Los economistas critican el intento de Escrivá y Díaz de usar el Nobel de Economía para justificar la subida del SMI


Como afirma la cultura popular al debate sobre el salario mínimo le sucede igual que al río Guadiana, que ‘desaparece’ y ‘reaparece’ cada aunque en realidad la polémica siempre ha estado ahí. Esto volvió a suceder con un tuit publicado este lunes por el ministro de Inclusión, José Luis Escrivá, él mismo licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense y con varios postgrados en Análisis Económico y Econometría. En paralelo, la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo Yolanda Díaz felicitaba al nuevo Nobel de Economía el canadiense David Card en un tuit: «Enhorabuena a Card, Angrist e Imbens por este merecido Premio Nobel de Economía. Según el fallo del jurado» y se hacía eco de

 una parte del fallo del jurado: «Contrariamente a la visión convencional, demostraron que la subida del Salario Mínimo no se traduce en una subida del paro».

[Card, Angrist e Imbens, Nobel de Economía por su contribución a la extensión de los experimentos naturales]

En concreto, el titular de Seguridad Social también ha mostrado su satisfacción por la concesión del Nobel de Economía al investigador y profesor de la Universidad de California (Berkeley) David Card, a quien el jurado le reconocía con este galardón «sus contribuciones empíricas a la economía del trabajo» y, concretamente, sus investigaciones de mediados de los años 90 en los que venía a demostrar que un alza del salario mínimo no tenía un impacto negativo sobre el empleo.

En concreto, Escrivá destacaba que entre las muchas contribuciones de Card, el economista canadiense «ha aportado evidencia empírica, que rompió moldes en su momento, sobre los efectos positivos en dos dimensiones muy importantes para el Ministerio de Inclusión: la inmigración y el salario mínimo».

Todo lo anterior lo hacía en referencia a uno de los estudios más conocidos del flamante Nobel. En concreto, el que realizó junto al economista ya fallecido Alan Krueger y en el que analizaba el efecto sobre el empleo de la subida del salario mínimo en Nueva Jersey desde los 4,25 dólares a los 5,05 dólares a la hora entre 1992 y 1995. En el mismo concluían que esta subida no había tenido efectos negativos para el empleo. Para ello, ambos escogieron varios restaurantes situados en el estado mencionado y los compararon con otros situados a unos pocos kilómetros, ya en el estado de Pensilvania, donde esta medida no estaba vigente. Todo ello, en medio de una de las etapas de crecimiento más prolongadas de la historia de Estados Unidos en plena presidencia del demócrata Bill Clinton.

El mercado laboral español y sus circunstancias

Al respecto, el presidente del Consejo General de Economistas de España Valentín Pich, pide prudencia a la hora de traducir este tipo de trabajos a la situación de nuestro mercado laboral. Pich ha recordado que «España es un caso especial: tenemos mucho paro juvenil, la incorporación al trabajo es muy tarde y existe mucho desempleo en general». Para este experto, nuestro país «ha llegado tarde al Estado del Bienestar, pero hemos hecho cosas muy bien como la Sanidad o las pensiones». En el nuestro debe estarían las políticas de vivienda (alquiler social) «que no se pueden improvisar en dos días» y el tema asistencial o de ayudas a las familias en el que incluye al salario mínimo como estrategia. En su opinión, por ejemplo, tampoco España cuenta con el mismo sector industrial que Estados Unidos.

El presidente de los economistas también ha recordado que «en los servicios sofisticados el SMI no existe, ya que los salarios están muy por encima, pero hay zonas de trabajo muy intensivo en las que hay que ir con cuidado» y ha pedido que las ayudas vayan a aquellas personas que más lo necesitan. En cualquier caso, ha advertido, que cualquier cambio debe hacerse «con cierta planificación y aunque sea un tema de principios, aquí las reglas de juego deben ser muy claras».

Sobre el citado estudio del canadiense David Card al que el profesor de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) José García Montalvo atribuye la concesión del premio Nobel, ha reconocido que «hay muchos factores que impiden aislar el salario mínimo. Por este motivo, Card escogió dos estados, uno que acababa de implantar el salario mínimo (Nueva Jersey) y otro que no (Pensilvania), fijándose lo que pasaba con las hamburgueserías en la frontera, ya que contrataban más a salario mínimo». A su juicio este tipo de «seudoexperimentos o experimentos naturales le dan una credibilidad adicional». Sin embargo, ha matizado que «el problema es encontrar experimentos naturales» y pide que «separar la causalidad de la correlación o la coincidencia».

Un Nobel al método

Para el economista Álvaro Lodares, «la izquierda está vendiendo que le han dado el Nobel por demostrar que el salario mínimo no crea paro nunca y, ciertos libertarios, están vendiendo se les ha dado el Nobel por exactamente lo contrario: demostrar que el salario mínimo sí crea paro».

A su juicio, los miembros del comité Nobel les han concedido el premio a David Card, Joshua D. Angrist y Guido W. Imbens «por trabajar en qué circunstancias el salario mínimo crea paro y en qué circunstancias no. Se les ha dado el Nobel de Economía por los métodos y no por los resultados», ha apuntado este economista quien lamenta que en este debate algunos intenten arrimar el ascua a su sardina Nobel mediante.

En una línea similar, se pronunciaba el también asesor de la Dirección General de Economía, Estadística e Investigación del Banco de España y profesor asociado en la Universidad de Alcalá , Juan Francisco Jimeno escribía en Twitter: «El premio Nobel de Economía 2021 es por los métodos, no por lo resultados». En este sentido, el exeditor del prestigioso blog ‘Nada es grátis’ añadía que «quién dice que es un premio por demostrar que el salario mínimo no destruye empleo no han entendido nada de las contribuciones de David Card (y el añorado Alan Krueger)».




Fuente: ABC.es .

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *