Se calcula que en España existen hoy día dos,65 millones de automóviles llamados
‘coches zombis’, lo que supone prácticamente el ocho% del parque automovilístico de España. Se trata de automóviles que en numerosas ocasiones están circulando de forma irregular, y que en otros casos continúan aparcados sin que sus dueños sean siendo conscientes de que, si bien un vehículo no esté en circulación (algo que se ha dado y se prosigue generando en España a consecuencia del Covid-19), prosigue siendo obligatorio tenerlo asegurado.

La pandemia del Covid-19 es, en una gran parte, responsable de la presente crisis económica que ha repercutido en abundantes campos, uno de los más perjudicados ha sido el del vehículo, con ventas de automóviles paralizadas a lo largo de múltiples meses. Además de esto el estancamiento de la movilidad a lo largo de y tras el confinamiento, la implantación del trabajo a distancia o bien la reducción de los ingresos de las familias entre otros muchos factores han sido responsables del impacto directo en la adquisición de automóviles, tal como explica el comparador Acierto.com.

Las ventas de automóviles nuevos en el mes de febrero padecieron otro trastazo (cayeron un 38%) y, el mes pasado, las matriculaciones experimentaron un descenso del 30% respecto del año precedente. A esto se agregan las levantas fiscales, la reducción de emisiones y la carencia de incentivos, que complican aún más el escenario de mejora. Tal es conque la automoción ve peligrar su restauración hasta cuando menos el año 2022.

No obstante, alén de las consecuencias directas para el campo, hay una cara B de esta situación que terminará afectando a un nivel más profundo. En verdad, tal como apuntan los especialistas de Acierto.com, el frenazo en las ventas avejentará aún más el parque automovilístico de España, e inclusive podría derivar en comportamientos de peligros relacionados con la carencia de mantenimiento de los turismos, la no contratación de seguros para coche, etc.. Con los riesgos que todo esto implica.

Automóviles menos seguros
De esta manera, el frenazo en las ventas va a aumentar la edad de los automóviles que circulan por las carreteras españolas. Solo este 2020 la media de años de nuestros automóviles ha superado los 13 años. Unas cantidades preocupantes si tomamos en cuenta que los vehículos con más de 10 años tienen el doble de posibilidades de padecer un accidente y los que superan los 14 años, el triple.

«Los primordiales motivos de este mayor índice de siniestralidad son la carencia de sistemas de ayuda a la conducción, como el ESP y el ABS, aparte de un mayor peligro de avería mientras que se circula que puede derivar en un accidente de tráfico», aclara Brüggemann, cofundador de la entidad. La investigación efectuada por esta entidad asimismo señala que el 55% de los turismos que circulan por las carreteras españolas superan los 100.000 quilómetros.

Sin el mantenimiento básico y sin Inspección Técnica de Vehículos
A esto hay que incorporarle otro punto más: la crisis económica asimismo está afectando al mantenimiento del vehículo, la materia pendiente de los españoles. En nuestros días hasta 2 de cada 5 españoles acepta no pasar las revisiones estipuladas por el fabricante del vehículo.

El dinero es la primordial razón para no hacerlo. En verdad, prácticamente el 25% asevera que solo lleva su vehículo al taller si no le queda más antídoto. También, tres de cada cinco no cambia sus neumáticos a tiempo. Conforme Acierto.com, este comportamiento podría agravarse a consecuencia de la crisis económica.

Desgraciadamente, esta falta de mantenimiento dispara las averías, acrecienta las posibilidades de tener un accidente, y asimismo aumenta el peligro de quedarse tirado en carretera: uno de cada diez conductores reconoce que se ha quedado tirado en la carretera por no haber llevado a tiempo el vehículo a la revisión.

Conforme los últimos datos oficiales, se han duplicado los turismos que circulan en España con la Inspección Técnica de Vehículos caducada. Específicamente, la Asociación De España de Entidades Cooperadoras de la Administración en la ITV señala que 45 de 100 automóviles que circulan no tienen la Inspección Técnica de Vehículos en regla. Circular sin ella está sancionado con una multa de 200 a 500 euros en dependencia del caso.

Mas no es la única consecuencia, sino circular sin la Inspección Técnica de Vehículos puede acarrear esenciales enfrentamientos con el seguro si tenemos un siniestro. En verdad, la compañía de seguros podría negarse a hacerse cargo de daños propios en el caso de accidente, exactamente pues los papeles del vehículo no están en regla. Asimismo podría negarse a cubrir los daños a terceros si el incidente ha tenido sitio a consecuencia de fallos mecánicos que podrían haberse detectado a lo largo de la inspección. Para mayor inri, hasta el 10% de los turismos implicados en accidentes con víctimas del último año tenía la Inspección Técnica de Vehículos caducada.

Las consecuencias de circular sin seguro
Desde el comparador de seguros asimismo apuntan que «tal y como sucedió en la precedente crisis económica, el número de conductores que deciden prescindir del seguro podría acrecentar. Específicamente, esta clase de inconveniente comenzó a despuntar en el año 2008, y en solo 10 años el número de automóviles sin asegurar era un 41% superior.

El día de hoy el número de automóviles asegurados en este país se ubica en 32.054.257 unidades (primer trimestre de 2021), conforme el FIVA. Lo que implicaría que más de dos,5 millones de automóviles en España circulan sin seguro hoy día.

Los datos han sido conseguidos tras preguntar el número de automóviles matriculados a fines de año, con los censados en el Archivo Informativo de Automóviles Asegurados. Por otro lado, de forma tradicional la carencia de recursos económicos se halla entre los primordiales motivos de un índice alto de automóviles sin seguro.

Circular sin seguro es una infracción cuya sanción administrativa va desde los 601 euros a los tres.005
euros, conforme el género de vehículo. En el caso de los turismos, asciende a 1.500 euros. Mas, además de esto, se trata de una genuina temeridad, puesto que en el caso de accidente el conductor se va a ver obligado a contestar por sí mismo a los daños que haya causado a terceros.

En primera instancia se va a hacer cargo el Consorcio de Compensación de Seguros (la prima del seguro obligatorio tiene un recargo de tres,5 euros que se destinan al Consorcio de Compensación de Seguros, a fin de que este afronte los gastos que producen los automóviles sin seguro). Mas después la entidad demandará esos daños al conductor que circulaba sin póliza.

«Por otra parte, un accidente puede finalizar en un proceso, otra situación a la que va a deber enfrentarse el conductor sin seguro por su cuenta. Un seguro, en verdad, acostumbra a incluir la defensa jurídica», matiza la entidad.

Aun tenemos la obligación de asegurar nuestro vehículo si este se halla en un garaje y no lo empleamos, o bien aparcado en la calle. Esto viene a colación exactamente del confinamiento, cuando muchos conductores pensaron (equivocadamente) que podían dar de baja su seguro para coche para no proseguir pagando. No obstante, hacerlo no es buena idea, puesto que sigue siendo obligatorio contar con un seguro en estos casos. Por servirnos de un ejemplo, el seguro respondería si nuestro vehículo aparcado en pendiente se desplazara cuesta abajo y ocasionase daños. En definitiva: mientras que el vehículo esté dado de alta en el censo de automóviles de la Dirección General de Tráfico, va a estar obligado a contar con un seguro.

Quienes sí aseguran su vehículo están optando poco a poco más por pólizas más bajas. Algo motivado exactamente por el envejecimiento del parque automovilístico. O sea, cuando se cuenta con un vehículo nuevo acostumbra a asegurarse a todo peligro (cuando menos los primeros años) al paso que si se dispone de un vehículo viejo se opta por una póliza básica.

El género de póliza que más se contrata para automóviles de más de 10 años de antigüedad es el seguro contra terceros ampliado, con un 34,1% sobre el total. Las pólizas todo riesgo apenas alcanzan el cinco,2%. En cambio, cuatro de cada 10 conductores de automóviles que no alcanzan la década de edad demandan seguros para coche a todo peligro.

Además de esto acá hay que tomar en consideración que los turismos más viejos acostumbran a tener seguros más costosos asimismo. Esencialmente pues suponen un peligro mayor para la compañía de seguros.

Fuente: ABC.es

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