El PP ha asistido con una mezcla de preocupación y perplejidad a la capacitación del Gobierno de Sánchez y también Iglesias, «el más ultra de la historia», como lo ha definido Pablo Casado. Tras conocer la estructura de las 4 vicepresidencias y otros 18 ministerios, aún quedaba capacidad de sorprendo y también indignación cuando el día de ayer se hizo público el nombramiento de Dolores Delgado como fiscal general del Estado, «la ministra 23». El Partido Popular se prepara ahora para su travesía en la oposición, que en Génova prevén más larga que corta. La encuesta que publicó ABC el último día de la semana ha animado a los populares, que semejan tener claro el camino que deben seguir: «El objetivo es el centro, la moderación, y no entrar en el terreno de juego de Vox», informan.

Casado convocó el día de ayer la Junta Directiva Nacional del Partido Popular, el máximo órgano interno entre congresos, para marcar las líneas maestras que deben guiar su tarea de oposición. A su llegada a la sede de Génova, los barones mostraron la unidad que ahora hay en el Partido Popular, sin grietas. Apoyan la postura tomada por su presidente en la investidura y tienen claro el camino de ahora en adelante, con 2 palabras clave, que el día de ayer fueron las más repetidas por todos: solidez y moderación. Los líderes territoriales mantienen que el Partido Popular debe tener sentido de Estado, en frente de un Sánchez que ha escogido sus compañeros de viaje y no se merece contar con los tradicionales 100 días de confianza, sobre todo tras escoger a Delgado como fiscal general.

En la Junta Directiva, los barones no solicitaron la palabra. Fue un cierre de filas con Casado y un respaldo a su estrategia de oposición, que el líder del Partido Popular resumió así: «Yo no voy a liderar un Partido Popular ni desestabilizador, ni disonante, ni que pierda de vista sus obligaciones institucionales y de Estado, ni que haga escraches a absolutamente nadie, ni que llame asesino a absolutamente nadie, como hacían con nosotros. Mas no voy a liderar un Partido Popular ingenuo ni incauto. Voy a proteger un Partido Popular firme, centrado en las cuestiones esenciales para España, un Partido Popular propositivo y realista».

Casado rechazó un partido de «halcones y palomas» y destacó que «no hay un Partido Popular duro y otro blando. Hay un solo Partido Popular». El líder del Partido Popular puso en marcha esa oposición «firme» con el anuncio de una batería de medidas frente a la Justicia. Los populares recurrirán frente al Supremo el nombramiento de la fiscal general del Estado, denunciarán al presidente del Parlamento catalán por prevaricación si se niega a convocar un Pleno para reemplazar a Tuesta como miembro del Congreso de los Diputados, y además de esto van a llevar frente a los tribunales a este si se niega a dejar la Presidencia de la Generalitat, por «usurpación de funciones públicas». Casado asimismo anunció una propuesta de modificación urgente de la ley Electoral a fin de que los fugitivos de la Justicia no puedan ser seleccionables, y de este modo Puigdemont no tenga posibilidad de presentarse las elecciones catalanas.

«Esto no son zancadillas o bien artimañas legales como llegó a decir Sánchez en el Congreso. Esto es el Estado de Derecho que no puede supeditarse a ninguna mesa para la negociación política», explicó Casado.

Esa «firmeza» en la oposición, que se va a ver reflejada en los hechos, va a ser compatible con la «moderación y la centralidad» del partido. El Partido Popular no desea competir en radicalidad con Vox, y Casado lo afirmó de este modo de claro: «No tenemos vocación de ser minoría indomesticable, sino más bien de lograr una mayoría imbatible». Los barones aplaudieron esa idea. El propósito del líder del Partido Popular es unir en su partido a todos y cada uno de los constitucionalistas, incluyendo los votantes socialdemócratas desilusionados por la deriva de Sánchez.

Al concluir la Junta Directiva Nacional, Casado comió con los barones del Partido Popular. El entorno fue positivo. Conforme confesó uno de los asistentes, «ha sido el mejor de todas y cada una de las comidas que ha habido desde el instante en que Pablo Casado es presidente». «Hay más unidad y más confianza entre todos nosotros». Otra fuente resaltó que el alegato de Casado había sido «integrador con todas y cada una de las sensibilidades del partido».

A los líderes territoriales les agradó el alegato de Casado, en el fondo y en la manera, y de este modo se lo dijeron: «Nuestro espacio es el centro, somos un partido de Estado, debemos buscar al ciudadano y huir del radicalismo de Vox», comentaron fuentes populares que estuvieron en el alimento. Los barones piensan que Sánchez va a poder sacar adelante los Presupuestos, con lo que aguardan que la legislatura dure un mínimo de un par de años. «A Podemos, cuando pisen moqueta, les gustará la música, y querrán seguir».

En esa unidad, el único que puede marcar más un acento propio ahora es Alberto Núñez Feijóo, que tiene las elecciones gallegas a la vuelta de el rincón y precisa tener un alegato con un perfil distinguido, amoldado a su tierra, donde Vox, por poner un ejemplo, es casi inexistente, y sin continuar a rajatabla todo cuanto salga de Génova. De este modo lo hizo saber a sus compañeros.

Cambios internos
Los barones encomiaron asimismo los cambios internos anunciados en la Junta Directiva Nacional: «Ha dado en la tecla con los nuevos nombramientos, es gente muy sólida». Específicamente, el día de ayer se anunció la salida de Isabel García Tejerina como vicesecretaria de Sectorial, y de Rafael Catalá como secretario de Justicia y también Interior. Les reemplazarán en esos puestos Elvira Rodríguez y Enrique López. Tanto Tejerina como Catalá se van a la actividad privada.

La exministra, ligada al Partido Popular desde la temporada de Aznar, está pendiente ahora de que la Oficina de Enfrentamientos le dé la compatibilidad de su nueva actividad, puesto que hasta junio no se cumplen un par de años de su marcha del Ministerio de Agricultura. Si lo logra, va a dejar su escaño en el Congreso, y va a entrar Gabriel Elorriaga. Tanto Tejerina como Catalá tomaron la palabra en la asamblea del Partido Popular para destacar su apoyo al proyecto de Casado y «su amor a España», conforme fuentes populares.

Hubo otros 2 nombramientos: Carlos Floriano, como organizador de Comisiones en el Senado, y Pilar Marcos. como responsable del área de Ciudadanía y Libertad en la dirección del Conjunto Popular en el Congreso de los Miembros del Congreso de los Diputados.

Fuente: ABC.es

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *