bibendum» . La zona de recepción está envuelta con losas ornamentales cerca de sus muros.

Otro de los amores de Michelin es la cartografía. Y no faltaban a la cita los mapas, con una serie de grabados de las calles de la ciudad de París en las ventanas del primer piso. Un año tras su inauguración, se ampliará la construcción para contar con de mayor espacio para las oficinas. Y una nueva reforma se efectúa en 1922. En el año 1940, debido a los bombardeos alemanes sobre Londres, Michelín decide retirar las 3 grandes vidrieras. Esmeradamente embaladas en cajas de madera, se mandarán a la factoría de Stoke-on-Trent, para su custodia.

Finalizada la batalla mundial, Michelin regresa a su sede de la ciudad de Londres . La reducción de personal hizo que solo se ocupase la parte frontal del edificio, al paso que el resto fue arrendado. En 1952, a través de una construcción de estructura de acero, se amplía una parte de la planta segunda y agregó una tercera. Y en los años sesenta se efectuaron otras reformas que alterarían aspectos esenciales del proyecto original.

A mediados de los años 80 la construcción ya no satisface las necesidades de la compañía. Esto, añadido al valor que había adquirido al estar en una zona de tendencia de la capital londinense, hace que los responsables de la firma estudien su venta. La operación se genera en la década de los noventa, cuando la compañía precisa acrecentar su liquidez para abordar nuevos proyectos de expansión. El editor Paul Hamlyn, autor del Octopus Publishing Group, y el restaurador y dueño de la marca de muebles Habitat, Sir Terence Conran, presentaron rutas ofertas. Pese a su amistad , cada uno de ellos de ellos ignoraba las pretensiones del otro. Al descubrir que pujaban por exactamente el mismo edificio, alcanzaron un acuerdo y ofrecieron una oferta conjunta, que Michelín admitió.

La restauración
Hamlyn y Conran se embarcaron con enorme pasión en la restauración del edificio. Su objetivo era muy claro; crear un nuevo espacio, más extenso, mas al mismo tiempo recobrar las formas originales adulteradas en los años sesenta.

Roche y YRM Conran, los arquitectos y diseñadores al cargo de Michelin House Development, sociedad creada para la reconstrucción del edificio, presentaron un proyecto que debía encarar no pocas contrariedades. Entre estas, la imposibilidad de hallar ciertas grandes vidrieras retiradas a lo largo de la Segunda Guerra Mundial. Parte de ellas se habían destruido a lo largo de un bombardeo en Stoke-on-Trent. Hubo que recurrir a especialistas para efectuar réplicas de los elementos desaparecidos, desde dibujos originales, fotografías y carteles.

Así en la intersección de Fulham Road, Sloane Avenue y Lucan Place, el día de hoy podemos contemplar en su esplendor este alucinante edificio concebido como un tridimensional himno a Bibendum , y que el día de hoy acoge el Bibendum Restuarant&Oyster Bar.

Fuente: ABC.es

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