Los coches más icónicos de la Fórmula 1

Publicado el Por Alicia T.
Los coches más icónicos de la Fórmula 1

Repasamos algunos de los vehículos más míticos de la historia de la competición.

Las raíces de la Fórmula 1 son muy profundas. Para encontrarlas debemos remontarnos hasta el año 1950, cuando se celebró el primer campeonato de la historia en el circuito de Silverstone, Reino unido. Desde aquella frenética carrera, los aficionados al motor han tenido una cita ineludible con las mejores pistas de todo el mundo. Y gracias a la innovación tecnológica y al avance de la técnica, el espectáculo está servido. Esta misma semana hemos podido vivir una carrera vibrante en el Gran Premio de Hungría, síntoma de que la competición se encuentra en un buen momento.

El automovilismo goza de mucha salud en nuestro país. Sus seguidores se cuentan por millones y ya es habitual su presencia en informativos, bonos y casas de apuestas, parques temáticos e incluso en marcas de moda. Uno de los elementos que más ayudaron a la masificación de esta modalidad deportiva dentro de nuestras fronteras fue la irrupción de Fernando Alonso. Piloto que ofreció toda una clase magistral en Hungaroring el pasado fin de semana, una actuación que le valió el título de Driver of the Day.

A lo largo de los años hemos podido ver sobre las pistas una gran cantidad de coches heterogéneos. Con todas las formas y colores posibles, con escalas cromáticas que representaban todos los colores del arco iris. Seguidamente queremos repasar algunos de los vehículos más míticos de toda la historia de la competición, empezando, precisamente, por uno de los coches que ha pilotado Fernando Alonso: el Renault R25. La mezcla de los colores amarillo y azul fue todo un acierto. Con dicho monoplaza logró sumar el campeonato del mundo de Fórmula 1, una obra maestra de la ingeniería y una máquina que los aficionados españoles aún recuerdan con mucho cariño. Todavía se pueden encontrar muchas réplicas en las estanterías de los seguidores del automovilismo. Un boom irrepetible.

Para analizar el segundo coche mítico de la historia del F1 hay que retraerse al año 1984. Es en esta fecha donde nos encontramos con el magnífico Lotus 97T, un vehículo precioso que fue conducido por el piloto Ayrton Senna. Es considerado como uno de los monoplazas más elegantes de la historia gracias a la combinación de los colores negro y dorado.

Cuando pensamos en la Formula 1 es imposible que la imagen de Ferrari no nos aparezca en el subconsciente. La historia de éxito del Cavallino Rampantese basa también en su iconografía, con el tono rojo tan característico de la escudería. Entre la gran cantidad de vehículos espectaculares destaca el Ferrari F2002, considerado como uno de los mejores coches de la historia. Fue pilotado por Barrichello y por Schumacher; quien ganó el Campeonato del mundo en 2002 y 2003.

Finalmente hay que mencionar también al Benetton B188 Ford, uno de los monoplazas más coloridos del campeonato. Su combinación llamativa de colores hace que muchos seguidores del torneo aún le tengan mucho aprecio. Rojo, amarillo, verde y azul, una mezcla muy curiosa que despertaba pasiones de manera recurrente en los asfaltos de todo el globo. ¿Tenéis alguno en la vitrina de vuestra casa?

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