El campo de distribuidores de automoción facturó 30.200 millones de euros en 2020, un 15,7% menos que en 2019. La reducción, si bien inferior a la prevista en un inicio, y menor asimismo a la caída registrada por la producción de automóviles en España (se redujo un 19,6%) merced a la internacionalización de los distribuidores «supone un retroceso a cifras anteriores a 2015«, conforme José Portilla, directivo general de la asociación Sernauto, que representa a las más de mil empresas del campo.

La inversión en I+D+i se sostuvo en el tres con seis% de la facturación, porcentaje que tresdobla la media del campo industrial. En lo que se refiere al empleo, el campo cerró 2020 con 212.500 trabajos directos, un cinco con siete% menos.

«Los fondos europeos serán de vital relevancia para robustecer la cadena de valor«, explicó Portilla en un encuentro con cronistas al lado de la presidente de la asociación, María Helena Antolín. Para este año Sernauto espera un desarrollo de la facturación del 10%, con lo que se proseguirían sin recobrar los niveles anteriores a la pandemia, que el campo no aguarda lograr »hasta bien entrado 2022«.

A la crisis del coronavirus se aúnan ahora desafíos como la escasez de semiconductores y el levanta de las materias primas. El pasado viernes, la asociación ya advirtió de que por motivos como éstos se han dejado de generar 231.679 automóviles en España.

«No hay una data clara de en qué momento podría regresar la normalidad«, conforme María Helena Antolín, que advirtió que la consecuencia es que »se están retrasando automóviles y proyectos de forma general«.

La presidente de Sernauto aseveró asimismo que se trabaja a fin de que el proyecto europeo o bien PERTE del campo para optar a los fondos europeos «se presente al Consejo de Ministros a fines de junio o bien principios de julio«, si bien lamentó que ahora »no hay una fórmula clara de de qué forma los fondos europeos llegarán a las empresas« por las 2 vías de entrada que se prevén, a nivel estatal y autonómico.

Antolín incidió en la necesidad de que haya una o bien múltiples factorías de baterías en España. Si bien como advirtió José Portilla «lo único que justifica la implantación de una factoría de baterías es que haya mercado para ella». Portilla recordó que hay más de 100 asociados a Sernauto que trabajan en proyectos relacionados con la electrificación. «Tenemos asociados que son competitivos en la fabricación de battery paquete (la jaula que resguarda las baterías). De ello podría haber 2 o bien 3 fábricas más pequeñas», especificó.

Demandan un nuevo Plan Renove que invierta en el proceso de envejecimiento de la flota automovilística

La asociación demandó asimismo un nuevo Plan Renove, que invierta el proceso de envejecimiento de la flota automovilística en España. «No podemos satanizar tecnologías que son precisas, como el diésel, que además de esto cada vez son más limpias», manifestó Portilla.

«Lo que proponemos es una transición progresiva. Una compañía que fabrica cigüeñales, con los ingresos por las ventas actuales puede mudar cada un par de años 2 prensas para fabricar componentes para eléctricos. Ese es el modelo de transición positivo que defendemos para el campo. Mas no debemos asfixiarlo», insistió Portilla, que recordó la necesidad de que el campo pueda sostener su competitividad pues «los centros de resolución de los fabricantes automovilísticos no están en España, sino más bien en Alemania o bien en París».

Fuente: ABC.es

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