Si bien los motivos para visitar Cuba son literalmente infinitos -su cultura, sus gentes, sus construcciones, su aire decadente, los paisajes de interior, su capacidad de subsistencia, su ritmo…- la verdad es que muchos son los viajantes que procuran en este país gozar de días de calma. Playas desiertas -o bien prácticamente- de arenas blancas, aguas cristalinas, palmeras junto al mar y sol -mucho sol- son ciertos ingrediente más apreciados por los foráneos.
El archipiélago, con cerca de 6 mil quilómetros de costas bañadas por las aguas del Caribe, al sur, y del Atlántico, al norte, lo forman la isla de Cuba -la mayor- la de la Juventud, y más de 4 mil islotes y pequeños cayos, sinónimos del paraíso. Genuinas perlas en pleno mar, cuentan con preciosas playas vírgenes de poco oleaje y escasa profundidad, al lado de arrecifes de coral, ideales para el baño.

La enorme mayoría de los cayos no están dispuestos para percibir turistas, mas ciertos de ellos cuentan con una infraestructura hotelera que deja a foráneos gozar de un ambiente envidiable. Entre ellos, destacamos 5 de los mejores:

Cayo Coco

Cayo Coco, Cuba
(vitaldrum / Getty Images/iStockphoto)

Ubicado en aguas del océano Atlántico -en la zona septentrional del país- en el archipiélago de Jardines del Rey, es uno de los más grandes y conocidos de Cuba. Está dotado de una esencial infraestructura hotelera -aun cuenta con un aeropuerto propio-, no obstante, conserva abundantes rincones con preciosos paisajes en los que tomar el sol, desconectar del agobio y divertirse en su justa medida.

Sus aguas cristalinas son ideales para la práctica de abundantes deportes acuáticos, como el
snorkel
y el buceo, merced a la riqueza de su colorida fauna y vegetación marinas. Una de las grandes sorpresas que depara Cayo Coco es la presencia de los flamencos rosados, una especie autóctona de la zonal sur, con una colonia que alcanza los 30.000 ejemplares.

Cayo Guillermo

Cayo Guillermo

Cayo Guillermo
(FORS / Getty Images/iStockphoto)

Unido por un camino natural desde Cayo Coco, Cayo Guillermo cuenta con ciertas de las playas más conocidas de Cuba, como son las de El Paso o bien la de El Pilar, un idílico médano, conocido con este nombre en honor al yate del cronista y escritor Ernest Hemingway, uno de los más insignes enamorados de la isla.
Ubicado asimismo en el archipiélago Jardines del Rey, es mucho menos frecuentado que su vecino. Y es que, aunque cuenta con oferta hotelera, sus paisajes apenas se han visto perturbados por la presencia turística, con lo que aún conserva playas vírgenes. Bucear en los arrecifes de coral o bien navegar en lanchas y catamaranes para explorar los mares son ciertas actividades reservadas a quienes optan por viajar hasta este rincón.

Cayo Santa María

Cayo Santa María

Cayo Santa María
(MarkoDzeletovic / Getty Images/iStockphoto)

El más grande de los cayos cubanos que forman La Herradura, en la bahía de Buenavista, es una reserva natural de la biosfera, famosa con el apodo de la Rosa Blanca. Cayo Santa María está ubicado, al lado de los 2 cayos precedentes, en el archipiélago Jardines del Rey y se accede a él por medio de un pedraplén -una vía de piedras sobre el mar- de 48 quilómetros, lo que lo transforma en una experiencia.

La zona, capaz para todo género de turistas, cuenta con abundantes complejos hoteleros, bares y restaurants, un delfinario, un centro de buceo y una marina, aparte de ciertas playas de ensueño, como las de Las Caletas, La Perla Blanca o bien Cañón.

Cayo Largo del Sur

Cayo Largo

Cayo Largo
(scris / Getty Images/iStockphoto)

Cayo Largo del Sur -o bien Cayo Largo, a secas- es considerado por muchos como el más bello no solo de Cuba, sino más bien del Caribe. Ubicado en el archipiélago de Los Canarreos, en el extremo sur del país, en pleno mar Caribe, es un increíble paraíso virgen de aguas turquesas y arena blanca y fresca, que resalta por sus arrecifes coralinos y su diversidad de fauna marina, aparte de grandes áreas de manglares.
Entre sus 27 quilómetros de playas, sobresalen las de Sirena y Paraíso, esta última reconocida en diferentes ocasiones por los viajantes como una de las mejores del mundo. No obstante, una de las atracciones turísticas más singulares de Cayo Largo es el Centro de Rescate de Tortugas Marinas, destinado a su cuidado y protección. Acá es posible observar de qué manera son y de qué manera viven las crías de esta especie autóctona.

En contraste a otra zonas del país, la oferta hotelera, si bien moderna, es limitada y respetuosa con su ambiente natural.

Cayo Levisa

Cayo Levisa

Cayo Levisa
(kovgabor79 / Getty Images)

Llegamos al final de nuestro recorrido, cuando menos frecuentado y conocido de nuestros 5 cayos. Su nombre: Cayo Levisa. Se halla en la costa norte, en el Golfo de México, en la provincia de Pinar del Río, y solo se llega hasta él tomando un ferry en la localidad de Palma Rubia. Y es que se trata de un enano territorio que no supera los 2,5 km² con un único hotel, con lo que podemos charlar de una esquina prácticamente íntegro.
Dotado de una exuberante flora que acaba al lado del mar, es posible bañarse literalmente a solas en la mitad del bello paisaje de la playa de Punta Arena. Practicar submarinismo o
snorkel
, contemplar aves como el pelicano, o bien caminar entre manglares y bosques de pinos son ciertas actividades propias de este idílico rincón, en el que, como dato curioso, tienen prohibida la pernocta los habitantes de Cuba.

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