Los funcionarios del Estado tendrán que volver a la oficina el 1 de octubre


La Administración General del Estado (AGE) vuelve a la oficina a partir del 1 de octubre, ante el control de la pandemia. No totalmente, porque el Gobierno permitirá teletrabajar un día por semana (un 20% de la jornada) a los empleados públicos. Sin embargo, el trabajo en remoto todavía no cumplirá con
lo que pactó el Gobierno con los sindicatos en abril. Asimismo, el Ministerio de Función Pública, liderado por María Jesús Montero, también prevé que a final de año termine el sistema de cita previa para relacionarse con la AGE.

Esta resolución sustituye a la anterior que permitía hasta 4 días en modalidad no presencial, como recuerda la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), que también advierte de que esta decisión no reúne los requisitos necesarios para garantizar el retorno en las mejores condiciones.

El sindicato mayoritario de los funcionarios propone un modelo de 40% en presencia física y 60% en trabajo telemático (3 días por semana) con un criterio similar al que se ha acordado para la etapa de normalidad, una vez finalizada la pandemia, pendiente de trasladar a la norma correspondiente.

Lo cierto es que en el mes de abril el Ejecutivo ya firmó un acuerdo con los sindicatos para permitir teletrabajar a los empleados públicos tres días a la semana, que se plasmará en un real decreto a futuro para convertirlo en estructural. Fueron cinco meses de negociación y finalmente se llegó a ese compromiso, que afectaría de manera potencial a 230.395 personas al servicio de ministerios, organismos autónomos y agencias estatales, entre otros. En ese momento se pactó que el teletrabajo en la AGE tendría carácter voluntario y reversible, y estaría supeditado siempre a que se garantice la prestación presencial de los servicios a la ciudadanía. Ese compromiso, según indican desde Función Pública, sigue estando vigente, pero aclaran que la resolución hecha pública hoy es un cauce distinto a este; una cosa es la vuelta al trabajo tras la pandemia y otra regular el teletrabajo de manera estructural.

De esta manera, para cumplir con lo que se acordó en abril todavía habrá que esperar ya que ahora, con esta resolución, el teletrabajo queda fijado solo en un máximo del 20% de la jornada. Aun así, se establecen excepciones para que haya quien sí pueda desarrollar toda su jornada en teletrabajo. «Solo se introduce como excepción, en el que la modalidad telemática puede llegar al 100% de la jornada, los casos de personas con cáncer o inmunodeficiencia; por motivos de cuarentena; en zonas en las que se produzca un repunte o nuevas olas de Covid, y en el personal en el Exterior en determinadas circunstancias. En este caso, propuesto por CSIF se permite tener en consideración las características e incidencia de la pandemia en cada país», ha afirmado el sindicato sobre la vuelta a la presencialidad.

La resolución actual también introduce otros aspectos: las reuniones serán presenciales con carácter general o en modo mixto; se levanta la prohibición a los viajes, aunque se seguirá dando prioridad a la videoconferencia; los cursos priorizarán los medios telemáticos; y las pruebas selectivas continuarán su tramitación también incentivando los medios telemáticos.

El sindicato, asimismo, señala que debería ponerse en valor la positiva experiencia que ha tenido el trabajo en remoto durante toda la pandemia, garantizando el funcionamiento de la Administración y la gestión de las prestaciones de los ciudadanos.


Fuente: ABC.es .

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