La fama es una cosa que se logra con esmero. Y en el caso del Dakar, se ha ganado con el paso del tiempo la de ser una de las competiciones más duras del planeta, en la que los fabricantes y pilotos ponen su empeño en concluir y, de ser posible, subirse al pódium. En la edición del año en curso 57 turismos han conseguido llegar a la meta tras 12 etapas y siete.500 quilómetros totales recorridos.

A la cabeza, el JCW X-Raid Team de Mini, conducido por Carlos Sainz y Luca Cruz a su lado. El conduzco y copiloto de España ha puesto el colofón a la participación de la marca alemana.

El «arenero» de Mini cuenta con un motor de 261 kilovatios de potencia (354 caballos de vapor), se impulsa con sus ruedas motrices traseras, lo que lo hace más favorezco para las dunas. Además de esto tiene un sistema de hinchado y desinflado automático de las ruedas que le deja amoldar la presión de sus neumáticos a cada terreno.

[El X-raid Mini JCW Buggy, al detalle]

El de España Fernando Alonso, un par de veces vencedor mundial de Fórmula 1, al lado de su copiloto Marc Coma, han estado al volante del Toyota Hilux. Este 4×4 cuenta con una ingeniería prácticamente igualmente compleja que los monoplazas de la F1, producto de una inversión millonaria para desarrollar el mejor vehículo de su especie en los rallys fuera de pista, donde el Dakar es la prueba reina.

Se trata de un prototipo, con un chasis que guarda la apariencia de uno los millones de Hilux que Toyota comercializa en el mundo entero todos los años, mas cuyo interior, posibilidades, equipamiento y medidas son totalmente diferentes. Para iniciar, su chasis es tubular, con una estructura compuesta por un conjunto de cilindros de fibra de carbono unidos entre ellos para resguardar a la tripulación de la cabina en el caso de accidentes y vuelcos, algo muy habitual en el Dakar.

El motor está ubicado el medio, bajo los asientos del conduzco y copiloto, y justo tras las ruedas delanteras, lo que deja prosperar el reparto de pesos y lo hace más estable y simple de conducir para este prodigio de 1.850 kilogramos de peso. Su corazón es un V8 atmosférico de gasolina, con 287 kilovatios de potencia (390 caballos de vapor) y una cilindrada de cinco litros para impulsar el auto, que mide cuatro,8 metros de largo y dos metros de ancho.

Asimismo el de España Jesús Calleja, al lado de su copiloto Jaume Aregall, han terminado asimismo a bordo de un Toyota Hilux preparado por Overdrive.

Por su lado, Óscar Fuertes y Diego Vallejo, contaban con un SsangYong Korando DKR desarrollado desde la experiencia amontonada en las 2 pasadas ediciones del Dakar por el equipo SsangYong Motorsport. Si bien comparte filosofía con el Tívoli DKR de 2018 y el Rexton DKR de 2019 -buggy, chasis tubular, 4×2, propulsión trasera, motor V8, cambio secuencial…-, se puede aseverar que es un vehículo absolutamente nuevo, basado en un término renovador en el que cada una de las cualidades y peculiaridades del vehículo se han estudiado al detalle para optimar su desempeño bajo las condiciones más severas. Primeramente, cambian levemente las dimensiones, en configuración de carrera ronda las 2 toneladas de peso y además de esto es capaz de lograr una velocidad máxima de 195 km/h.

Mitsubishi ha mejorado su Eclipse Cross en el que se ha puesto a los mandos Cristina Gutiérrez, la 6 veces campeona femenina de España de ralis todoterreno y primera mujer de España en terminar un Dakar, al lado de Pablo Moreno Huete, que ha trabajado en evolucionar el vehículo para amoldarlo a las etapas del Dakar 2020. Reducción y nueva distribución de pesos, reposicionamiento de piezas, cambio de mapa de los diferenciales y ajuste y modificación de la suspensión son las primordiales novedades.

Nani Roma y D
aniel Oliveras Carreras se han puesto a los mandos de un Borgward
BX7 DKR Evo, una marca de gran lujo alemana que bajo capital chino ha escogido el raid más bastante difícil para enseñar las bondades de su primordial SUV, el BX7. Con el apoyo de Wevers Sports, la marca ha competido en las últimas 2 ediciones del Dakar para desarrollar su 4×4 ya antes de dar mayor firmeza a su proyecto con un conduzco del talento de Nani Roma.

Tras 2 ediciones del Dakar en las que Nicolás Fuchs y el propio Erik Wevers han trabajado en el desarrollo del BX7 DKR, la firma ha dado forma a su proyecto más ambicioso hasta la data con el fichaje del catalán Nani Roma. En este aspecto, la experiencia amontona por Borgward en estos 2 últimos años y el bagaje técnico que tiene el conduzco de Folgueroles semejan desposar con perfección para conseguir que esta estructura «familiar» de un paso al frente.

Por último, los españoles Joan Font y Borja Rodríguez, con el equipo FN Speed Team; como Manuel Plaza Perez y su copiloto Mónica Plaza, han terminado bajo Sodicars Racing.

Fuente: ABC.es

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