El ámbito de la intermediación inmobiliaria prosigue siendo una alternativa para inversores, dada su alta rentabilidad. Sus servicios y productos responden a un bien de primera necesidad, la residencia, por eso se trate siempre y en toda circunstancia de un negocio basado en un elevado nivel de demanda; y dada su dificultad, con un esencial requerimiento de profesionales por la parte del público.

Ahora bien, como en cualquier negocio, el de la intermediación inmobiliaria tiene peligros, fuerza a cumplir una serie de condicionantes legales y demanda el control de determinadas variables, pues se trata de un ámbito exageradamente competitivo. En este sentido, el modelo de franquicia inmobiliaria REMAX ofrece ciertas ventajas con respecto a abrir una agencia inmobiliaria por cuenta propia. En este texto vamos a explicártelas.

Ciertos rasgos básicos del modelo de franquicia inmobiliaria
Transformarte en franquiciado REMAX te deja lo que ciertos especialistas del ámbito llaman trabajar sobre tu negocio. Y es que, ser franquiciado REMAX te deja transformarte en distribuidor de servicios profesionales para agentes profesionales.

Lo esencial entonces es tener agentes inmobiliarios formados y motivados. Para eso hay que liderar, reclutar bien ofertando valor a los aspirantes para captar los mejores y que se comprometan con el proyecto; desarrollarlos a fin de que prosigan creciendo; y retener a los buenos profesionales ofreciéndoles las mejores condiciones posibles.

En este modelo de franquicia, el gasto es compartido. Todos y cada uno de los agentes contribuyen, de tal modo que el peligro empresarial se reduce y se resguarda de los ciclos. En cambio, en el modelo tradicional es el inversor el que carga con todos y cada uno de los gastos y el costo de los agentes. Cada nuevo agente que se incorpora al equipo supone un aumento del gasto y del peligro empresarial, lo que limita sensiblemente el ritmo de desarrollo y lo hace depender del mercado: es un modelo procíclico con escasos mecanismos cuando el ciclo se da la vuelta. El modelo de franquicia solventa este inconveniente.

El sistema de reclutamiento y retención de profesionales es un proceso permanente. Además de esto, el modelo deja acrecentar el número de agentes sin acrecentar los gastos de forma de manera directa proporcional, merced a que el gasto es compartido. Esto deja que ciertos brokers puedan tener oficinas con grandes equipos de agentes profesionales

A fin de que sus agentes se desarrollen, este modelo plantea sistemas ya estandarizados de reclutamiento y retención de agentes. El primero de ellas, el de reclutamiento, está desarrollado para la integración de nuevos agentes a la oficina y el desarrollo inicial de su negocio: el agente asociado comparte los honorarios de las operaciones que efectúa con la oficina (40% para el agente asociado y 60% para la oficina). A cambio, el agente asociado acepta el mínimo peligro empresarial posible, solo sus gastos personales, mas no los gastos fijos de oficina.

Después, y una vez superado este sistema, el modelo plantea a sus agentes más productivos pasar al sistema de máximos o bien sistema puro, reteniendo el porcentaje más alto que en otros modelos y dando la ocasión al agente para crear su equipo en la oficina. De ahí que, este sistema está desarrollado para retener a los mejores.

En suma, se trata de un modelo que, en contraste al sistema tradicional de agencia inmobiliaria, invierte la pirámide para añadir muchos agentes, diversificando el peligro y creando las condiciones para retener a los agentes más productivos y aumentar al máximo su comisión. De ahí que es un sistema con alta capacidad de desarrollo.

Fuente: ABC.es

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